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Chasqueo Los Dedos

Crucé los dedos, y en un instante de locura quise sentirme en un abrazo, pero no en cualquiera, sino en ese que todavía recuerdo como si hubiese sido ayer. A veces me quedo hasta que sale el sol por la mañana y salgo a fumar, arrancado como de una mala película de escritor frustrado.

Más allá de las casas por las que se asoma la luz, yo se que me encuentro buscando la nostalgia que solamente me increpa por las noches pidiendo más y más donde solamente puedo darle menos y un par de suspiros entre cafés y humo. El sentimiento que golpea el espejo y sonríe mientras señala con el dedo a todo aquello que quise y quiero ser, a todo eso que lo tengo cargado en la espalda, que al más mínimo descuido exploto y como una onda expansiva repelo el alrededor, juro que a veces soltaría cualquier papel para verme por un segundo no siendo yo.

Tengo más consejos de terceros que decisiones propias al momento de la verdad. Intento navegar con un barco que tiene el piso oxidado, la luna no acompaña todas las noches, por eso cierro los ojos y tomo un timón sin mirar.

Después de perder un sentimiento tan fuerte creo que ya no se tiene nada que perder, por eso camino como si la vida quisiera cruzarme de vereda y la mentira fuese un arma sin filo, esa que uso cuando quiero que me descubran.

Crucé los dedos, y en un instante de locura quise sentirme en un beso, pero no en cualquiera, sino en ese que todavía quiero que hubiese sido ayer. Son horas masacradas por tabaco y pensar.

Bueno, ya vendrá

Y los trenes pasan, mientras sentado miro esperando a que alguien baje de alguno y me convide fuego para decirle: No, ya no fumo.

Pinceles y lápices aguantan a la mano más tensa, evitando que se rompa el alma.

El corazón lo puse en alguna frase de hace un tiempo y ahora no puedo encontrarlo, pero se que va a estar mejor que si volviese.

Te veo entre mis lentes mientras mi sonrisa no aparece, será la razón por la que los días carecen de tiempo, aunque así será mejor, pero por las dudas tiré una botella con tu nombre al mar, porque me enseñaron que de cartas de amor el mundo no gira pero deja marcas.

El baile de dos atardeceres que perdieron el sentido hasta el amanecer y así nunca sucedió lo que esperaban, la vida da cátedra y la primera lección es que querer algo no siempre significa poder tenerlo.

Por las dudas, solamente por las dudas, chasqueo los dedos en mi habitación al ritmo de tu canción favorita, no vaya a ser cosa que pierda la costumbre del recuerdo.
CafefrioenpapelPublicado el 07 de junio de 2019
Archivado en amor sentimiento relato hombre vida recuerdo

1 Comentarios

  • Regina

    Buenísimo texto, como acostumbras, saludos muy cordiales Cafefrioenpapel.

    08/06/19 05:06

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