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Los Deseos de Popularidad de Nadia

Nadia se sentía sola en la escuela. Según ella, no encajaba. Y su apariencia no la ayudaba; su familia tenía pocos recursos y no podían vestirla a la moda. Sus compañeras, sobre todo, las más populares y adineradas, se burlaban de Nadia constantemente.
Su vida había dado un vuelco de ciento ochenta grados el último año cuando sus padres optaron por iniciar una nueva vida en la ruidosa ciudad. Nadia se crió en el campo,rodeada de austeridad, esfuerzo, mucho sacrificio y cotidianas supersticiones.
Por otra parte, estaba enojada con su papá y mamá, pues le ponían toda la atención a su hermanito menor, Pedro. Lo consentían demasiado. No tenían en cuenta que ella era una adolescente y que no podía presentarse en la escuela como una zaparrastrosa con ropa vieja y usada.
Una tarde, cansada de que la atosigaran y maltrataran durante las clases y los recreos, se dirigió a la la biblioteca pública, buscó en la sección de "brujería, ocultismo y magia negra" y eligió una pila de libros. Su plan: hacer el mal y vengarse.
"Necesito invocar al demonio o a algún ser maligno que pueda ayudarme", pensó.
A la medianoche, en la penumbra de su cuarto,encendió velas, abrió uno de los volúmenes de hechicería, se sentó en el suelo, trazó con tiza un pentagrama, y siguió las instrucciones del libro al de pie de la letra. Como una autómata leyó en voz alta una espeluznante oración.
Algo extraño sucedió: las luces se encendieron, las velas se apagaron y las ventanas se abrieron violentamente de par en par. Un ser oscuro, de cabello largo, tez pálida, y con ropa negra de los pies a la cabeza, se presentó.

-¿Qué deseas, pequeña? ¿Has tenido la osadía de molestarme?

-¡Dios, mío!- respondió aterrada Nadia- No puede ser...funcionó.

-Dime por qué me molestas. Dilo de una maldita vez.

-Disculpe, mi atrevimiento - replicó Nadia mas animada- Yo...deseo vengarme de mis compañeras...ellas me molestan todo el tiempo...además quiero ser la más popular en la escuela y ser super refinada..Usted puede ayudarme....no???

- Podría...claro que podría darte una mano. A ver...¿qué me darías a cambio por satisfacer tu deseo? Tiene que ser algo que realmente amés...Por el momento, no anhelo poseer tu alma ni a tu familia ja ja ja, por ahora, no.

- No me asuste, por favor. Le entrego todos mis libros y mis discos, ¿está de acuerdo?

-Hecho, niña jeeee...mañana serás la más afortunada.Pero el hechizo que conjuraré a continuación durará sólo veinticuatro horas. Debes ser consciente de eso.Ese es el precio, jaaaaaa- rió el diablo a carcajadas y se esfumó abruptamente como por arte de magia.
Al día siguiente, Nadia encontró es su habitación el mejor guardarropa jamás visto. En su contenido se podía apreciar la moda adolescente del momento.
Asistió a la escuela y fue la chica más popular; todas sus amigas y enemigas la adoraban, la perseguían, le pedían consejos y hablaban maravillas de ella. Todas querían ser como Nadia. Los chicos más lindos rogaban y morían por tener el número de su teléfono celular y la seducían alevosamente.
Nadia llegó muy feliz a su casa. Esa noche se durmió con una sonrisa en su rostro. Su vida era perfecta, era la vida que siempre había soñado. Todo el mundo estaba a sus pies.
Pero a la medianoche un ruido la despertó. Era el ser oscuro o el diablo invocado en la víspera.

- Ja, ja, ja...Contenta, ¿no?

- Demasiado, señor - replicó Nadia con un poquito de miedo.

-El deseo que te he concedido ya ha finalizado con la puesta del sol de esta tarde.Pero si quieres ser famosa, popular y hermosa, me deberás entregar a tus padres y a tu hermano....je, je, je.

- ¡No, eso sería demasiado!

- Piénsalo, Nadia. Tendrías todo lo que se te plazca: joyas, diamantes, una carrera en Hollywood como actriz (sé que amas la actuación), viajes en cruceros en primera clase, galanes cortejandonte y todo lo que se te ocurra...ja, ja, ja. . No te apresures, medítalo, niña.Los que tu llamas seres queridos te ignoran y no te quieren, te aborrecen.

-¡Está bien!; lo quiero todo¡Mi familia es tuya!

Inesperadamente, comenzó a temblar el suelo del cuarto de Nadia; parecía un terremoto. Una neblina cubrió toda la habitación, imposibilitando la visión. Fue cuando Nadia se dio cuenta del error que había cometido y comenzó a llorar y a gritar.

-¡No, Dios mío! Señor, no quiero nada. Deje a mi familia en paz. Quiero seguir siendo pobre y humilde.¡Por favor!

De repente, la niebla se disipó y una adolescente apareció sentada en la cama de Nadia. Era una replica exacta de ella, salvo
por su cabello, que era violeta y sus ojos de un intenso amarillo.Llevaba un largo vestido blanco y una diadema plateada, rematada por un rubí.

-¡No, Nadia! ¿Qué ibas a hacer? ¿Y el amor de tus padres y tu hermano? Ya olvidaste cuánto te quieren? - dijo la misteriosa figura recien aparecida.

-Pero...tú eres yo. Bah...casi como yo.¿Y el demonio? Desapareció..¿Quién eres?

-Bueno, soy algo así como un reflejo tuyo. Una especie de ángel protector.En todo momento la figura oscura que pensaste haber invocado era yo. Esos estúpidos libros que tomaste de la biblioteca no sirven para nada.Tus deseos son peligrosos; desbordas de ambición y de codicia.
Demostraste que eres capaz de entregar a las personas que te aman para ser popular y estar bien vestida; y vengarte de tus compañeras. Te devuelvo tus libros y discos, Nadia, y mañana volverás a ser la persona que fuiste.

-Dios mío...¡Tienes razón! Satanás soy yo!-dijo Nadia llorando desesperadamente- ¡Cómo puedo pensar de esa manera! Mi pobre padre que hace doble jornada en su trabajo y mi madre que se sacrifica día a día con la costura y hace lo que puede. Además no puedo estar celosa de Pedro, mi hermanito.

-¿Has aprendido la lección, Nadia?

-Sí, la he aprendido..¡Ay, me quiero morir! Soy un monstruo...soy capaz de todo...¿Has dicho que tú eres mi ángel de la guarda y mi hada madrina? - preguntó más calmada Nadia.

-Algo así. Mi nombre es Celeste y mi misión es cuidarte, al menos hasta que seas una adulta.Los adolescentes deben ser observados, ya que a veces por ser impulsivos, suelen cometer errores graves,
Nadia, ser popular y vestirse lujosamente no es todo en la vida de una joven. Serás popular si eres una excelente amiga y eres bondadosa con los demás.Y jamás olvides que tienes que ser amables con tus padres y con tu pequeño hermano; no tienes que despreciarlos. Hacen lo que pueden y te adoran. Son y serán tu guía y el modelo a seguir en tu camino.
Ahora tengo que marcharme, Nadia. Quiero que seas tú, no lo olvides.
Un haz de luz iluminó la recámara de Nadia y se infiltró en uno de los espejos colgados en la pared. Celeste había desaparecido.
Nadia comprendió el error que había cometido. Rápidamente despertó a sus padres y a Pedro, su hermanito.Los abrazó emocionadamente y les dijo que los amaba infinitamente.
A partir de ese momento su vida volvió a la normalidad. Ya no le importaba ir a clase con la ropa que sus padres le podían comprar. Valoraba la sencillez y el sacrificio. Se sentía feliz consigo misma. Sabía y tenía la esperanza de que vendrían tiempos mejores.
Cón el tiempo, Nadia, se destacó en gimnasia, ganó torneos de matemáticas representando a su instituto y, para su sorpresa, fue elegida para integrar el grupo de "porristas" del equipo de básquet masculino. Durante esa época conoció a su primer novio.
Jamás se le pasó por la cabeza la idea de comunicarse con diablo, ni con ningún espíritu malvado.
A Celeste, su ángel protector, no la volvió a ver nunca más en persona. No obstante, siempre la aconsejó en los peores momentos de su vida, pero manifestándose solamente a través de los sueños.Y sus sabias palabras influyeron positivamente en las decisiones más trascendentes del destino y la suerte de Nadia.
Alesantilli24 de noviembre de 2013
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