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La Tragedia de un Hombre Honrado (de Roberto Arlt, para Diesel)

Aguafuerte de Roberto Arlt


Todos los días asisto a la tragedia de un hombre honrado. Este hombre honrado tiene un café que bien puede estar evaluado en treinta mil pesos o algo más. Bueno: este hombre honrado tiene una esposa honrada.

A esta esposa honrada la ha colocado a cuidar la victrola. Dicho procedimiento le ahorra los ochenta pesos mensuales que tendría que pagarle a una victrolista. Mediante este sistema, mi hombre honrado economiza, al fin del año, la respetable suma de novecientos sesenta pesos sin contar los intereses capitalizados. Al cabo de diez años tendrá ahorrados...

Pero mi hombre honrado es celoso. ¡Vaya si he comprendido que es celoso! Levantando la guardia tras la caja, vigila, no sólo la consumición que hacen sus parroquianos, sino también las miradas de éstos para su mujer. Y sufre. Sufre honradamente. A veces se pone pálido, a veces le fulguran los ojos. ¿Por qué? Porque alguno se embota más de lo debido con las regordetas pantorrillas de su cónyuge. En estas circunstancias, el hombre honrado mira para arriba, para cerciorarse si su mujer
corresponde a las inflamadas ojeadas del cliente, o si se entretiene en leer una revista. Sufre. Yo veo que sufre, que sufre honradamente; que sufre olvidando en ese instante que su mujer le aporta una economía diaria de dos pesos sesenta y cinco centavos; que su legítima esposa aporta a la caja de ahorros novecientos sesenta pesos anuales. Sí, sufre. Su honrado corazón de hombre prudente en lo que atañe al dinero, se conturba y olvida de los intereses cuando algún carnicero, o cuidador de ómnibus, estudia la anatomía topográfica de su también honrada cónyuge. Pero más sufre aún cuando el que se deleita contemplando los encantos de su esposa es algún mozalbete robusto, con bigotitos insolentes y espaldas lo suficientemente poderosas como para poder soportar cualquier trabajo extraordinario. Entonces mi hombre honrado mira desesperadamente para arriba. Los celos que los divinos griegos inmortalizaron, le desencuadernan la economía, le tiran abajo la quietud, le socavan la alegría de ahorrarse dos pesos sesenta y cinco centavos por día; y desesperado hace rechinar los dientes y mira a su cliente como si quisiera darle tremendos mordiscones en los riñones.

Yo comprendo, sin haber hablado una sola palabra con este hombre, el problema que está encarando su alma honrada. Lo comprendo, lo interpreto, lo "manyo". Este hombre se encuentra ante un dilema hamletiano, ante el problema de la burra Balaam, ante... ¡ante el horrible problema de ahorrarse ochenta mangos mensuales! Son ochenta pesos. ¿Saben ustedes los bultos, las canastas, las jornadas de dieciocho horas que éste trabajó para ganar ochenta pesos mensuales? No; nadie se lo imagina.

De allí que lo comprendo. Al mismo tiempo quiere a su mujer. ¡Cómo no la va a querer! Pero no puede menos de hacerla trabajar, como el famoso tacaño de Anatole France no pudo menos de cortarle unas rebarbas a las monedas de oro que le ofrecía a la Virgen: seguía fiel a su costumbre.
Y ochenta pesos son ocho billetes de a diez pesos, dieciséis de a cinco y... dieciséis billetes de a cinco pesos, son plata... son plata...
Y la prueba de que nuestro hombre es honrado, es que sufre en cuanto empiezan a mirarle a la cónyuge. Sufre visiblemente. ¿Qué hacer? ¿Renunciar a los ochenta pesos, o resignarse a una posible desilusión conyugal?

Si este hombre no fuera honrado, no le importaría que le cortejaran a su propia esposa. Más aún, se dedicaría como el célebre señor Bergeret, a soportar estoicamente su desgracia.
No; mi cafetero no tiene pasta de marido extremadamente complaciente. En él todavía late el Cid, don Juan, Calderón de la Barca y toda la honra de la raza, mezclada a la terribilísima avaricia de la gente del terruño.

Son ochenta pesos mensuales. ¡Ochenta! Nadie renuncia a ochenta pesos mensuales porque sí. Él ama a su mujer; pero su amor no es incompatible con los ochenta pesos.
También ama su frente limpia de todo adorno, y también ama su comercio, la economía bien organizada, la boleta de depósito en el banco, la libreta de cheques. ¡Cómo ama el dinero este hombre honradísimo, malditamente honrado!

A veces voy a su café y me quedo una hora, dos, tres. Él cree que cuando le miro a la mujer estoy pensando en ella, y está equivocado. En quien pienso es en Lenin... en Stalin... en Trotzky... Pienso con una alegría profunda y endemoniada en la cara que este hombre pondría si mañana un régimen revolucionario le dijera:
–Todo su dinero es papel mojado.

28 de marzo de 2009

6 Comentarios

  • Diesel

    Vuelvo a repetir lo que ya he escrito en un comentario a tu comentario en mi texto "Mi visi{on personal de Arlt": !!Que es un fant?stico agaurdiente tan fenomenlamente escrito que me lo guardo en favoritos y por supuesto que en cuanto tenga ocasi?n compro el libro "Aguafuerteds" de Arlt para aumentarlo a mi humilde biblioteca!!.
    !1Muchas gracias Ateo!!. Ha sido un gustazo "hablar" contigo.

    28/03/09 05:03

  • Quimera

    Acabo de leer este aguafuerte en el texto de Diesel, me ha gustado tanto la historia del hombre honrado que la voy a buscar.
    Excelente.

    Un abrazo

    28/03/09 05:03

  • Fernando690

    Arlt y sus brillantes aguafuertes. El dinero es papel mojado lo se, lo se.


    CONCEPTO CLARO (Roberto Arlt)

    Si usted quiere formarse "un concepto claro" de la existencia, viva.
    Piense. Obre. Sea sincero. No se enga?e a s? mismo. Analice. Est?diese. El d?a que se conozca a usted mismo perfectamente, acu?rdese de lo que le digo: en ning?n libro va a encontrar nada que lo sorprenda. Todo ser? viejo para usted. Usted leer? por curiosidad libros y libros y siempre llegar? a esa fatal palabra terminal: "Pero s? esto lo hab?a pensado yo, ya". Y ning?n libro podr? ense?arle nada.
    Salvo los que se han escrito sobre esta ?ltima guerra. Esos documentos tr?gicos valen la pena conocerlos. El resto es papel...

    20/04/09 07:04

  • Ateo

    muy buen aguafuerte.

    20/04/09 02:04

  • Abrahamsaucedocepeda

    Que rico texto, no conoc?a al autor. Buscar? m?s.

    20/04/09 04:04

  • Ateo

    no sabes lo que te pierdes. gozalo.

    20/04/09 04:04

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