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Frente a la Espera.0.

Las doce de la mañana

Eran ya las doce de la mañana
y la ciudad era recorrida
por una pena inusitada.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
tras cesar la estampida,
multitud se agolpaba
con esperanza vana.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
ambulancias gualdas rugían
el horror de sus entrañas
mientras mentes aturdidas
ignoraban lo que pasaba.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
con rabia contenida
masa uniformada trabajaba
con nervio, sí..., mas enfurecida
ante el monstruo que manejaba
el timón de tal desgracia acaecida.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
a pesar de que la niebla huía
y el sol en lo alto ya brillaba
no se daba la tormenta por caída
y gritos y lamentos no cesaban
con dolor y lágrimas repartidos sin medida
alma de una urbe entera apesadumbrada.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
tenía comida hecha la anciana
pero ante su televisor presentía
que su risueña y bondadosa hermana
a la una no la acompañaría,
ni a las dos..., ni a las tres aunque esperara.
"Hay que ayudar al pobre" siempre decía,
Hoy quizá su última obra en parroquia aledaña.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
ya dos horas y media pasaban
y nervioso el jefe ya intuía
por qué su asesino no le llamaba.
Cambio de compostura y piel fría
ante informaciones que le revelaban
que quizá un testigo vivía
y podía arruinar sus andanzas.
¿Cómo...?, ante tan bien urdida trama.

Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
esperaban llenas en urgencias las salas
para cura tras cura quedar vacías
engordando así las víctimas hospitalizadas
que se sentían en el sorteo de la vida
por ello dichosas y agraciadas
frente a las que lucirían lápida
si tenían la gracia de ser halladas,
del campo de batalla ser recogidas
recompuestas e identificadas.


Las doce de la mañana

A las doce de la mañana
suenan tristes las campanas
rezan por la tragedia en armonía
arrodilladas las sotanas
y quien mas quien menos vela armas
con la espera esperanzada
de barrer su melancolía
con la noticia anhelada
y llenarse de regocijo y alegría
tras saber que la persona desaparecida
volverá de una pieza a casa.

Las doce de la mañana.

A las doce de la mañana
ya siendo mediodía
el día ha echado la persiana
y su oscuridad durará ingentes días
donde la gente encontrada,
en cambio permanecerá perdida,
y las victimas sanadas
seguirán por siempre heridas,
esperando, peinando canas,
una salida para ellas escondida
que por más que pasen las semanas
sólo serán ilusiones languidecidas.
Clopezn06 de septiembre de 2019
Archivado en:
poesia

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3 Comentarios

  • Luia

    Estremecedor, todo un desafío a la calma de esta hora en que lo leo.

    Abrazos

    07/09/19 05:09

  • Regina

    Muy buen texto Clopezn, me trasmitió una angustia,un miedo.
    Un placer leerte siempre, un gran saludo.

    07/09/19 07:09

  • Remi

    Un gusto leer y sentir tu poesía, dibujas un escenario aterrador. No se si tendrá que ver con el relato continuado que vas publicando a capítulos y que espero con ganas, aunque el título es muy revelador, "Frente..."
    Un abrazo Clopezn.

    08/09/19 07:09

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