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Besos Infernales

Me he pasado toda la noche con esta botella de vino, hablando con ella para estar un poco más cerca a mi mismo, de cosas de las nunca he querido saber pero siempre me he imaginado que puedan pasar.
Mientras mis lamentos se pegan al vidrio y bajan con el dulce sabor de las uvas por mi garganta mis lagrimas se vuelven igual de frías que el vino.
La conversación cada vez se hace más profunda, más dura, y el vino más frío y mas intenso, hasta el momento que empecé a oler solamente el vinagre y mis ojos se morían temporalmente... En ese momento llegaste.
En ese momento todo dio igual;
las luces se apagaron y tu brillabas,
el sonido se desvaneció, y el pitido del silencio se transformó en tu suave voz hablándome suave y serenamente,
mis lagrimas cayeron más rápido, tus ojos brillaban cada vez más,
mi cara reflejaba los lamentos de mi corazón y los delirios de mis inseguridades... Y tu me sonreías cada vez más.
Solo quería irme contigo al lugar donde todos mis delirios se convirtiesen en historias románticas y reales... Pero lo ideal es enemigo de lo real.
Aún siendo esta romántica historia irreal, yo me pudriría en el infierno contigo si tu me pidieses que lo haga, recordando todas las pocas grandes cosas que hicimos juntos...
Los abrazos apagados por la lluvia, pero no parados por ella.
Tus ojos brillando y reteniendome prisionero.
Tu voz dulce, suave e intensa como este vino.
Por muy lejos que esto haya ido, nunca podrás nombrar un lugar al que no quiera ir contigo... Corriendo, volando, en tren, flotando o arrastrándome en la cama hasta ti, encima de la sangre de otro o en los sentimientos de otro en el peor hotel que exista porque mi casa es el ultimo lugar que soportaría de estar con cualquier persona, menos contigo...
Tu mirada la siento como el alcohol en mis venas, el bombeo en mi sangre en su capacidad máxima... Casi como un ataque cardíaco... Las miradas de las sombras más peligrosas eran la audiencia de tu seducción quienes miraban con un esplendor en sus ojos como me sonreías mientras yo me rendía ante ti.
Sonó un misericordioso beso en mi frente... el deseo me quemaba por dentro y la impotencia me consumía por fuera mientras todas las promesas de mi amor se iban contigo y mi cerebro me recordaba que te irás y me olvidarás.
Nuestro primer beso... Distante, apasionado he inexistente, al igual que este romance... Lo real es enemigo de lo ideal, y con lo ideal, lo romántico.
Te amo como un alcohólico... Y como tal, no se si esto fue cierto o ¿simplemente real?
¿Un delirio de mi cruel y desgarrado corazón? ¿O un potente rayo de luz? Que no solamente quemó mi corazón, sino hizo un incendio en mi mundo...
Un último beso en la oscuridad...
Un beso que me quemó los labios y sentí bajar por mi garganta, ardiendo como el infierno... Un beso que te terminó de romper como esta botella... cortando mi mano y los últimos trozos funcionales de mi corazón y mi alma.
La oscuridad es cada vez más densa... la naturaleza más cruel, un abrazo de la ausencia de luz, donde nadie escucha mis llantos. Pero ahora que estoy aquí en medio de tantas sombras que se lamentan conmigo y me condenan por haber estado dispuesto a más de lo que puedo soportar... Ahora que estoy en medio de la soledad, solo en la oscuridad... Me susurran que me acostumbraré a ver la vida pasar con esta botella... Al igual que las promesas de mi amor contigo se disolvieron con tu ausencia, mis lamentos vivirán para la eternidad en la nada.
El paradójico beso de la muerte.
Andresmb25 de abril de 2020

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2 Comentarios

  • Voltereta

    El alcohol no ahoga las penas simplemente las transfiere en el tiempo. El texto me ha gustado bastante, porque tiene unas cargas de profundidad que hay que observar desde dentro.

    Un saludo.

    26/04/20 12:04

  • Clopezn

    Triste e infructuoso compañero de viaje en un texto que muestra a la perfección, la percepción y la no percepción que queda después de que la botella vacía ha hecho su trabajo en lo físico y en lo espiritual.
    Un saludo cordial.

    27/04/20 07:04

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