Fracaso y Gloria

Me quedé inmóvil frente al blanco del papel, si fuese por que faltasen palabras no me afectaría. Hay verdades arraigadas en mentiras que por más que sean mentiras siempre se sabe la verdad, llevo todos mis años de vida con falsedades, es lógico que aprenda a saber las verdades que conllevan, incluso cuando jamás se dijo lo cierto. Es un trauma, un trauma que se convierte en mi defensa ante todo, incógnitas que, a veces, me gustaría no saber, pero por instinto de supervivencia se descubre y el corazón aprieta una vez más, uno pierde fe, fuerza, esperanza y tal vez las ganas de escribir.

Acompaño estas palabras con el silencio y el vacío, porque no hay desdicha más grande para el ser humano que no saber sentir, hoy perdí mis manos e incluso más, no siento el frío pero tampoco siento el calor, no siento y una herida vuelve a abrirse para no cerrarse, nunca más. Traté de encontrar entre mis textos la correcta respuesta a todas mis dudas, a todos mis problemas, pero no existe tal cosa, me toca enfrentar lo que viene solo, puede que incluso más solo de lo que jamás estuve. La felicidad se escapó y no quiero ir a buscarla, porque encontrarla es volver a ver una sonrisa, o esos ojos, que intento olvidar, suena ilógico e irónico, que lo que más te haga feliz, al mismo tiempo, es lo que más te destroza ¿Cómo seguir? Si se va muero, y sino, muero lentamente pero con trozos de alegría hecha risas.

La paradoja de la persona que jamás quise ser, junto con la persona que jamás esperé conocer. El silencio es la mejor medicina cuando tu cabeza no para de hablar, soy más corazón que persona, pero la realidad es, que si la gente mirase el corazón, no existirían artistas, no sería escritor.

Estuve en la cima y estuve en lo más bajo, conozco la alegría que producen dos corazones vibrando a la par, y conozco la depresión cuando solo uno intenta vibrar como dos. Con palabras intento hacer metástasis, pero muere en eso, en el intento. Es la cruz que el escritor carga, el de querer modificar sentimientos con la palabra, pero el mundo entero sabe, que no existe palabra ni la más pura poesía, que pueda entrar directo al corazón, y solo existen dos caminos, morir con tinta o volver improbable lo imposible.

Me dejaron de leer, no soy lo que traen estos tiempos, no encajo con el prototipo que se define como normal hoy en día, intenté andar por ese camino tantas veces que ya lo conozco de memoria, pero sigo sin encajar entre su tierra.

Enamorado, triste y perdido, abrazado al consuelo de la frase "Lo intentaste...". Intenté tanto que empecé a fumar a la par de los intentos, tengo cajas y cajas vacías de cigarros en mi escritorio, tengo textos y textos vacíos que se llenaron con tu sonrisa.

Traigo tu perfume, aquí, una vez más, para no perder la costumbre de lo bonito, para que el sentimiento quede plasmado y tenga su recuerdo en algún lugar del mundo, tal vez, solo ta vez, traigo tu perfume aquí, una vez más, para soñar, soñar contigo.

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