TusTextos

En la Distancia

No me acuerdo de tu nombre,
no recuerdo, mi memoria está vacua,
si te llamabas luz, claridad o nombre de hombre,
pero sé que eras fuego y eras agua,
porque mis manos tiemblan cuando llueve,
y dejan de actuar al recordar tu susurro tenue,

No me acuerdo de tu rostro, tu sonrisa con ganas,
tu piel y tu interior en mi boca transitada,
gimiendo mientras incrementaba el movimiento,
vencidos por el deseo y el cantar del viento,
pero sé que eras Luna, mirando desde la cima,
porque cuando el recuerdo de la noche se aproxima,
se me rompen los ojos a llorar hasta la mañana,
de tanto querer verte amándome desde mi ventana.

No me acuerdo de tu voz, tus sonidos, tu palabra,
pero sé que eras música, una bella sinfonía macabra,
porque cuando las horas se disuelven hasta tarde,
entre los manantiales de lagrimas y sangre,
con dolor, mi corazón aún te canta...

Y me doy cuenta que me faltas&
y de que te busco entre la gente, entre las tantas,
en el ruido... En todos lados busca mi corazón dúctil,
pero no te encuentro... Todo es inútil.

Simplemente me quedo solo,
solo con la soledad, peor que solo,
solo por todas partes... Por tí y por mi pesar,
No hago más que esperar.

Esperar todo el día hasta que no llegas,
hasta que me acuesto donde nos hemos acostado,
y no estás, ya no estarás y hoy no has llegado,
y me quedo dormido... Terriblemente triste y cansado.

Amor, todos los días, mi corazñon se exalta,
cuando aquí a mi lado, junto a mí, me haces falta.
Puedes empezar a leer eso,
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.

Pero, enfín, yo estoy arruinado,
cada segundo que pasa duele sin tenerte al lado,
estoy arruinado en mis huesos,
todo es pesadumbre, incluso los besos.

Ahora, a fugitivas y a sombras doy abrazos,
en los sueños se me cansa el alma mía;
paso horas luchando a solas noche y día,
con una herida que traigo entre mis brazos.

Cuando quiero reconstruir mis pedazos,
viendo mi corazón, mi sudor se me desvía,
vuelvo con nueva fuerza a mi porfía,
y poemas a este amor que me hace pedazos.

Pero, te espero, desde que la noche se hace día,
solo, con suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
me duele, porque sé que tampoco vendrías.

Y sé que la distancia te hiere,
sé que allí las noches son más frías,
Sé que ya no estás, y que así lo prefieres,
Creía saber todo de ti. Cuando vivía feliz aquellos días.

El día de pronto se te hace noche,
tu que sueñas con el amor de otro, pero no lo dices,
sé que soy un grandisimo idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miro al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas...

Es triste hablar así,
cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante.

Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
nunca soñé con enamorarme o quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro,
mi esperanza de vivir aquí eres tu,
y no estas aquí, ni yo estoy allí.

¿Por qué no estoy allí?
¿Por qué no he tomado aún ese vuelo que me llevaría a ti?
Porque tu mundo y el mío son opuestos, no me quieres allí.
Pero todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
Amor... Es por amor, mi amor.

Así que tú estás sola y yo estoy solo,
haces tus cosas diariamente y piensas,
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.

A la misma hora nos recordamos algo,
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya,
somos, y una locura celular me recorre
una sangre rebelde y sin cansancio.

Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo,
esto es lejía, lubricante y muerte,
el corrosivo estar, el malestar
muriendo, es nuestra muerte.

Ya no sé dónde estás, yo ya he olvidado...
Quién eres, dónde estás, cómo te llamas,
yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, que no merece abrazo.

Pero te recuerdo en mi boca y en mis manos,
con mi lengua y mis ojos, mi entrepierna y mis manos,
sabes a dolor, con sensación de amor, a dulce amor, a carne,
a siembra de vainilla, a flor, hueles a amor, a tí,
hueles a sal, sabes a sal, mi amor y a mí.

Te digo que estoy solo y que me faltas...
Nos faltamos, amor, y nos morimos...
no hay futuro si morirnos...
Esto lo sé, amor, esto sabemos.

Hoy y mañana, así, sí algún día estamos,
en nuestros brazos simples y cansados,
no me faltarás, amor, nos faltaremos...

¿Qué si me duele? Te confieso,
que me heriste a traición; mas no por fortuna,
tras el rapto de ira vino una,
dulce resignación de la que no confío aún ni en exceso&

¿Sufrir? ¿Llorar? ¿Morir? Yo siento eso,
el amor es un huésped que importuna;
y ahora estoy sin ti, sin ninguna,
tristeza que quiera decirte, solo un "Dame un beso".

En la herida que hiciste pon tu dedo;
¿qué si me duele? Si, me duele un poco,
más no mata el dolor& No tengas miedo&
Porque en la agonía pienso en vainilla y tu boca de regaliz,
lagrimeo, lloro y muero, con en corazón lejos, en París.
Andresmb17 de agosto de 2020

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