Cuando la Conciencia Manda

Con la mirada callada, perdida en la multitud, tratando de existir, de ser, y de olvidar, aquellas circunstancias, que nos obligaron a lo que uno finalmente, no quiso ser.

Recién ahora lo puedo entender, con una conciencia un poco más despierta que ayer, siempre lo supe, pero nunca lo entendí, es que las circunstancias siempre alteran la lógica.

A modo de ejemplo, el que fuma; ¿acaso no sabe que el cigarro puede matarlo?, ¡si lo sabe¡, lo que no funciona es su conciencia. Su inteligencia y habilidades, sí funcionan, tiene buenos genes y buena salud, pero se quiere disparar con un cigarro, y hablo con propiedad, hace nueve años que lo deje para siempre.

Me siento mucho mejor sin dudas de salud, pero mejor me siento conmigo mismo, por dejar un hábito, que siempre supe que era nocivo, pero hasta que mi conciencia no despertó, no pude dejarlo, a pesar de que mi voluntad siempre lucho, pero no alcanzó.

La conciencia, para mi entender, es donde radican los mayores milagros del ser humano, el problema es que la conciencia no parece funcionar en muchos casos in situ. Lo que, es más, siempre nos puede alcanzar, pero muchas veces tarde, cuando ya un asunto se nos fue de las manos, o simplemente cuando el daño ya está hecho.

Si bien la vida suele darnos segundas oportunidades, la conciencia puede llevarnos a vivir las peores de nuestras pesadillas, salir ilesos de ellas, pero con un lamento en los recuerdos que puede ser eterno, la conciencia puede no perdonar jamás.

Existen circunstancias en nuestras vidas que seguro han alterado el devenir de nuestros días, y que pueden ser muy ajenos a nuestra voluntad, como lo vivido desde niños, y las equivocadas decisiones que pudieron tomar nuestros padres, siendo muchas veces como pudieron, y no como quisieron.

Pero muchas de otras tantas decisiones, que seguro, cambiaron el curso de nuestras vidas, fueron muy personales, y aquí también la conciencia para bien o para mal participó de la decisión, ya sea como protagonista o de manera por demás pasiva.

La gran duda existencial para mi manera actual de ver el mundo, radica en saber, cuanto de lo vivido como niños ha condicionado nuestros destinos, y en qué momento comenzamos a ser conscientes de todo esto, en lo personal, creo que recién estoy despertando.

Y el tiempo aquí, no tiene nada que ver, ya que la conciencia vive en un plano absolutamente atemporal.

El espejo aquí no tiene nada para reflejar, pues la conciencia vive lejos, muy lejos de la apariencia humana.

Mientras la piel se va arrugando con el paso inexorable del tiempo, el alma no envejece jamas, la conciencia lo sabe, mientras el alma disfruta... hasta el ultimo hálito de vida.

08 / abril / 2018

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2 Comentarios

  • Regina

    La conciencia, es lo que hace , que sepamos que estamos vivos. Muy buena reflexión, estoy de auerdo contigo, saludos cordiales.

    09/04/18 05:04

  • Diegozami

    Como siempre agradezco tu comentario.

    Un saludo gigante.

    09/04/18 10:04

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Etiquetas:

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