¿una Mujer, O una Rosa?, que Me Encontré En El Camino

Al caminar con esta niebla, invoco el poder de tu sonrisa para que la disipe. Amanecí con ganas de compararte: tus huesos, hilos hilvanados que te dan tu bella estructura. Desde un tallo de piernas largas, hasta la suave seda de pétalos, que en tu cabello se queda. Tus espinas, aparecen en esos días que andas de malas. Y aunque la existencia siempre se marchita, tu estarás ahí, con tu genio y figura hasta la sepultura.

07 / enero / 2014

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