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El Pozo

"Nunca confíes demasiado en tu próxima cita"

Sintió como si le estuvieran arrancando la piel para despojarlo de su alma, su cuerpo temblaba como la tempestad, mientras que una luna llena asomaba por su ventana. El silencio era brutal; solo pudo escuchar aquel hilarante alarido, junto a unos pasos que se arrastraban como si estuvieran agonizando.

El aire se llenó de murmullos. Oscuras sombras atravesaron la penumbra, el miedo nunca dejó de babearle la nuca. Jamás pudo ver nada. Fue lo mejor que pudo pasarle en aquel instante. Pero solo en aquel instante.

Quizás, hubiera sido mejor haberlo visto con sus propios ojos; la imaginación fue peor maldición. Ésta, termino devorando cada uno de sus pensamientos, de una manera en que sus ojos&jamás hubieran soportado; hubieran estallado mucho antes.

********************

La noche lo sorprendió escribiendo un libro que recién comenzaba. Su cabeza apoyada en el escritorio parecía parte del mobiliario. Abrió los ojos con lentitud, pero el sueño le pesaba, despertó con la frente pegada a un cuaderno de notas inconclusas.

Sus parpados se alzaron hacia el techo y lentamente fue incorporando su cráneo en línea con su encorvada espalda. Una vez que tuvo la cabeza en su sitio, miró el reloj en la pared, marcaban las 02:00 de la madrugada.

Sus movimientos eran más torpes que de costumbre, sus músculos estaban entumecidos por la mala postura. Tomó un poco de oxigeno adicional y estiró sus brazos tal cual su largo.
Lo primero que notó, es que toda la casa estaba a oscuras, solo la luz de un reloj digital iluminaba el lugar. Observó la enorme luna entrando por su ventana, mientras sus huesos se levantaban del asiento.

De pronto, sintió un leve roce en la nuca, su espalda comenzó a humedecerse, un dolor entre los huesos y la piel comenzó a inquietarlo. Giro sus ojos hacia un espejo de pie que se encontraba a unos metros en la pared, el reflejo de la luna apenas lo iluminaba, giro su cabeza; su imagen no estaba, solo pudo ver la silueta de una criatura.

Palpó de inmediato su rostro para comprobar que no estaba en una maldita pesadilla. Recorrió cada rincón de su cara, pero todo le resulto normal. Nada extraño palpó en su rostro. Cuando una inquietante presencia comenzó a moverse en el espejo.
La criatura intento salir del espejo de manera serena pero grotesca, busco la luz, pero no pudo ver absolutamente nada. Se levantó lenta y sigilosa, se irguió sobre sus pies, y acomodo su cuerpo al espacio. Parecía moverse con una liviandad que perturbaba la habitación. La oscuridad era densa y los sonidos; no había ninguno. La criatura giró sobre sus pasos, pero estaba atrapada.
Una voz áspera, profunda, y de tono lúgubre lleno todo el lugar.

 ¿Acaso buscas la salida? ...es inútil, no existe. Hoy, comenzarás a vagar por la noche eterna, he infinita, como en tus dementes pesadillas. Esta es la noche donde tus huesos se fundirán con tu carne, la noche donde tus negros pensamientos se pudrirán en la decrepita agonía del espanto junto a todo el daño que has hecho.

Aquella voz áspera de tono grave potente y profunda, podía sentirse con toda su fuerza en el suelo, llenaba todo el aire y se podía oler una terrible humedad saliendo desde fondo de aquella voz.
La criatura quedo inmóvil, giro su cabeza hacia ambos lados, levanto su cuello, pero no pudo encontrar el origen de aquella voz. La oscuridad la cegaba por completo.

 ¿Tú eres acaso el dueño de toda la luz?, ¿de todo lo que aquí puede escucharse? pregunto en forma serena pero firme ¿quién eres? casi sin respirar volvió a preguntar.

Un largo silencio se adueñó del lugar, sus ojos parecían hundirse en un patético y espantoso pensamiento, seguía sin poder atravesar la oscuridad como si fuera una interminable pared, tan negra como la noche más oscura jamás vista.

 Estoy justo detrás de tu cuerpo, distanciado solo por la nada, pero tú, no puedes tocarme ni puedes verme, no puedes hacer más nada en este mundo.

La criatura seguía inmóvil, su paciencia y su imaginación comenzaban a agitarse. La perturbación comenzó a invadir a la criatura. Su respiración jadeaba con violencia y su saliva empezó a caer espesa, señal inequívoca de que estaba a punto de perder el control. Era una bestia.
Los movimientos eran sordos, imperceptibles, trémulos, e intensos. Su respirar era como un ahogo que mezclaba el temor con palpitación. La ansiedad comenzó a cortarle la respiración, un suspenso casi inanimado estaba encerrado en un silencio sepulcral.

 Hace muchos años que te esperaba, seguí cada paso de tu sombra cuando desaparecías. Por las noches observaba tu dormir, me aventure a ingresar en tus pesadillas, pero tú nunca me diste una sola oportunidad  le dijo aquella voz con un aire de lamento, casi como una súplica.  Jamás me escuchaste y tu maldad era obsesiva, no tenías limite, poseías mentes y almas en los más oscuros rincones del planeta. Nadie ha visto tu rostro jamás, pero yo sí.
Una vez más todo quedo en silencio, solo se podía escuchar el jadeo cada vez más intenso en su respiración; siempre, detrás de su nuca.

 Tengo muchas vidas buscándote, detrás de tu cerebro esta la marca, una marca que esconde tu cráneo, la marca del mal, de la bestia. Solo yo puedo ver la marca, yo puedo sumirte en la oscuridad más absoluta, sin sonidos, sin rumbo, en una nada como nunca has sentido. Soy lo que nunca imaginaste, lo que nunca pensaste, un miedo que nunca has experimentado en tu miserable vida.

La criatura intento correr, pero no pudo vencer la oscuridad, su voluntad comenzaba a abandonarlo, y la mitad de su cuerpo seguía atrapado. Quedó en silencio y esperó. Su imaginación ya era un tormento.

 Acabas de despertar, pero no puedes seguir despierto, tus ojos no pueden mirar, no sabes lo que tocas, tu olfato se confunde y solo puedes escuchar mi voz. Tu mente está agonizando.
La criatura, se dio cuenta de que sus sentidos estaban fuera de control, y que lo único que podía hacer, era seguir escuchando aquella voz.

 Ya no podrás hacer más daño, el cuerpo donde estabas alojado murió de manera súbita. Estas tirado sobre tu escritorio. Yo estoy aquí para que no puedas encontrar otro cuerpo, ya has hecho mucho daño en este mundo. La humanidad te conoce a través de tus barbaries sin límites, pero yo te conozco desde tu forma misma, desde la criatura que eres llena de maldad, tienes una forma que solo yo la conozco, tu mente maldita lo escondes detrás de un rostro gentil. Eres invisible para el ingenuo. Tú forma parece normal. Pero eres una bestia. Logras escapar de cada cuerpo y te engendras en cuerpos oportunistas llenos de deseos, alienas sus almas y te adueñas de los más deprimidos y angustiados. Te alimentas de cuerpos inocentes, y te llevas sus almas ingenuas.

La criatura, no logro moverse más. La mitad de su cuerpo seguía atrapado en el espejo. La tierra se abrió, y de manera abrupta, violentas llamas de fuego azul lo convirtieron en cenizas.
La criatura, emitió un último gemido halado, hilarante y muy animal, el olor fue nauseabundo, era el olor a la maldición humana, la criatura salió vomitada por su propia boca, era un espectro negro sin conciencia ninguna, lo que quedaba de su forma se hizo más amorfa, mientras el espejo se ondulaba en el espacio.

Los alaridos ya convertidos en cenizas, se hundieron en aquellas grietas sobre la tierra, para desaparecer velozmente de la faz de este mundo.

Todo volvió a llenarse de silencio. Una ráfaga de aire fresco ingreso por la ventana. Mientras el escritor, caía hacia el pozo de su propia imaginación, trató de sujetarse del borde de unas hojas inconclusas, de una historia jamás contada, y se hundió definitivamente en un torbellino de irrealidad y locura.

El psiquiatra, se miró una vez más al espejo, ajusto sus lentes deslizados por el sudor, se secó la humedad de su frente con ambas manos; observo la luna entrando por su ventana ... mientras esperaba a su próximo paciente.

El reloj señalaba las 3 de la madrugada.

FIN

Diegozami17 de mayo de 2019
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relato corto

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5 Comentarios

  • Clopezn

    Hacía tiempo que no nos regalabas un relato "marca de la casa". Realmente bueno. Un saludo cordial.

    18/05/19 12:05

  • Regina

    Una verdadera maravilla, desde el principio al final, con suspense y con una exquisita prosa, Felicidades!!!!
    Saludos cordiales

    18/05/19 07:05

  • Iringo

    Sobrecogedor,siempre cual maestro del suspense.
    Muy bueno.

    Saludos cordiales

    19/05/19 01:05

  • Remi

    Uffff... terrorífico Diego. Te mueves como pez en el agua relatando una historia, un instante, que poco a poco va subiendo en intensidad. Inquietante terror, muy bueno el sorprendente final, te felicito ¡está genial!
    Un abrazo querido amigo.

    26/05/19 10:05

  • Diegozami

    No tengo forma de agradecer tan dedicados y alentadores comentarios...gracias amigos.

    Saludos.

    04/06/19 12:06

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