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Reacción Perfecta E Inesperada

-¡El principio es lo mejor! ¡Todo es tan… nuevo! ¡Tan bonito!
-Sí, el tonteo está muy bien… sentirte un niño y decir bobadas sin pensarlo… incluso puede llegar a ser gracioso que equiparen tu pérdida con la de una tecla…
-¿Una tecla? ¿Del teclado?
-Sí, una de esas con las que escribes… una tontería… otra más para el saco… pero, ¿Y si todo se queda en el principio? ¿Solo bromas y tonterías? ¿Y si se calma el cosquilleo y se templan los nervios? Es tan… frustrante…
-Todo va avanzando con el tiempo… ¡Es solo que a veces le cuesta!
-¿Y qué hay de mí? Quiero decir: sí, he arriesgado en esta relación, he querido, me he entregado… pero no ha servido, y no puedo hacer más.
-A decir verdad, según había transcurrido nuestra “historia” no pensaba que las cosas pudiesen ir a peor, así que decidí dejar de perder mi tiempo. Un tiempo que, aunque no muy valioso, no estaba siendo invertido en la persona adecuada. Entonces comencé a pensar que jamás me había querido… ¿Cómo podía albergar en mi mente la más mínima esperanza?
-No digas eso, todo el mundo encuentra a su Sweet Valentine. ¿Por qué no puede ser ella?
-Porque cuando me mira no se atreve a acercar su rostro al mío… por cosas como esas comencé a pensar que jamás me había querido… y no era capaz de decirle que lo nuestro había llegado a su fin, así que, papel y bolígrafo en mano me dispuse a escribirle lo que ambos esperábamos . Pero entonces…
-¿Entonces qué?
-Entonces llamó…
-¿Sí?, ¿Dígame?
-¿Puedes salir a la puerta? Es que… tengo algo que decirte…
-Y tú, claro, saliste corriendo…
-¿Correr? Me temblaban las piernas demasiado como para salir corriendo a pierna suelta… creí que iba a dejarme y a cada paso que daba mis piernas cargaban el peso que mi corazón no podía soportar. ¿Cómo era posible que jamás hubiese tenido valor para besarme y ahora se presentara en mi puerta para acabar con todo?
-¿Qué sentías exactamente?
-Fueron 2 minutos los que estuvo esperándome: en el primero cogí mi abrigo y me estremecí, la temperatura bajó y me sentía un trozo de carne en la nevera de un matadero, esperando a ser cortada y lista para empaquetar… el otro minuto lo empleé en bajar los diecisiete escalones que separan mi habitación de la entrada que da a la calle.
Y allí estaba ella… moviéndose para combatir los nervios del momento.
Me dispuse a saludar con los ojos entrecerrados, a punto de derramar las lágrimas que llevaba un par de días conteniendo, pero por primera vez ella se adelantó:
-Antes de que me eche atrás: agárrame la mano.
Lo hice, no sin quedarme perplejo ante esta extraña circunstancia.
-¡Pero acércate! ¡Hace frío!
-¡Me estás preocupando! ¿Has bebido?
Casi no terminé de pronunciarme cuando entornó mi cintura con su brazo izquierdo y por unos instantes sus labios dejaron de ser solo suyos. Tras sentir como mi alma se expandía y me hacía vibrar al no caber en mi cuerpo ella retiró su ofensiva, abrió la palma de su mano izquierda y enseño algo pequeño cuyo significado sólo entendíamos ella y yo.
-No vas a poder escribir nada que contenga la letra B…
-No quiero que bromear con nadie que no seas tú, no quiero bailar agarrada de alguien que no seas tú, no quiero besar a nadie que no seas tú.
-Te quiero.
Bosor08 de enero de 2011
Archivado en:
amor utopia

4 Comentarios

  • Tequiero

    joooooooooooo..
    qe bonito :O
    me encnta...

    08/01/11 03:01

  • Lau928

    preciosidad.
    un soplo de aire fresco hoy, muy muy bonito. :-)

    08/01/11 04:01

  • Bosor

    Gracias a las dos :)
    Mi intención era escribir algo esperanzador, espero haberlo conseguido :D

    08/01/11 07:01

  • Beth

    Muy bonito, y esperanzador. A veces solo hay que dar tiempo al tiempo

    08/01/11 09:01

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