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Circunferencias Concéntricas Oníricas

Alguna vez llegó a la conclusión de que demostrar la existencia de la otredad era imposible por vía de la razón. Aunque el sentido común y, aún más, la intuición le inducían a aceptarla como una verdad, yo se aferraba a la duda, porque ambas no le demostraban nada ni le garantizaban nada. Él se consideraba destinado a la duda. Es más, consideraba que la condición existencial era la duda.

En otra ocasión, sin embargo, alumbró mi mente una idea de una intensidad extraordinaria. Aquella vez había consumido marihuana; durante el lapso de sus efectos, concebí la idea de que todos, las distintas mentes que experimentamos el cosmos (e incluso las que lo hicieron antes y lo harán después) éramos la prolongación de una única Mente que inefablemente "soñaba" con nosotros, y experimentaba múltiples universos desde nosotros, universos que, sin embargo, compartían las mismas leyes, al depender todos ellos de un origen común: la Mente Madre, lo Uno.

Entonces, junto a estas ideas, vino a mí esta otra:

Esa Mente Madre, ese Uno, es Dios, que todo lo percibe, que todo lo piensa, que todo lo experimenta, que se recuerda lejanamente a Sí mismo en la multiplicidad de las conciencias, de todas las conciencias, desde las microscópicas (que probablemente son incipientes) hasta las de otros planetas y regiones de las galaxias...

Llegué a esta otra idea (fantástica) también:

Si ese Uno "despertara", si Dios dejara de "soñarnos", entonces se abriría la infinita posibilidad de que ese nivel superior de realidad o de Conciencia, esa otra dimensión que a Él lo originara y lo permitiera, permitiera también la inexplicable existencia de una Otredad suprema, la multiplicidad de Unos, de Mentes Madres. Especulando dentro de dicha posibilidad metafísica, concluí que se podría señalar a un Ser superior a esos "unos", un Dios de dioses, que los "soñara" y se multiplicara Él mismo en ellos y en nosotros. Un Dios que soñara dioses que, mientras sueñan o despiertan, experimentan juntos un mismo sistema de realidad, lo mismo que ocurre entre nosotros, conciencias inferiores, cuando "uno" de esos dioses sueña con nosotros y nuestro universo compartido. El resto de estos dioses soñará universos totalmente diferentes, con leyes totalmente diferentes, con personajes interrelacionados entre sí totalmente diferentes.

Desde luego, entendió que esa condición podía prolongarse hasta lo infinito y lo eterno. Luego pensó que si lo que se deseaba era ser consecuente con la noción de divinidad, Dios, realmente, equivaldría a lo Infinito y lo Eterno, y todos los otros soñadores, con sus distintos sistemas de realidad experimentados y generados, serían sus creaciones... Pero también pensó que si se es consecuente con las nociones de infinitud y eternidad, Dios podría ser un concepto innecesario...
25 de agosto de 2016

4 Comentarios

  • Paulitinamente

    Caramba con la marihuana ...
    Te dio acceso al punto de vista del Gran Soñador ...
    Creo que visitaste un punto de vista superior .
    La cuestión es en qué afecta ello a nuestras vidas , creo yo , y en como convertimos esa experiencia en algo operativo que nos vaya aproximando a Ese punto de vista ran amplio , no ya como chispazo de verdad sino como experiencia natural permanente .
    Saludos cordiales .

    09/10/16 08:10

  • Arturo

    Pues sí, esa es la cuestión.
    Pienso si lo ideal sería lograrlo sin drogas. No estoy del todo seguro.
    Bueno. Muchas gracias por tu visita.

    10/10/16 10:10

  • Paulitinamente

    Cualquier muleta acaba siendo una esclavitud , creo yo .
    Puede ayudar a dar los primeros pasos pero si las necesitas toda la vida ...

    10/10/16 01:10

  • Arturo

    Gracias por esa nueva sugerencia.

    11/10/16 08:10