El Sueño de Nuestro Amor

Publicado por 2kx el 24 de octubre de 2017.
Recuerdo aquel día como si de ayer mismo se tratase. En cambio, casi 3 meses han pasado ya.
Tú, con la amabilidad que te caracteriza, decidiste invitar a toda la clase a tus piscina. Después, algunos vinieron y otros no. El transcurso del día fue un mero trámite, yo sabía que lo mejor podría llegar al final y, para mi sorpresa, así fue.
Todos, entre unas cosas y otras, empezaron a marcharse, hasta que solo quedamos tú y yo, sentados en el césped de la piscina. No recuerdo con claridad el motivo, pero decidiste salir de la piscina y que fuéramos a otra parte de tu urbanización, donde estábamos nosotros solos.
Recuerdo como empezamos a hablar y, como siempre nos pasa, acabamos hablando de todo y nada al mismo tiempo. Sin ni si quiera entender nosotros mismos el número de conversaciones que llevabamos a la vez.
Así pues, sin darme muy bien cuenta de como, nos quedamos callados, para hablar sin utilizar palabras, de la forma más bonita que existe: la mirada. Tus ojos y los míos quedaron totalmente unidos, veía mi propio reflejo en tu pupila. Un escalofrío invadió mi cuerpo, no podía creer que después de tanto tiempo, ocurriera de verdad. Tampoco se como pasó, pero poco a poco empezaste a acercarte a mí.
Cuando pude alcanzarte con la mano, la llevé a tu cuello, para apartar de él tu hermoso pelo. Sentí la delicadez de tu piel y como empezabas a dejar de notar el frío que hacía esa curiosa tarde de Verano. Sin apartar nuestras miradas, ni si quiera para parpadear, sentí que aunque tus ojos no fueran azules, mi cielo estaba en ellos. Y derrepente, empecé a sentir la humedad de tus labios sobre los míos.
En ese momento, solo recuerdo cerrar los ojos y disfrutar de lo que nunca creí posible. Nuestro amor se había hecho tangible. Ahora era más que unas simples palabras en mis cuadernos antiguos.
Nada más te apartaste un poco, vi el temor en tu rostro, como de haber hecho algo que yo no deseaba. No sé que ibas a hacer, pero tus ojos empezaron a enrojecer y una lágrima cayó sobre tu hermoso rostro. Así que me levanté, te abracé, besé tu mejilla y te dije algo que me dolió más a mí que a ti: "ojala no tuviera que despertarme en 30 minutos".

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2 Comentarios

  • Polaris

    Precioso, me has hecho emocionar, mucho, que texto tan hermoso, te felicito.

    Recibe un abrazo afectuoso.

    Pol.

    25/10/17 11:10

  • 2kx

    Muchas gracias Pol. Tenía ganas de escribir algo diferente.
    Un saludo!!

    25/10/17 03:10

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