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Cómo Se Fabrican Los Desdichados (reflexiones)

Este mundo está repleto de hombres desdichados. Siempre me he preguntado cuál puede ser la causa de que haya tantos hombres desdichados en este mundo. La respuesta es muy sencilla. Dios nos ha creado a todos los hombres para ser felices. Entonces se deduce, simplemente, que existen muchos hombres desdichados porque se fabrican ellos mismos como hombres desdichados. Su desdicha no proviene de Dios sino de ellos mismos.

Cuando yo trabajaba en el Banco Hispano Americano de Madrid nunca jamás me fijaba en cómo lo hacían los demás sino que siempre procuraba hacer mi propia carrera: superarme solamente a mí mismo. En este sentido tengo varias anécdotas que recuerdo con total claridad. Estando trabajando en el Edificio del Banco Hispano Americano, entre la calle Alcalá y la calle de Caballero de Gracia (en Madrid), resulta que había un desdichado llamado Mariano. Yo era rapidísimo con el manejo de las máquinas. No sólo era rapidísimo sino seguro porque sólo hacía mi propia carrera para superarme a mñi mismo. Pero mariano, que era más lento y más inseguro que un gato de escayola, tenía la obsesión de querer batirme en alguna ocasión. Era el comienzo de su propia desdicha. Un día, aprovechando que yo estaba charlando cuestiones laborales con otros compañeros, comenzó a trabajar lo más rápìdo que podñia no por superarse a sí mismo sino para batirme cuando yo ni tan siquiera me fijaba en si existía o dejaba de existir. Consiguió sacar más trabajo que yo aunque la verdad fue un desastre porque cometiço una excesiva cantidad de errores. Se había convertido en un desdichado porque yo seguí siendo cada vez más rápido y más seguro mientras que él se desesperaba por no conseguirlo en alguna otra ocasión. Si su meta consistía en ser más rápido y más seguro que yoi, fracasó estrepitosamente. Por eso Mariano era un desdichado.

Estando ya en el Edifico de la calle Alfonso XII de Madrid, en el mismo Banco Hispano Americano, sucedió lo mismo con Angelines. Yo seguía siendo cada vez más rápìdoy másseguro mientras ella se desesperaba por batirme. Cada vez que competía contra mí (y tampoco me importaba a mí que ella existiese o no existiese) cometía tan grande cantidad de errores que los jefes tenían que quedarse hasta las 9 de la noche para arreglar todos los estropicios que había cometido Angelines por querer competir conmigo en vez de dedicarse a querer ser mejor cada día compitiendo con ella misma. No sólo se perjudicaba a si misma sino que perjudicaba toda la labor de equipo. Yo seguí siendo cada vez más rápido y más seguro mientras ella se convirtio en una desdichada. Me ha ocurrido lo msimo con otros muchos malos compañeros y mas compañeras pero con dos muestras es más que suficiente.

Recuerdo que, como futbolsita, yo cada vez jugaba mucho mejor y era mucho mejor tanto para mí como para el equipo al que pertenecía.Eso me daba carácter de líder sin yo buscarlo;porque siempre competía contra mí mismo para ser cada vez mejor. Un día, jugando como líbero y líder del equipo de "Los Pitufos", Javier -que no era tan siquiera ni un futbolsitaa con cierta calidad ya que era muy mediocre en esto del fútbol- quiso batirme a mí mismo ocupando el lugar que a mí me correspondía. Era fútbol sala. El partido iba empatado a 0 cuando Andrés tuvo la fatal decisiñon de retirarme de la cancha para que primo Javier (y bien es verdad que hizo el primo ese tal Andrés) me sustituyera. El resultado fue que, en tan sólo 3 minutos de juego, nos marcaron 3 goles los delequipo riavl (Santa Engracia) aprovechando que Javier estaba en mi lugar. Javier era un desdichado porque no quería reconocer sus límites como futbolista (que eran muchos) y querer competir contra mñi en vez de procurar ser cada vez mejor jugador.

He conocido una gran cantidad de hombres desdichados por querer competir conmigo cuando a mí ni tan siquiera me entraba en el pensamiento querer competir contra ellos. Un caso de hombre desdichado por esta causa era Luis. Yo era mucho más atractivo, mucho más guapo, mcuho más inteligente y mucho más simpático que Luis (y no es orgullo, ni vandiad ni soberbia, ni tan siquiera prepotencia, porque sólo es una realidad) a la hora de ligar con chavalas guapas y de muy buen ver;pero Luis se empeñaba en competir contra mí y cada vez erna mayores sus fracasos. No se daba cuenta de que yo no competía contra él sino que me esforzaba en ser mejor a la hora de ligar con chicas guapas y de muy buen ver. Ni tan siquiera me fijaba en que Luis existiera o no existiera porque sólo me preocupaba de mi propia carrera; mientras que Luis seguía siendo cada vez másdesdichado por querer hacerlo yal como yo lo hacía sin poderlo conseguir jamás.

Otro ejemplo muy concreto (dejando ya a un lado a mi persona) es elde mi tío Benito. Mi tío Benito siempre fue un desdichado por querer competir, en esto de ligar con chicas, con mi hermano Emiliano. La doferencia entre los dos era abismal. Como mi tío Beniot no querñia darse cuenta de que era muy feo comparado con mi hermano Emiliano fracasaba rotundamente meitnras mi hermano obtenía éxitos tras éxitos (el único capaz de superarle era yo mismo) y eso convirtiño a mi tío Benito en un hombre desdichado. Y, en el colmo de su ignorancia y terquedad, le dio por querer competir contra mí obteniendo incluso mayores fracasos que cuando competía contra mi hermano Emiliano. Por eso mi tío Benito, en lugar de hacer su propia carrera, querñia competir contra mi hermano y contra mí sin darse cuenta de que era imposible que nos batiera, Se había fabricado a sí mismo como un hombre desdichado.

Lo que dice la sensatez es que no se debe competir contra nadie -sobre todo si se compite contral alguien que es mucho mejor o tiene muchos más talentos porque Dios así lo ha querido- sino que seas "el mejor tú posible".Como enseña Joel Osteen en su libro "Cada día es viernes", lo que tienes que hacer, para no convertirte en un desdichado, es sentirte cómodo con la persona que Dios te creó. No puedes disfrutar de la vida si te dedicas continuamente a distraerte y perder tu enfoque personal comparándote con los demás. Corre tu propia carrera y deja que los demás corran las suyas. Yo añado que, antes de competir contra otro hombre, debes calibrar muy bien cuáles son los dones que Dios te ha dado, cuáles son tus virtudes y cuñales son tus circunstancias. Teniendo en cuenta estos tres factores (distintos para cada hombre) aprendes a no competir con otros que te van a superar proque son mejores que tú ni tampoco con otros a los que vas a ganar porque muy inferiores a ti. Ni la derrtoa contra alguien superior a ti te hace feliz ni tampoco te hace feliz la victoria contra alguien inferior a ti. Así que lo más inteligente y lo más adecuado es conocerte a ti mismo lo suficiente como para competir por ser cada vez mejor en todos los sentidos. Esa sí que es una batalla que da satisfacciones y no te convierte en un hombre desdichado.

En esta feliz carrera de competir solamente contra ti mismo, sin preocuparte de los éxitos o los fracasos que los demás recogen, Joel Osteen dice: "Tú tienes que establecer elcomienzo de cada día. Si dejas tu mente en tono neutral, los pensamientos negativos comenzarán a llegar tan solo por defectos y sólo te irás convirtiendo en un ser desdichado". Mariano, Angelines, Javier, Luis, Benito... he conocido una larga y triste serie de hombres y mujeres como ellos... de hombres y mujeres llenos de desdichas porque no hicieron otra cosa sino competir contra los demás intentando ser mejor que los demás cunado los demás ni tan siquiera se preocupaban en saber si existían o no existían porque estaban concentrados en ser mejores cada día solametne a travésde la superación personal. He aquí un concepto básico para no convertirse en un hombre desdichado o en una mujer desdichada. Superación personal. ¿Qué es la superación personal?

He aquí dos frases dehombres famosos que deberían de haber tenido en cuenta esos muchos desdichados y desdichadas que he tenido que conocer a o largo de mi carrera profesional (tanto en la laboral como en mi relación con las chicas guapas y de buen ver): "El hombre más poderoso es el que se domina a sí mismo" (de Séneca) y "Lo importante en la vida no es superar a los demás, sino superarnos a nosotros mismos" (de Thomas Monson). ¿Qué es, entonces, la superación personal? Seamos fieles a los consejos de Joel Osteen, sabviendo que Josel Scott Osteen (nacido el 5 de marzo de 1963) es un predicador americano, evangelista que utiliza la tele para extender el cristianismo, autor y pastor principal de la Iglesia Lakewood, la iglesia protestante más grande en los Estados Unidos, en Houston, Texas. Sus sermones televisados son vistos por más de 7 millones de espectadores semanales en más de 100 países.Osteen ha escrito cinco libros supeventas del New York Times. Ha sido ampliamente apodado "El Predicador Sonriente". en 2004, su primer libro, su mejor obra, fue lanzado por Time Warner y debutó en la parte superior de la lista de The New York Times Best Seller. Ellibro sigue siendo yn The New York0 Times Best Seller durante más de 200 semanas. ¿Y qué nos dice Osteen en cuanto a lo de no ser un hombre desdichado o una mujer desdichada?

Joel Scott Osteen dice en su libro "Cada día es viernes": "Si quieres ser feliz, tienes que ser feliz a propósito. cuando te despiertes en la mañana, no puedes tan solo esperar para ver qué tipo de día tendrás. Tienes que decidir qué tipo de día tendrás pero tú mismo. El problema es que muchas personas nunca abren la puerta". Y yo añado algo todavía mucho mejor, en cuanto al tema de los hombres desdichados y las mujeres desdichadas, afirmando que muchos son desgraciados y mucha son desgraciadas porque no sólo no son capaces de abrir las puertas de sus propias vidas sino que se ocupan continuamente de mirar por las ventanas de las vidas ajenas.
Diesel01 de abril de 2016

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