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Carta 2: Paradoja

...Y escape de todo, le di la espalda a la ciudad de frió nocturno, de lluvias infinitas, de amores lejanos. Le di la espalda a todo, empaque mi risa, mi llanto, mi historia y me despedí.
Fue en ese momento, en la carretera hacia mi próxima parada, fue en ese momento en que la ausencia se me encadenaba en el alma, fue en ese momento cuando ya extrañaba todo lo que dejaba, pero no eran las personas que se quedaban allí, las inestables, no era el café de las mañanas, no era la caminata en el parque, no era mi trabajo...era ella.
No escapaba de la monotonía, escapaba de ella, de su letrero de imposible en la frente, escapaba de su tonta risa, de su justificado desinterés, escapaba de lo que ella significaba para mi, de lo que me había tatuado en el alma, escapaba de los diez minutos de felicidad, escapaba de la improbabilidad, de lo que me negaba a olvidar, de lo que me costo un pedazo mas de alma, escapaba de este inútil amor, de esta insensible soledad a su lado, escapaba de su cariño amigable, de su máxima existencia, escapaba de lo que sentía y lo dejaba allí, a su lado, en donde sabe que esta pero no lo va a tocar, en donde sabe me puede encontrar pero no me va a buscar, allí justo en sus manos, ahí me dejaba a mi mismo para ver que hace con lo que fui y deje.
Pasan días y noches y lunas y lluvias y nubes, pasan y pasan y volví para verla un día mas, porque cuando a uno le dicen "ven" uno lo deja todo y va. Me encontré cuando llegue y estaba en el mismo lugar, con una fina capa de polvo, no me a buscado, no me a encontrado !y yo estoy ahí, muriendo de su frió¡ Y ella se empeña en dejarme inerte.
No había tiempo para un ultimo abrazo, pues si lo hacia se me calaría mas dentro donde ningún escape me alejaría de lo que es.
Que paradoja es creer que me quitaría el polvo, me guardaría mas cerca, me calentaría con un suspiro, un suspiro que no viajaría hacia mi tiritante alma sino hacia el lugar opuesto donde se encuentra su amor, su todo y su vida, Allí donde esta su vida, yo no estoy, y yo quiero que viva conmigo, pero de querer a tener va pendiendo de un hilo el tener y no querer y es que ella me tiene pero no me quiere. !que paradoja¡
5topiso21 de noviembre de 2014
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