Paráfrasis

Marioneta del sentimiento, alquimista de la palabra. Extraño ser que prefiere un beso que haga temblar a los profetas del amor, al sexo de placeres espontáneos. Seré lo que tenga que ser, seré la frase para tu libro, o el libro de una sola frase, la canción en tu angustia pero jamás tu angustia hecha canción. No me sale soplar con el viento, siempre estoy en contra, será por mis ideas sin principios, porque los principios son lo primero que se rompen a la hora del afronte. Mi corazón fue robado no hace mucho, trágico y cómico, como un piano desafinado tocado por Mozart intentando sonar bien.

Veo mis cadenas rotas, puedo caminar libre pero no lo deseo, no fue sino la expresión más hermosa hecha persona la que me mantiene inerte; que triste es aceptar la realidad de vez en cuando, lo único que quiero más que a nada está tan solo a pocos metros y parecen dos mundos de distancia. Si grito no sirve, si cambio tampoco, tan solo es aceptar lo que me queda de esperanza, transformarla en un texto y seguir. Escribiré lo más rápido que pueda, me subiré al Everest, moveré a la luna un poco más cerca como un regalo y pintaré estrellas a mano, una por una, solo así demostraré cuanto me importas, cuanto te quiero; ya no se que más hacer, fuiste mi propio adverbio, el adjetivo sin nombre, el más bonito sin duda alguna, fuiste todo lo que siempre busqué, fuiste todo lo que me lastimó y juré no volver a caer, pero el amor no tiene edades ni etnias, ni razas ni sexos, no tiene ideas, no conoce de miedos, no se elige y supera a la razón una vez que haya eclosionado.

Penumbras en las manos y el alma vagando sola, tal vez sea lo mejor, caminar solo sin responsabilidades que algún día podrían doler, tomar un café a solas sin esperar a nadie, sin azúcar, con los ojos cansados y las ojeras tatuadas, hacer malabares entre el sentimiento y la razón para sonreír aunque sea unos minutos.

Eso es lo que me queda, no me quejo, simplemente me hubiese gustado un poco más, pero lo que tengo me basta para ser feliz, al menos aquí, aunque sea lo que dure la inspiración o el texto, sonrío, lloro, escupo rabia y muerdo al miedo. Me siento aliviado por partes, pero aún espero, cada vez un poco más lejos, pero espero. Quizás no sea lo correcto, exprimir la inspiración de una sonrisa hasta que ya no me queden diccionarios por recorrer, sentarse mirando a la nada y verte, quizás no sea lo que uno espera de su vida, yo nunca me sentí tan vivo.

Terminará, acabará pronto, o no, pero todo será algo más, me duele pensar ese momento pero es el tiempo jugando con la vida en el mismo equipo, por eso escribo, te escribo, como en Memento, para no olvidarme jamás de nada.

Mi versión de mi mismo mejora cada día o empeora cada noche, ya no lo sé. Nunca se consigue lo perfecto, por eso yo lo escribo, por eso vuelvo al papel cada noche, buscando al paladín que sea el redentor. Que mi espera sea eterna y jamás lo consiga, así escribiré por siempre, un libro, una canción, o una poesía, la gracia del instante en que te conocí

01 / junio / 2018

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3 Comentarios

  • Mujerdistinguida

    Un texto para leer detenidamente, es hondo, profundo, con un sello muy peculiar.

    01/06/18 07:06

  • Libelula

    No deja indiferente.
    Saludos cordiales

    02/06/18 06:06

  • Regina

    Que bonito sentimiento sale de tu pluma y llega al corazón de los que te leen, una delicia leerte, saludos muy cordiales.

    03/06/18 09:06

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