Apología

No sé muy bien a dónde llevas al chico del corazón destrozado.
Sólo veo sus pies despegarse del suelo.
Me pregunto cómo es que bajará.

Mi cara se fundía con su pecho,
a medida de que sus brazos se hacían camino por mi cuerpo tembloroso.
Hoy me aferro a esta canción de cuna.

Desde la primera noche en que nos conocimos me rehusó a olvidar
la manera en que mi cabello se sentía entre sus dedos.

Recuerdo los temblores.
Ellos se sentían como la primera vez.
Ahora me veo en medio de la noche,
tambaleando solo.
Esto también se siente.

Vamos a precipitarnos y arder
vamos a aprender y a vivir.
Yo era el chico de tus sueños
ahora soy el chico que llora mientras duermes.

Siempre supe de la caída de nuestras Torres.
De cómo se desplomarían hacia el cielo, no hacía el suelo.

Los versos que una vez soñé etéreos
hoy se ciernen por el filtro de mi ventana.

El tiempo no seguirá,
se detendrá.
Empaco mis sentimientos.
Los hago mudarse,
porque nunca he tenido
suficiente para el peaje.

Etiquetas:

Lo recomiendan

Más de Agramont13