Averno

Había gastado los días.
Ahora era una pieza en aquel inmenso tablero de mármol.
Se equivocó,
ya era tarde,
los dioses del averno guiaron su camino,
sin él saberlo.
Ahora ya era tarde, había gastado los días.
Lágrimas perdidas, lamentos, gritos,
errores, cuantos errores, ¿Por qué?
Yo quería ser feliz, gritaba en el desierto de tumbas y soledad.
Nadie respondía,
como siempre,
nadie respondía,
silencio,
muerte,
llanto,
soledad.
Yo quería ser feliz,
eco de tumbas y soledad.
Ahora ya era tarde.

15 / noviembre / 2014

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