TusTextos.com

Rueda Surrealista

[ Meta-ficción cuántica ]

Despierto y estoy subiendo o bajando en el abismo con una misteriosa proyección de cuerpo. Las estrellas continúan tejiéndose alrededor de mis ojos mientras los recuerdos se almacenan adentro en el divino laboratorio de los sueños. Emergen de lo imperceptible y en lo imperceptible desaparecen los momentos despiertos de este entorno. Despierto y a continuación decido con infantil euforia descender con este cuerpo a la atracción gravitatoria de algún laberíntico planeta, preguntándome por los orígenes mentales de aquel extraño y hermoso cuerpo celeste mientras almaceno adentro los intermitentes recuerdos moviéndome entre las estrellas...

Conmigo avanzan otras proyecciones a través del abismo. De cuando en cuando alguien sube con apresuradas piernas hacia la exósfera del planeta y allá se pierde entre las estrellas de esta escala cósmica, antes de que yo le alcance en mi ingrávido camino ascendente. Pero a veces los psiconautas descienden a la superficie del enigmático planeta y en las profundidades subterráneas o en el interior de los océanos desaparecen gradualmente. Con curiosidad y asombro bajo a la superficie del planeta o asciendo a la compañía de las fértiles estrellas, interesado en la existencia de aquellas alienígenas proyecciones, otros enigmáticos cazadores de recuerdos. Las observo una y otra vez con curiosidad y asombro, pero ellas me observan en silencio, preocupadas sólo en ascender o descender de las estrellas inteligentes...

Es un incomprensible enigma ascender hacia la escala cósmica de las estrellas o bajar hacia la superficie de aquel planeta con destino incógnito durante este donde.

Boca arriba, lentamente volví a despertarme a la cíclica soledad. Cuando abrí los ojos, advertí una oscuridad abrazante en la habitación. Dos sombras irreconocibles y pequeñas conversaban señalándome con ademanes en los pies de la cama. Desaparecieron y reaparecieron en escala más pequeña junto a la almohada. Reaparecieron otra vez en los bordes de una de mis orejas, estudiándome en silencio. Cuando decidí moverme para confrontarlos, con parálisis pesadillesca, descubrí con renovado asombro que éste no era aún mi organismo de vigilia, que había vuelto a despertar en otra situación de existencia evanescente. En otro momento, boca abajo y con el rostro oculto entre las páginas de un libro, se volvieron a abrir mis ojos en la iluminada sala eléctrica de alguna laberíntica biblioteca. En la otra línea de la colectiva mesa me escrutaba una mujer misteriosa con un voluminoso libro entre las manos. Con incertidumbre metafísica, otra vez estaba descubriendo, cuando intentaba mover aquella proyección corporal, que no había despertado a la vigilia aún, tendido ahora boca arriba debajo de algún abandonado puente urbano, olfateado y estudiado por oscuros gatos callejeros...

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto. Alicia se levantó y se alejó corriendo de allí, y mientras corría no dejó de pensar en el maravilloso sueño que había tenido. Prudencio Aguilar le tocó el hombro en un cuarto intermedio, y él se quedó allí para siempre, creyendo que era el cuarto real. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. Comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo.

Encadenada a la divina rueda de mentales escalas de inteligencia cósmica, paralizada, comencé a temer que aquel estado alterado de consciencia con sus falsos despertares llegara a multiplicarse demasiado sobre el cíclico curso del tiempo y que yo me quedara atrapada sin remedio en aquella paradoja energética...

Pero otra vez estoy despierta, lejos de la cama, solitaria y especulando sobre las momentáneas paradojas de los sueños y las parálisis del cuerpo, mientras sobrevivo con incertidumbre metafísica, conversando con parientes o amistades que me dirigen de cuando en cuando su atención, mas sigo evocando las situaciones enigmáticas en aquella escala de sensorialidad cósmica rodeada de inteligentes estrellas y en aquel misterioso planeta visitado por alienígenas proyecciones. Y ahora despierta, me percato otra vez con perplejidad metafísica que tal vez aún no he despertado a la vigilia y que ésta que protejo tal vez es sólo otra de mis programadas biologías posibles; ni esta superficie bajo mis pies la de un único planeta posible; ni este entorno mental el verdadero universo, dado que aún estoy soñando y seguiré despertando eternamente tras la muerte, en diversas escalas de inteligencia. Es un milagroso misterio despertar con destino incógnito a través de la divina rueda de mentales escalas de inteligencia cósmica.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Fragmentos literarios usados a modo de collage:

El dinosaurio - Augusto Monterroso
La metamorfosis - Franz Kafka
Alicia en el País de las Maravillas - Lewis Carroll
Cien años de soledad - Gabriel García Márquez
La vida es sueño - Pedro Calderón de la Barca
Las ruinas circulares - Jorge Luis Borges
19 de diciembre de 2018

Más de Alarcon