Manifiesto de mi Anonimato

Algo anónimo es de nadie. Si algo es de nadie, entonces, es de todos. Una produccion humana no puede no pertenecer por el simple hecho de que alguien lo hizo. Ese alguien, en un lugar y momento determinado, plasmó sus inquietudes en letras. La produccion de ese persona, en realidad, ese nadie, pasó a ser de todes cuando la tomaron como forma de identificación. Los nombres siempre quedan en la memoria. El Aleph representa la literatura argentina, sí, pero el aleph es Borges. Sin embargo, los nombres tambien llevan y cargan con toda la personalidad de ese ser. Si el Lazarillo de Thormes hubiese sido escrito por alguien identificado con las altas esferas de aquella sociedad, capaz, podría haberse llegado a pensar en una oda satírica a las bondades de la España medieval. Anónime escribe porque pretende llegar a y ser todes aquelles con sus mismas inquietudes.

Anónime de todas formas, pretende ser alguien. Un ser universal podría decirse, retomando un poco la idea de la ultima oración del párrafo anterior. Una supresión de la individualidad a despecho de la ampliación y adopción de una forma de ser y pensar. El anonimato como transcripción de lo ajeno o como ofrenda de un sirviente a su dios deja lugar al anonimato como hecho político de intento de comunión de ideas. Así, Anónime, no es más que conflicto. Su individualidad particular literaria, su pertenencia a une sujeto en particular, con una mente y un lugar determinado en el tiempo y en el espacio, y su ser sujeto a un colectivo social son lineas, que más que contrapuestas, pero sí con diferentes sentidos, grosores y transparencia, están infinitamente acercadas hasta llegar a dar la ilusión de una.

Por ultimo, y continuando con la idea colgada a principios del parrafo anterior, al ver arte firmado por anónimo, nadie se imagina a otra persona haciéndolo. Al contrario, Anónime, al firmar pretende ser corporizade, pretende ser alguien en la cabeza de todes, ese con ansias de escuchar todes les voces, aprender, discutir, enseñar, ayudar, dar letra a quienes no tienen manos y triunfar en la lucha contra las injusticias.



Anónime es la parte de mi que es más todo que ego, es la parte que no le interesa ser reconocida sino escuchada. Espero que esta identificación no constituya parte fundamental de la lectura y sólo sea un aporte a quienes me conocen: un medio para el apoyo, un cable para la crítica. Lean a Anónime, yo sólo hablo por le.

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