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Air Force One - 3 y Final

30 días. Durante 30 largas jornadas, el ejército norteamericano bombardeó ininterrupidamente y arrasó por completo las regiones donde se suponía que las células terroristas de Al Qaeda se refugiaban y planeaban sus operaciones.

El último día de bombardeos, cuando los aviones desocuparon el cielo y los portaaviones se alejaron mar adentro, comandos de tierra avanzaron para comprobar el resultado de la que se había hecho llamar ‘Operación Angel’. Un grupo especializado se encargó de acceder en helicópteros a las montañas afganas donde se intuía que se había refugiado Bin Laden durante los años en que su búsqueda y acoso fue más activo. Allí, tenían constancia de que habría más refugiados.

Cuál sería su sorpresa al irrumpir en unas cuevas y encontrar, rodeado de un pequeño grupo de fieles, al nuevo líder de Al Qaeda, Abu Abdallah. Él sabía que dada la envergadura de los ataques que los americanos estaban realizando, pronto sería encontrado y asesinado al igual que su predecesor.

Pero no fue así. Rápidamente, y cumpliendo con sus instrucciones, todos los talibanes que se encontraban junto a Abu Abdallah fueron abatidos, excepto él, que fue capturado y llevado en helicóptero, con una capucha negra cubriendo su cabeza, a una base en tierra desde la que despegaría de nuevo, apresado, en un avión de transporte rumbo a Estados Unidos.

La expectación internacional era máxima. Ningún gobierno sabía a ciencia cierta que haría EEUU con el nuevo líder de Al Qaeda en su poder, ni tampoco se atrevía a intervenir en la acción en solitario que el Pentágono había iniciado. Algunos pensaban que Abu Abdallah sería juzgado, otros que ejecutado como Bin Laden, quizás pasase años en Guantánamo...todo era incertidumbre.

Al día siguiente de la llegada de Abu Abdallah a los EEUU, el gobierno de emergencia anunció una rueda de prensa en la Casa Blanca, para hablar a la nación sobre los importantes y densos acontecimientos que se habían producido en apenas un mes, y los que estaban por llegar.

A la hora anunciada, y con el salón de prensa lleno; se abrió una puerta situada al lado el estrado, y uno de los coroneles de más algo rango del Pentágono entró en la sala con unos papeles en la mano. Tras él, Barack Hussein Obama en persona.

Confusión máxima, gritos de alivio, caras de sorpresa, y finalmente...aplausos.

A continuación, el presidente Obama se subió al estrado, y se dirigió a la nación:

< A todo el pueblo Americano,

Los últimos 30 días han sido los más difíciles de mi vida desde mi llegada a la Casa Blanca y probablemente los más dramáticos de la historia de esta gran nación.

Se han tomado decisiones duras y difíciles, pero el sacrificio ha merecido la pena y hemos conseguido nuestro propósito. Terminar con Al Qaeda y capturar a sus líderes siempre han sido una prioridad para el gobierno americano y hoy, puedo asegurar que la guerra contra el terrorismo islámico ha terminado para siempre.

No me siento en absoluto orgulloso de todas las acciones llevadas a cabo, pero creo que han sido necesarias para traer la paz a esta gran nación y a todos sus ciudadanos. Quiero aprovechar este momento para anunciar desde aquí anuncio mi dimisión inmediata como presidente electo de los Estados Unidos de América, sintiéndome tremendamente orgulloso por los años de servicio a mi país y a sus ciudadanos.

Hasta el momento de las próximas elecciones democráticas, el país quedará en manos de un gobierno militar provisional, siendo presidente en funciones el Coronel del Pentágono que junto a mi, organizó y gestionó toda la operación >

Había sido fácil.

Desde la captura y ejecución de Bin Laden en Mayo de 2011, el gobierno de EEUU estableció una alerta especial a la espera de las más que posibles represalias terroristas de la yihad. El FBI y los servicios de Inteligencia habían recibido filtraciones acerca del objetivo que los miembros de Al Qaeda perseguían: El icono de la fuerza americana en el mundo, el avión del presidente, el Air Force One.

El pentágono tenía constancia de que los miembros de Al Qaeda estarían pendientes de los viajes del presidente, cosa que por otra parte no era nada complicado ya que los viajes oficiales son anunciados en los medios de comunicación.

Los ataques nunca llegaron. Eso incomodó al gobierno americano ya que estaban desperdiciando mucho tiempo y dinero en algo que les incomodaba demasiado y no terminaba de ocurrir.

Así que lo hicieron. Aprovechar un viaje a París del Presidente para, fingiendo un problema de abastecimiento, desviar el avión por España y finalmente entregárselo en bandeja a los terroristas en aguas del mediterráneo, para que hicieran uso del arma que el gobierno americano sabía que tenían en su poder desde hacia décadas.

El Presidente de los Estados Unidos llegó a la base aérea de Rota para desembarcar del avión junto a toda la tripulación. A continuación, y en menos de una hora, lo que dura un repostaje estándar, el Boeing 747 pasó a configuración DRON, una tecnología novedosa que permite que un avión vuele sin ningún tipo de tripulación, siendo manejado por completo desde tierra. Así fue como desde una pequeña habitación, el presidente y su séquito siguieron en directo el despegue y vuelo del avión por el mediterráneo, dejando que los terroristas, que llevaban tiempo siguiendo todos sus movimientos, hicieran el resto. No les defraudaron.

Al final...hubo que lamentar la pérdida de un avión de miles de millones de dólares, una operación militar de incalculable presupuesto y cientos de vidas civiles en los países atacados. A cambio, el exterminio de Al Qaeda y la captura de su nuevo líder.

EEUU había vuelto a ganar.
Aadelh03 de abril de 2012

2 Comentarios

  • Nemo

    Bueno, he llegado al final... ¿?
    El recorrido ha sido estupendo. Información mezclada con ficción (eso de ficción es... muy cercano a la realidad).
    Me has llevado muy bien por todas y cada una de las acciones en una gran narración de las mismas.
    Saludos muchos!

    13/09/12 03:09

  • Aadelh

    Muchas gracias NEMO! Se hace lo que se puede :-)

    13/09/12 04:09

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