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El Jardín de Las Desdichas

Eran la once de la noche cuando la puerta del piso se abrió lentamente y entró Ana con sigilo directamente en la cocina, tras dejar el abrigo en el colgador del recibidor. Venía con un hambre voraz, así que instintivamente abrió el frigorífico para ver que encontraba.
-¡Vaya, huevos rellenos! ¡qué buenos!- pensó mientras se llevaba uno a la boca directamente de la bandeja que portaba en la mano y cerraba la puerta.
-¿Quién anda ahí?- se oyó inquisitivo desde la estancia contigua.
-¡ Ah, abuelo!- contestó la joven universitaria sorprendida-.¿Qué haces todavía levantado?- seguía a la vez que salía de la cocina e iba a saludarlo.
- Tus padres se han ido al cine con tu hermano a ver no se qué número de episodio de Star Wars- explicó- . Y yo que no tenía sueño me he puesto a ver un debate de analistas, y he acabado de  mala leche. No hay derecho hombre. Que son todos iguales...
- No te alteres abuelo, que no le va bien a tu tensión y este año ya has tenido tu ingreso. Con uno ya vale- cariñosamente le regañó su nieta.- Pues a mi me sale humo de la cabeza  cambió de tema-. Hemos estado preparando con Juan y Rosa el asalto final de la Liga Nacional de Debates Jurídicos que este año trata sobre como se realizan los nombramientos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y estoy agotada. Se sentó con una pequeña bandeja en el sofá con su abuelo Pascual frente al televisor y en pocos minutos dió buena cuenta de todo lo que se había preparado. Cuando acabó, con ternura le dijo:
-¿Sabes que me apetecería ahora?- mientras él, que sabía ya a qué se refería le sonreía- Que me contaras una de tus historias, como hacías cuando era niña. El asintió y Ana se acurrucó en su pecho. Y empezó solemne con voz decidida :

"Cuenta la leyenda que había una pequeña isla en la que a lo largo de su litoral se amarraban diecisiete grandes barcazas correspondientes antaño a otros tantos hermanos. En esos momentos se correspondían con clanes que elegían dentro de ellos a sus líderes y que hacían las veces de los antiguos hermanos..."

- Hum,...- evocando "Juego de tronos" -. Me gusta...

"...Las barcazas no eran todas iguales. Las había humildes, las había ostentosas. Cuatro destacaban sobre el resto en hermosura, raigambre y poderío. A cada una le correspondía una zona de litoral para pescar, pero los peces escaseaban y sólo aquellos con barcazas más grandes podían aventurarse en alta mar.

Durante siglos había sido el primogénito de la familia original , posteriormente el jefe del clan sucesor, el que presidía las reuniones de los diecisiete hermanos antes, líderes de los diecisiete clanes después y por ende administraba justicia, servicios y todos los bienes que cada uno pudiera necesitar en la isla. Los clanes sólo se preocuparían de pescar y generar riqueza

Los tiempos cambiaron y el concepto de clan primogenio vitalicio dejó de aceptarse. Todos querían tener la oportunidad de dirigir y administrar el destino del resto y lo llamaron democracia aunque a la postre sólo unos pocos clanes tenían la posibilidad de gobernar: el que procedía del clan primogenio y el que en su momento se plantó y pidió cambio. Había dos además, que en el tiempo habían mantenido un estatus especial y diferencial con el resto debido, a acuerdos y apoyos del pasado y un tercero que ansiaba dicho trato económico-administrativo que en su momento perdió y, que con la llegada de la democracia iba a maniobrar de forma permanente con todos sus medios para obtener un acuerdo ventajoso.

De entrada se crearon diecisiete pequeños gobiernos con cierta autonomía, dotando a cada uno de ellos con poder para administrar el reparto de los recursos y servicios establecidos. Al igual que las barcazas, no todos eran iguales; tampoco lo fue el reparto en cuanto a diligencia e igualdad, aduciendo derechos adquiridos, que como en cualquier familia uno de los hermanos puede alegar en su favor ante una distribución de bienes del padre. Pero como en estos casos, el anteponer un entendimiento cordial llevó a un acuerdo inicial con cesiones por todas las partes. Por supuesto unos más que otros...."

Ana había caído dormida al principio del segundo párrafo, pero el abuelo encendido todavía por el programa que había estado viendo, se vino arriba, sin advertir el profundo sueño de su nieta.

"...Echó a andar el nuevo sistema administrativo con una coyuntura económica inicial de crisis interna de la isla pero también externa de las islas circundantes; no obstante con la descentralización, la apertura al exterior y la mejoría global de infraestructuras y procesos con el tiempo, llevaron a alcanzar un estatus de crecimiento y bonanza econónomica que lejos de administrarlo como una colonia de hormigas, primaron las risueñas cigarras, repartiéndose entre ellas el grano destinado al invierno. Y el invierno llegó.

Habiendo dejado de entrar ingresos y habiéndose acostumbrado los clanes a gastar por encima de los recursos, el nivel básico de servicios se resintió y se pasó del hotel de cinco estrellas al hostal de tres. Cada integrante de cada clan vió como su bolsa particular se vaciaba a la vez que lo hacía, lo que la administración proveía a cada uno de ellos. Paralelamente se conocía, cómo las cigarras de uno u otro clan habían vilipendiado durante años los respectivos recursos y cual cortina de humo, unos y otros escenificaban una huída hacia delante aprovechando cada cual los mantras consabidos para movilizar a sus respectivos acólitos, llevándoslos a una confrontación dialéctica fraticida en pos, de preservar sus respectivas posiciones económicas y de poder.

Tales fueron las caídas de bienestar y servicios y la tensión alcanzada que como en todas las contiendas bélicas la estrategia, si bien política, se focalizó en un frente: el protagonizado por uno de los clanes fuertes frente al clan gobernante en ese momento. Como en toda coyuntura de escasez o ausencia de recursos, el padre reparte lo que hay como quiere o puede y entre los hermanos mayores que más aportan con su trabajo, por su condición, se puede aceptar la situación o aprovecharla para tensar más la cuerda planteando la diatriba entre una mayor parte del pastel o la emancipación llevándose sus teóricos recursos propios consigo

Como en todo debate dialéctico, el uso de la fuerza no es un recurso aceptable sino la argumentación y la grandilocuencia en aras de manipular a la masa por una y otra parte, intentando el pez chico como es lógico, arrimar el ascua a su sardina frente a su contricante mediante la propaganda del provocado conflicto ante todo aquel que quiera escuchar. Lógicamente se presenta como víctima, al igual que lo haría el hijo trabajador frente al padre tirano, y espera el apoyo externo que le permita la legítima salida unilateral, que de otra forma sabe no va a conseguir ya que entre otras cosas, dentro del propio clan, para la mitad de ellos el asunto de la disputa no es una prioridad .

Tamaño problema tras la intervención del padre sobre la gestión del hijo, cuando una nueva aplicación de la democracia, no soluciona el enroque de las posiciones del clan, pro-emancipación, sino que lo lleva al esperpento de jugar al ajedrez con las palabras y el derecho para lograr esquivar las reglas del juego establecidas, irónicamente en este punto no reconocidas, sin que el padre tampoco tenga intención de dar el brazo a torcer invocando la igualdad de todos sus hijos."

Pascual cogió resuello satisfecho de su perorata, percibiendo en ese momento que Ana con expresión relajada y sonriente, dormía plácidamente sobre su pecho. La recostó sobre el sofá, y colocó una almohada bajo su pequeña cabeza, tapándola a continuación con una pequeña manta.

- No la llamo, duerme como un ángel - pensó- Si se despierta, ya se irá ella a la cama.

Acudió a la cocina y bebió un vaso de agua antes de irse a dormir. De camino a la habitación seguía mentalmente dándole vueltas al asunto y se reafirmaba a sí mismo de que durante siglos, no habían sido los pueblos los causantes de los conflictos, sino sus dirigentes totalitarios antes, los disfrazados de piel de cordero, ahora, manejando los hilos de la masa a su antojo en pos de sus intereses privados.
21 de febrero de 2018

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4 Comentarios

  • Voltereta

    No había oido ninguna explicación del proceso independentista, tan bien explicada como la que ha hecho el abuelo Pascual, ni a los tertulianos de hora 25 de la cadena Ser, siquiera. De todas formas, no me extraña lo más mínimo, que Ana se duerma, menudo rollo. Cada día estoy más, en que tienes alma de periodista, aunque hoy, también la tienes de jurista por lo bien que conoces y que disertas sobre el tema y su jurisprudencia.

    Me encanta leerte, pues siempre acabas subiendo la raya del listón de la sabiduría, que tengo en mi cerebro y eso es digno de elogio.

    Un auténtico placer.

    Un saludo.

    21/02/18 10:02

  • Diegozami

    Tu texto mueve fueros internos de personas de una mitad que sufre y es consciente del desastre. Este mundo, y ademas el anterior, hace culto a la personalidad de fuerte ego, pues es el que termina manejando las masas, aunque luego el resto llore los horrores de estas consecuencias.
    Fanatismo, nacionalismo, y todos los ismos...tienen una misma condición; que automáticamente dejan de razonar, y junto a ellos las masas de seguidores.
    Nuevos Sofistas vestidos de fantasmas siguen engañando al mundo, por esta razón amo cada día mas a Socrates.
    Felicitaciones...un excelentísimo texto, y mejor narración aún.
    Un gentil saludo.

    22/02/18 03:02

  • Remi

    Admiro tu capacidad para los relatos, en este ha servido para coger "el sueño" :)... Yo tampoco lo había oído tan bien explicado, el abuelo de Ana es un sabio, su reflexión final es una desoladora realidad es "El jardín de las desdichas".
    Buen texto para aprender, un saludo Clopezn.

    22/02/18 07:02

  • Clopezn

    Muy feliz de que el mensaje que se pretendía transmitir, haya llegado íntegramente al lector y agradecido de vuestros comentarios. Un saludo cordial a los tres.

    22/02/18 08:02

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