Se Alejó

Se alejó, sin mirar atrás ni titubear en las pisadas, se alejó. Soplé la vela que tenía encendida en el pecho, recuerdo las palabras que tomaron trinchera en los momentos más necesarios, abusiva sensación de soledad, abusiva sensación de que ahora estaré mejor.

Si, mejor, porque cuanto más se alejaba, más se desprendía mi reloj de la muñeca, aletargaba un cariño cauto, pero de que sirve mirar el minutero si al fin y al cabo llegará, arrancándote todo lo que tenías guardado en la mochila. Mientras suspira mi cabeza en colores tenues, yo sigo escribiendo, escuché por ahí que "antes que sentir dolor mejor no sentir nada", correcta frase para un barco que perdió el timón y necesitaba un tintero para dibujar un par de manos.

Arrastro las palabras para hablar, lo más hermoso esconde la miseria entre sus dientes, una metáfora que no significa nada, un libro que le arrancaron la primera y última página. Se alejó, sin mirar atrás con paso firme, se alejó. Levanté un altar innecesario, quizás la salvación siempre estuvo en mi y fuiste un chivo expiatorio, las mentiras de bar jamás me apaciguaron la mente, por eso digo la verdad en cada frase que escupo, aunque sea por pura supervivencia. Puse en venta mi cabeza, mi razón de ser nunca estuvo de acuerdo con mis ideales, por eso siempre estuve roto, por eso siempre estuve completo conmigo mismo.

Intenté miles de maneras, prefiero seguir jugando solo, no hay maneras para querer, tan solo es querer y disfrutarlo de mil maneras. Resalto en lápiz la frase intenté miles de maneras porque jamás intenté más de una, nunca me fue necesario, o nunca había dolido tanto. Hoy mi paz la encuentro en tres sorbos de café frío, solo y sin azúcar, en premisas con destino y puerto desconocidos, en volver a encontrarme en el espejo como años anteriores, sonreírme, decirme - chico hiciste todo, solo descansa - y así vuelvo a reír como en los sueños de Peter Pan.

Mi aura de grises toma color, soy escritor por hobby y supervivencia mental, la hipocresía la palpo en cada soplo de viento pero ya no produce llanto, tan solo risas y búsquedas de nuevos vientos. Siempre le temí a la inmensidad del mar, sin darme cuenta que le tenía miedo a la calma que producía mirarlo, contemplar que lo más inmenso que tenemos es lo más tranquilo que podemos encontrar.

Un cigarrillo toma cartas en el asunto, uno, dos, incluso podrían ser tres, respiro tabaco y bebo mi café, porque ya no busco que se enfríe. La frase "En la guerra y en el amor todo se vale" es la mentira más grande que escuché, porque no hay amor en las guerras y no tiene que haber guerras en el amor. Para mi el amor es como un café, algunos lo prefieren tomar solo, otros acompañado.

Tendré mis cinco minutos de fama en alguna boca que busque enterrar algún beso olvidado, quién sabe, el momento de lo eterno tan solo es un minuto más.

22 / mayo / 2018

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4 Comentarios

  • Regina

    Que buen escritor eres,Cafefrioenpapel, me encanta leerte, inmenso. Saludos cordiales. Bonita foto pusiste.

    22/05/18 09:05

  • Cafefrioenpapel

    Muchísimas gracias Regina, de verdad muchas gracias, aprecio que siempre me leas y tus comentarios me alegran siempre. Saludos cordiales.

    23/05/18 01:05

  • Libelula

    El relato , poema .. da igual la etiqueta te va sumerjiendo te atrapa y eso es muy bueno.
    Me encantó saludos cordiales 

    23/05/18 05:05

  • Cafefrioenpapel

    Muchas gracias Libelula. Saludos cordiales.

    23/05/18 05:05

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