TusTextos.com

La Foto

Fumaba el penúltimo cigarrillo que le quedaba, frente a su terraza, a contraluz, con el cielo de Madrid ardiendo como solo puede hacerlo en una tarde de verano. El tabaco era una prohibición impuesta por el médico, y el whisky barato que reposaba sobre la mesa, una obligación firmada por su conciencia. Porque borracho era capaz de ver bailar en aquella habitación a las dudas, a los miedos y al fracaso al mismo compás. Su vida podría resumirse como la tala de un árbol sin control, mal medida. De todos los troncos robustos que había en su familia, él decidió ser el que cedió ante el hacha, el que cayó y se deslizó barranco abajo sin poder parar.
Malas decisiones, malos vicios, atajos que dicen tener salida& cada movimiento en el tablero había sido un paso atrás, un poco más lejos de la meta, en dirección contraria. Sus días eran un golpe de frente contra la realidad, esa distancia que la vida se encarga de poner entre tus expectativas y tú.
Todo en aquella habitación emanaba soledad y desidia. Todo salvo una foto cuyo marco estaba cubierto de polvo. Era él, junto a sus dos hermanos, en la infancia, cuando sus raíces aún permanecían vigorosas y prometían una existencia mucho más alentadora que la que él respiraba en estos momentos.
Dirigiéndose al chiquillo de la foto, se disculpó: Siento no haber sido lo que esperabas. El sol cada vez tenía menos presencia en la habitación y el cigarrillo se había consumido en el cenicero. Fue entonces cuando pensó en el camino, en el que había recorrido y en el que le quedaba por andar. Se levantó y se puso frente al espejo. Momento en el que la rendición y la redención echaron un pulso definitivo. Su mirada se clavó en sí mismo, apretó los dientes y rompió a llorar.
Tomó el último cigarrillo y remató el alcohol que quedaba en el vaso. Cogió el móvil y comenzó a deslizar su dedo entre los nombres de la agenda. Se detuvo en uno y cogió aire. Un hermano, quizás una bombona de oxígeno o quizás un muro infranqueable tras años de abandono. Comenzó la llamada, salió por la puerta y cerró. El resto forma parte de la misma vida o de una completamente distinta. Los niños de la foto esperan inmutables.
AdrielegancePublicado el 02 de agosto de 2018
Archivado en soledad familia pasado recuerdos sentimientos dolor

Lo recomiendan

4 Comentarios

  • Remi

    Tus textos no me dejan indiferente, son una mini historia cargada de detalles, muy bien escrita.
    Un saludo Adri...

    10/08/18 05:08

  • Adrielegance

    Muchísimas gracias por tus palabras, Remi. Me alegro de lograr transmitir lo que dices.

    Saludos,

    12/08/18 11:08

  • Adrielegance

    Muchísimas gracias por tus palabras, Remi. Me alegro de lograr transmitir lo que dices.

    Saludos,

    12/08/18 11:08

  • Adrielegance

    Muchísimas gracias por tus palabras, Remi. Me alegro de lograr transmitir lo que dices.

    Saludos,

    12/08/18 11:08

Más de Adrielegance