Frente al Espejo.4.

Frente al espejo. 0,1,2,3
...en la validadora dirigiéndose después hacia la zona media y sentándose en el lado de la ventanilla.

Arrancó y en la rotonda giró hacia la izquierda por la avenida principal, que era una de las circunvalaciones de la ciudad. El sonido del móvil le rescató de donde quisiera que estuviese.

- ¿Dónde estás?- tras descolgar.

- Estoy de camino. He cogido el bus.- contestó.

- Ha llegado ya. Han venido todos aquí- continuó al otro lado.

- De acuerdo. Estoy ahí en diez minutos- terminó.

- Te espero en la parada- fue la contestación.

Con la mirada perdida en el blanco horizonte algodonoso a través de la ventanilla, se trasladó mentalmente a venticuatro horas antes.

Aunque durante la noche había estado todo cubierto de niebla, a medida que había ido amaneciendo las nubes se habían ido disipando y el sol sin la compañía del viento había hecho que la temperatura empezara a ser agradable, lo que hacía prometer una tarde plácida y tranquila. Un buen marco para ir a comer de tapeo con su chico y después ir a dar una vuelta por las terrazas del centro que se empezaban a animar. Este, aunque aunque iba a disfrutar de un jueves libre, había tenido que madrugar y pasarse por una obra para solucionar un problema en relación a la calificación energética del proyecto. Como ingeniero de edificación, todavía llamados aparejadores, no le correspondía supervisar aquel trabajo pero un colega del despacho le había pedido que fuese en su lugar a realizar algunas verificaciones. Una vez llegó, se dirigió al encargado de obra para requerirle los pliegos de condiciones técnicas, para la instalación de calefacción y agua caliente sanitaria del edificio. Una vez los tuvo, empezó a leer murmurando:

- ... suministro, instalación y puesta en marcha de los elementos siguientes y los accesorios que requieran:

1. Calderas de pie de gas natural de condensación, modulantes y de alto rendimiento (marca CE de 4 estrellas), con una potencia calorífica útil (80/60ºC) de entre 1200 a 1500 Kw, y baja emisión de NOx (Clase 5)

2. Chimenea de acero inoxidable adecuadas a las calderas, que cumpla normativa...

Teniendo ya claro el contenido, arremetió directamente contra el encargado que con aire soñoliento todavía a esa hora de la mañana esperaba con ansia la pausa de almorzar para entonarse un poco. Y es que que la noche no le había permitido descansar lo que el hubiera querido a causa de la otitis de su hija pequeña, que permaneció con llanto hasta el alba, cuando finalmente hicieron efecto el antitérmico y el analgésico. Sin rodeos Rubén le espetó:

- En el proyecto final se decidió la instalación de la marca alemana con captadores solares planos, y como se temía Miguel, las calderas que llegaron ayer ni son las que se proyectaron ni tan siquiera cumplen la normativa europea sobre eficiencia energética ErP/ELD que entró en vigor en septiembre del 2015. ¿Me puede alguien explicar qué pasa aquí?

- Pueee...s no lo sé- acertó a balbucear José que no entendía nada del "chorreo" que le acababa de caer.

Tras sostenerse las miradas el uno al otro durante unos segundos, el ingeniero con gesto de exasperación dejó al encargado clavado de pie, sin saber éste qué diablos había pasado. Dirigiéndose con paso firme, llegó a la oficina de administración ubicada en la primera planta del bloque en construcción donde esperaba encontrar al contratista. Una vez allí, en la sala de reuniones, en efecto...halló a la contratista, sola, leyendo unos informes económicos. Entró en la estancia y cerró la puerta tras de sí, dejándola ligeramente entreabierta...

- Hombre Rubén ¡cuánto tiempo! Ya me dijo Miguel que él no podría venir y que le sustituirías... ¿Has visto qué preciosidades nos descargaron ayer?...- le saludó al reconocerlo tras dejar de leer y mirar al recién llegado

Todavía sorprendido por encontrarla en ese lugar y sin mediar cortesía...

- Debes estar bromeando ¿no? Sabes de sobra que el material que han traído no es el que figura en el proyecto...- contestó contrariado.

- Mira...dile a Miguel que hable con el jefe... yo sólo soy una mandada en este asunto, y si la conversación va a seguir por "estos derroteros" creo que no tenemos nada más de que hablar - terminó bruscamente dejando de mirarle a la cara y dudando inicialmente si darle o no la espalda, para a continuación ante el silencio originado, enfrascarse de nuevo en los papeles que sostenía entre las manos-.

Atónito por la interlocutora y enfadado por el desplante -aunque también consciente de que cualquier reacción agresiva no le iba a reportar ningún beneficio entre otras cosas porque no estaba en "su obra"- se guardó para sus adentros todo lo que le hubiera ladrado, dió media vuelta y cerrando la puerta con suma delicadeza, lejos de lo que hubiese cabido esperar, salió de la habitación. No tenía nada más que hacer allí así que se dispuso a salir del recinto, sin despedirse de nadie.

De repente uno de los baldes de hormigón que corría por la pluma, al tocar el encofrado vertical que iba a rellenar, por un error de cálculo inexplicable se soltó del gancho de la torre grúa cayendo sobre la zona en la que se habían realizado trabajos sobre la acometida interior de gas, la semana anterior. Un estruendo enorme vomitando materiales de construcción en todas las direcciones...



Esa mañana Ana ya se había "puesto las pilas". Acababa de cumplir, una semana trabajando en uno de los bares de almuerzos y meriendas más emblemáticos del centro de la ciudad. Estudiante de derecho de último año había tenido la necesidad de obtener algo de dinero extra durante el curso, además del que obtenía de sus padres. Esto había sido algo habitual durante los últimos veranos pero era la primera vez que durante el periodo lectivo compaginaba los libros con trabajo. Era el bar donde quedaban entre clases habitualmente desde que empezó en la facultad, y hacía unos días que uno de los camareros se había despedido, al hallar un trabajo acorde a su titulación. Ella le venía dando vueltas a la cabeza a la idea de disponer de pequeños ingresos durante todo el año que le permitiesen seguir con el ritmo de vida de su grupo de amigos, de un nivel económico superior al suyo; el único requisito que debía cumplir ante sus progenitores era mantener el nivel elevado de calificaciones que hasta entonces conseguía, fueran turnos de mañanas/ tardes en función de los horarios lectivos y no llevar el esfuerzo a la sinrazón de la extenuación, por conseguir ir a un concierto o un viaje más o menos. Así que decidió probar.

Las tareas básicas que le fueron asignadas eran las normales en estos casos: preparación de cafés, ayuda en las comandas de desayunos, almuerzos y meriendas, atención y servicio al cliente, cobros y cuadres de caja, así como limpieza y mantenimiento del lugar de trabajo, según el cuadrante. Cuarenta y siete años sirviendo almuerzos explicaban la solera del establecimiento; un mostrador atiborrado, y los fuegos siempre en marcha para reponerlo, la confirmaban. La actividad del bar era frenética durante toda la mañana, sin parar por las tardes. El poder de convocatoria de un almuerzo -de los de verdad- con sus bocatas de barra de a cuarto o sus impresionantes bravas,- era capaz de congregar sin distinción a banqueros, obreros, políticos, amas de casa, o estudiantes .
Ese día estaba en barra recogiendo las comandas con el terminal TVP. El local estaba casi lleno aunque para un jueves la clientela no era muy voluminosa a esas horas. Seguramente la niebla que no había acabado de diluirse frenó a más de alguno/a después de dejar a los niños en los colegios a tomarse el café con chismorreos matutino y los estudiantes habían ido directos a clase, a cubierto.

- A ver, Javier,... dos medios de tortilla de patata, uno entero de calamares con todo, tres medios de magro con pisto, tres aguas, un clarete con gaseosa y dos jarras de cerveza,...mesa cinco.

Tras cobrarles e indicarles la mesa que ya tenían preparada, a los treinta segundos...

-... dos dobles de bravas, una ración de puntillas, dos enteros de pechuga, roquefort y patatas...una jarra de sangría...mesa veintitrés....

El ritmo era frenético y la cara reflejaba la concentración del momento, calmada pero con nervio, como el señor Manuel quería. Al asomar por la puerta Pascual, una sonrisa se dibujó en el rostro de la estudiante.

- Abuelooo... -rió -, ...que lo voy a tener como cliente fijo todos los días....usted que no salía de la cocina hasta media mañana, después de informarse "como Dios manda"...

- Calla hija, calla, y ponme un café con leche y un cruasán pasado con mantequilla. Ya sabes que vengo a vigilar a mi nieta para que cumpla con Manolo- sonrió guiñándole el ojo.

- Ya sabes, Ana que a la vejez viruelas- terció el jefe que había oído la conversación y salía de cocinas-.Que haya tenido que venir a trabajar la nieta para que me honraras con tu presencia..."tiene delito la cosa"...- dirigiéndose a Pascual-.

- Tengo que aprovechar, que en nada "vuela del nido" y ya no la veo -la contestación.

- Sea como fuere yo encantado de que vengas, ya sabes que me hago viejo y...

- A ver si te vas a poner sentimental....

Como de costumbre se enfrascaron en una de sus interminables conversaciones vitales inacabadas mientras Ana continuaba con la comanda y Javier con sus tres ayudantes "sudaba la gota gorda" entre las parrillas, las sartenes y la placa para sacar adelante los pedidos.


En la mesa treinta y uno, en uno de los reservados desde hacía un tiempo a esta parte, incluso antes de empezar a trabajar, observaba a una chica pelirroja, pecosa, de veintitantos años, algo más joven que ella, que se sentaba cada mañana en solitario en torno a un café con leche calentito, dedicando todos los días media hora, tres cuartos a componer rimas. Había días que se iba satisfecha, guardando lo escrito. En cambio otros hacía una bola de papel con los intentos que acababan en el cubo de basura, antes de salir del bar.
Ese día la expresión de su rostro lucía relajada, de facciones suaves con pelo liso castaño claro apoyado sobre los hombros había dejado a sus luceros color castaño miel volar a través del gran ventanal del local, para posarse en un pluma de construcción que como si tuviera vida propia con gran maestría iba subiendo y bajando el material sujeto del gancho que corría hacia adelante y hacia atrás gracias a la pericia del operario, que desde primera hora trabajaba sin descanso, para que pudieran empezar en los diferentes "tajos".

Estaba viviendo un periodo vital de reencuentro consigo misma, cerrando heridas en falso, averiguando las cosas que realmente eran importantes para ella y por las que valía la pena luchar sin tener que seguir con lo que sin contar con ella se le había programado. De larga tradición familiar en el mundo de la medicina, no tenía el más mínimo interés por ésta pero se vió empujada a matricularse e incluso llegó a cursar los tres primeros años hasta que llegaron las prácticas con pacientes en hospitalización o de forma ambulatoria. Constató entonces que aquello no era para ella. No lograba empatizar con el enfermo y le generaba un estrés excesivo el no ser capaz de diagnosticar lo que le pudiese ocurrir a tal y cual persona. Sus compañeros intentaban convencerla con argumentos como que no era necesario que sufriera por la enfermedad del paciente, sólo que lo curara y que el tiempo acababa facilitándole los diagnósticos y liberando la ansiedad al historiar al enfermo. Incluso que había especialidades en las que ni tan siquiera había que ver gente enferma. Nada de aquello le convenció y finalmente decidió dejar la facultad antes de iniciar el cuarto curso. Ni que decir tiene que aquello fue un torpedo en la línea de flotación de las ambiciones y el orden familiar. Pero...lo había meditado y estaba decidido. No había ningún fleco que discutir .
El rumor de una sonora cacerolada se acercaba por la acera contraria. La manifestación bajaba por el paseo en dirección a la avenida América donde confluirían todos los grupos para acabar en la Plaza España lugar en el que se había convocado una concentración en la que los convocantes leerían un manifiesto alrededor de las doce del mediodía. Esto sacó a Rocío del trance, que repentinamente empezó a garabatear unas pocas líneas en un pequeño trozo de papel. Echó un vistazo de reojo a su Michael Kors rose-gold de pulsera, dándose cuenta de lo tarde que se le había hecho. Las manifestantes ya se oían lejos en la avenida. Al levantarse, a diferencia del chandal gris que se solía enfundar a diario, ese día dejo ver a los clientes a su paso un conjunto de pantalón de tela negro de campana, ceñido largo capri con blusa blanca de cuello redondo de manga extralarga Aaiko que desde la sencillez, resaltaba su cuerpo esbelto despertando más de una mirada libidinosa y algún que otro comentario machista, a los que por desgracia estaba ya acostumbrada, si bien nunca había sufrido ninguna situación comprometida a causa de ello.
Encontrándose a escasos diez pasos de la puerta de salida, bajo la curiosa mirada de Ana desde la caja, el gran ventanal exterior se hizo añicos tras el impacto directo de una lluvia de ladrillos, piedras, varillas de metal, trozos de tubo de PVC ardiendo... y una gran una valla de obra que se incrustó en el centro de la barra, destrozándola.

09 / marzo / 2018

Etiquetas:

Lo recomiendan

6 Comentarios

  • Regina

    Que bién narras, maravillosamente. Saludos.

    09/03/18 09:03

  • Voltereta

    Tu narrativa es excepcional, aunque creo que es evidente que te mueves dentro del mundo de la ingeniería. A pesar de todo eres al mundo de la construcción, como pueda ser John Grisham al mundo de la abogacía o como lo pueda ser Robin Cook al mundo de la medicina.

    Me ha encantado leerte.

    Un saludo Clopezn.

    09/03/18 11:03

  • Clopezn

    Muchas gracias Regina. Me alegro de que te haya gustado.

    09/03/18 11:03

  • Clopezn

    Muchas gracias por tus valoraciones Voltereta. Agradezco recibirlas.
    Un saludo

    09/03/18 11:03

  • Remi

    Ufff... leerte es como estar enganchada a un libro que de malagana lo dejas, para continuar en cuanto puedas. Los detalles, para mi, hacen que me atrape la historia, y además como describes a los personajes. Mi imaginación vuela ... ¿como seguirá?
    Gracias por escribir así, es un verdadero placer leerte.
    Un abrazo Clopezn.

    17/03/18 09:03

  • Clopezn

    Muchas gracias Remi. Me alegro que te guste. Un saludo.

    17/03/18 11:03

Mas de Clopezn