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El Orfismo Religioso (cultura)

Se conoce con el nombre de orfismo a una religión de misterios de la Antigua Grecia, cuya fundación se atribuía a Orfeo; el héroe mítico de Tracia, poeta y músico por excelencia. Debemos saber que Tracia es una región del Sureste de Europa, que estaba habitada en la Antigüedad por el pueblo tracio, instalado en el II milenio antes de Jesucristo, que permanecieron mucho tiempo en estado tribal y nutrieron a Grecia de esclavos y mercenarios.

Caracterizaba a la religión del orfismo, principalmente, la creencia en la vida de ultratumba y en la metempsicosis, así como el particular régimen de vida a la que habían de someterse los que se inciaban en ella. Ultratumba quiere decir el ámbito que hay más allá de la muerte, expresado todo ello como un drama. Mientras que metempsicosis es, en Filosofía, el paso del alma del cuerpo en que está alojada a un cuerpo nuevo (humano, animal o vegetal) y esto supone una concepción del alma como distante y fundamentalmente independiente del cuerpo; también, en general, como sujeto responsable de su vida moral, por la que la metempsicosis suele asumir sentido de retribución o de proceso purificador del alma. Tal creencia (que va en contra de la realidad verdadera del Cristianismo) estuvo muy extendida en el Oriente Antiguo (llamándosele karma) y que apareció también en el orfismo griego y tuvo se expansión occidental a través de el "Fedón" de Platón, siendo una sinónimo de los que los griegos llamaba transmigración.

¿Cuál era el karma para estos antiguos religiosos? Vamos a explicarlo de una manera sencilla para poder comprenderlo. Karma proviene del sánscrito y significa hecho o acción. Es un término común en el brahmanismo, huinduismo, jainismo y budismo. Se refiere a las acciones de un ser y su retribución y al conjunto de ambas como explicación del dolor y la desigualdad en el mal.

Hagamos un poco de Historia: el término se popularizó, en Occidente, como "ley del karma", que asume de la teosofía una tendencia mística en la que se mezclan eclécticamente, creencias religiosas, filosóficas y ocultistas (entre ellas la alquimia), generalmente de origen oriental. La teosofía se opone a la teodocia, ya que ésta es un conocimento de Dios dentro de los límites de la razón, y a la teología, que adopta, como fundamento de este conocimiento de Dios, la revelación. Característica común a todas las tendencias teosóficas son el emanantismo. Ejemplos típicos son el neopitagorismo y el misticismo renacentista que está representado por pensadores como Böhme, Paracelso, Cornelio Agripa, Van Helmont, etétera. En el siglo XIX se fundó la Sociedad Teosófica, una nueva forma de esta mística representada fundamentalmente por Blavatsky.

En cuanto a la teodicea debemos saber que es un término acuñado por Leibniz, en 1710, para designar todo intento filosófico matemático de conciliar la existencia del mal (físico y moral) con la bondad y sabiduría de Dios. Presente ya en la filosofía de la Antigüedad, el tema adquiere en Leibniz la amplitud y el método de una disciplina filosófica. Desde los conocidos presupuestos de Leibniz, Kant rechazó la viabilidad misma de la teodicea y algunos autores neo escolásticos del siglo XIX adoptan el nombre de "teodicea" para designar una disciplina o apartado especial dentro de la teología natural. Posteriormente, "teodicea" vino a titular la misma teología natural entera, aunque, en esta última acepción, el nombre va siendo abandonado. El problema de la existencia del mal y su posibilidad (o imposibilidad) de integración en la creencia religiosa puede recibir soluciones filosóficas especulativamente correctas, pero inoperantes para el ser humano. El Crsitianismo y la fe religiosa en general, no se impone la tarea de "explicar" el ma, sino que envuelve al ser humano en una concepción general vívida de Dios y del mundo en donde el mal tiene un sentido negativo.

Metidos ya en la tarea de las definiciones, vamos ahora a ver qué significa teología. En líneas generales (y sin profundizar demasiado porque no soy un teólogo propiamente dicho aunque conozca mucho de Teología) es la Ciencia que trata de Dios y de sus atribuciones y perfección. El término "teología" aparece en Platón, pero el concepto se da ya en los presocráticos. Platón lo aplica a los mitos y leyendas de los dioses legitimizados, interpretados bajo la luz crítica de la Filosofía y enfocados en su valoración dentro de la educación política. La teología es el paso del mito al logos, cuyo papel es descubrir la verdad escondida en los mitos. Aristóteles, por otro lado, llama "teólogos" a los primeros creadores de mitos (Hesíodo y Homero) y, para otros, Teología es el estudio filosófico metafísico del ente en su ser; la filosofía primera, la más elevada de todas las ciencias. La aceptación del término por el Crsitianismo se dio lugar entre los siglos IV y V con el significado de saber cristiano acerca de Dios. Existía, también, una teología rabínica (rabinismo), islámica (kalam), etcétera.

La Teología es el entendimiento y la percepción que se obtiene a través de la revelación; algo así como la intelegencia que se obtiene de ella o como la palabra del ser humano sobre Dios. Responde a la necesidad que tiene el creyente al pensar en su fe, de modo que articula sus datos en conexión con sus conocimientos humanos y al nivel de su cultura e historia, porque la Teología se define como la fe que aspira a los conocimientos cientñificos. Sus fuentes son: la revelación, la fe, la tradición y el Magisterio de la Iglesia (como sucede con los católicos y los evangélicos cristianos), algo así interpretaciones de la existencia. Pero es en la Santa Biblia donde radica la verdadera Teología que explica quién es el verdadero Dios Padre, el verdadero Dios Nuestro Señor Jesucristo y el verdadero Dios Espíritu Santo; unidos los tres en una sola personalidad.

Dicho todo esto para aclaración y que no quepa duda alguna de la verdad de Dios, sigamos con el orfismo explicando quién fue Orfeo. Orfeo, como dijimos al principio, fue un héroe mítico griego y, en Tracia, fue el legendario fundador del orfismo. Poeta y músico por excelencia, dominaba mágicamente a la naturaleza con sus cantos. Según la leyenda, había revelado los misterios de ultratumba al regresar del Hades. Es uno de los mitos griegos más antiguos y de difíciles interpretaciones.

Su figura se relaciona muchas veces con Apolo y, aún más frecuentemente, con la de Dioniso Zagreo; ciertas versiones dicen que era un sacerdote de Apolo que se opuso al culto de Dioniso en Tracia, lo cual explicaría su despedazamiento por las ménades e incluso su identificación con Dioniso. Otras versiones relatan su muerte fulminado por un rayo de Zeus, lo que revelaría su naturaleza originaria de dios de la vegetación, también justificada por el mito de su descendimiento y regreso del Hades (muerte y renacimiento vegetal).

La leyenda ha respetado una antiquísima versión según la cual era hijo de Eagro y Calíope (la principal de las Musas) y esposo de Eurídice, que murió de una mordedura de serpiente cuando huía de Eurídice. Los efectos de su canto en el mundo infernal y la liberación de Eurídice, que no llegó a cumplirse porque Orfeo, desconfiando de la somnolencia del Hades, no volvió a mirarla antes de salir a la luz solar y cuando ella aún era una sombra (mito que coincide con la leyenda japonesa de Izanami e Izanagi). Al regresar a la tierra, Orfeo se dedicó a la enseñanza de los misterios de ultratumba.

Los mitos relativos a su muerte discrepan considerablemente. En unas versiones le matan las ménades, a veces por la fidelidad a Eurídice y en otras por haber inventado la pederastia y una tercera por haber excluido a las mujeres de los misterios. Las que atribuyen su muerte por parte de Zeus, unas veces afirman que fue un castigo pro revelar los misterios de ultratumba.

Volvamos, de nuevo, a la vida del mítico Orfeo. ¿Quiénes eran las ménades que hemos citado ya? Se le llamaban ménades a cada una de ciertas sacerdotisas de Dioniso que, poseídas por el dios de las bacanales, son presas de una locura extática que se traduce en danzas orgiásticas. Personifican, por otro lado, la fecundidad y, en sentido figurado, así se las conoce a las mujeres descompuestas y frenéticas.

Las ménades fueron representadas en la época griega (pintura en vasos y relieves) y etrusca y romana (relieves y frescos). En los vasos áticos, con figuras negras, llevan vestido corto o largo. Sus atributos son pieles de cabra o de pantera, tirsos y serpientes y, a veces, llevan peplo. Los ejemplos más notables son el vaso François, la crátera de Lydos y el relieve del Palacio de los Conservadores. Hemos dicho que eran sacerdotisas de Dioniso y es necesario saber que Dioniso es el dios griego del arrebato místico producido por la borrachera, de la vid y del vino. El dios de las bacanales que los romanos llamaron Baco.

Como dijimos antes, según una antiquísima leyenda, Orfeo era hijo de Eagro y de Calíope (otras versiones dicen que su padre fue Apolo). Los tres son grandes figuras de las leyendas griegas. Eagro era hijo de Carope, rey de Tracia, que se casó con Calíope, con la que fue padre de Orfeo, Marsias, Lino y Cimotone y que, después de su muerte, se convirtió en un dios-río. Calíope o Caliope era, para los griegos de la Antigüedad, la primera de las Musas, especializada en la poesía épica, la elocuencia y la poesía heroica durante la época helenística. De su unión con Apolo, según otras versiones, nació Orfeo y se le atribuían también como hijos suyos a Lino, Roso y las sirenas. Se le asignó el arbitraje en la querella entre Afrodita y Perséfone a cusa de Adonis. Apolo es una de las doce grandes divinidades del Olimpo; fue hijo de Zeus y Leton y hermano gemelo de Artemisa. Apolo fue adorado como un dios del sol y los romanos lo invocaron como dios de la luz y la claridad física e intelectual. En la Mitología de la Antigüa Grecia, existen famosas leyendas sobre Eurídice. Una de ellas dice que fue la esposa de Creonte, rey de Tebas, que se ahorcó al conocer la muerte de su hijo Hemón junto a Antígona; pero la Eurídice que se refiere al mito de Orfeo no es ésta Eurídice sino la que fue a buscar el héroe hasta el Hades.

Hemos citado varias veces a Hades. ¿Quién era Hades o qué era el Hades? Era la cuarta divinidad de la generación de los del Olimpo. Hijo de Cronos y Rea, señor del mundo subterráneo, su carro se tornaba invisible en sus andaduras, como oposición a la aureola del padre de los dioses (Zeus); oposición que, unida a la de sus seguidores, justifica que se le considerase representación de Zeus bajo la tierra. En su morada albergaba a los muertos, y pasó a ser dios de la vida de ultratumba (orfismo). De aspecto odioso, su nombre producía temor y de ahí que se utilizar el eufemismo de Plutón. En la Mitología romana, Plutón era el dios del inframundo. Su equivalente en la Mitología griega era Hades, aunque Plutón era más benigno. en cuando a la etimología de su nombre se le confunde con Pluto, el dios griego de las riquezas; del cual deriva la "plutocracia" que es, dicho sea de paso y para mayor conocimiento de mis lectores y lectoras, una síntesis crítica que se hace a la democracia, al sufragio universal y al parlamentarismo, pudiendo enunciarse como un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza. Volviendo a Hades, hemos de decir que sólo abandonó una vez sus dominios y fue para raptar a Perséfone y para impedir la entrada de Heracles (Hércules para los romanos) y curar en el Olimpo las heridas que éste le produjo. De Hades tomó nombre el reino subterráneo, el mundo de las tinieblas y fantasmas, el mundo de los muertos (también conocido como los infiernos). Existe un título ritiual ("Rico") de Hades, también dios de la profundidad bajo la tierra (infiernos) y fuente de toda riqueza temporal.

Veamos ahora, por último, qué es lo que dice Wikipedia sobre el orfismo religioso: el orfismo (de Orfeo) es una corriente religiosa de la antigua Grecia, relacionada con Orfeo, maestro de los encantamientos. Al poseer elementos propios de los cultos mistéricos, se le suele denominar también como misterios órficos. Orfeo, en "El Maestro" de Luis de Millán (1536), aparece tocando una vihuela en vez de la clásica lira (dicho solamente como anécdota). La iconografía que lo acompaña, oculta en el paisaje y en el lema tiene mucho de críptica y mistérica, como era usual en la época; por ejemplo en lla "Hypnerotomachia Poliphili" del griego sueño, eros, amor y lucha. Este libro, en español "El Sueño de Polífilo", es una obra de Francesco Colonna (1467). La edición original apareció en Venecia en 1499, en la imprenta de Aldo Manucio, con importantes xilografías, y constituye una verdadera obra maestra del arte del libro, obteniendo gran éxito en los Siglos XVI y XVII, siendo traducido rápidamente a diversas lenguas.

El movimiento órfico supone un enfrentamiento a las tradiciones religiosas de la ciudad griega y, en definitiva, una nueva concepción del ser humano y su destino. Bajo el nombre del mítico Orfeo, cantor y trágico viajero del Más Allá, surgen una serie de textos que predican y atestiguan esa nueva religiosidad, una doctrina de salvación sobre el ser humano, su alma y su destino tras la muerte.

El orfismo se mueve exclusivamente en un plano religioso. Es una secta que cuestiona la religión oficial de las ciudades peninsulares helénicas. En particular, a dos niveles: uno de pensamiento teológico, otro de prácticas y comportamientos. El orfismo es, de manera funadmental, una religión de textos, con las cosmogonías, teogonías e interpretaciones que estas no dejan de producir. En lo esencial, toda esta literatura parece elaborada contra la teología dominante de los griegos, es decir, la de Hesíodo y su "Teogonía". Al ser el orfismo una literatura inseparable de un género de vida, la ruptura con el pensamiento oficial entraña diferencias no menos grandes en las prácticas y en los comportamientos. Aquel que opta por vivir a la manera órfica, el "bíos orphikós", se presenta, en primer lugar, como un individuo y como un marginado, es un ser humano errante, semejante a esos Orfeo-telestes que van de ciudad en ciudad, proponiendo a los particulares sus recetas de salvación paseándose por el mundo como los demiurgos del pasado y que tanto nos recuerda a los mormones y a los testigos de Jehová de hoy en día. Miembros de una secta al margen de la política, gente de libros y textos sagrados, y al mismo tiempo practicantes de sus ritos mistéricos y de un peculiar ascetismo (con preceptos estrictos como el no comer carne ni derramar sangre animal o vestir telas de lino), los órficos dejaron una larga huella en varios textos, pero también importantes ecos en muy diversos autores, especialmente en algunos filósofos.

El credo órfico propone una innovadora (tan falsa como la de los mormones y los testigos de Jehová de nuestros tiempos) interpretación del ser humano, como compuesto de un cuerpo y un alma, indestructible que sobrevive y recibe premios o castigos más allá de la muerte. Un precedente puede encontrarse en Homero, pero en él era el cuerpo el verdadero yo del hombre, mientras que para los órficos es el alma lo esencial, lo que el iniciado debe cuidar siempre y esforzarse en mantener pura para su salvación. El cuerpo es un mero vestido, un habitáculo temporal, una prisión o incluso una tumba para el alma, que en la muerte se desprende de esa envoltura terrenal y va al más allá a recibir sus premios o sus castigos, que pueden incluir algunas reencarnaciones o metempsicosis en otros cuerpos (y no sólo humanos sino también animales o vegetales), hasta lograr su purificación definitiva y reintegrarse en el ámbito divino.

Para expresar su credo, los órficos (como hacen los mormones y los testigos de Jehová hoy en día) recurren a una mitología de temas muy definidos: de un lado, a una teogonía (distinta a la hesiódica) y, de otro, a una teoría soteriológica, de larga influencia posterior sobre el destino del alma. Especial relieve tiene un mito dionisíaco que, en la interpretación órfica, explica el carácter patético de la vida humana, en una condena en que el alma debe purgar un crimen titánico. Según este mito, los antiguos Titanes, bestiales y soberbios, mataron al pequeño Dioniso, hijo de Zeus y Perséfone, atrayendo al niño con brillantes juguetes a una trampa. Lo mataron, lo descuartizaron, lo cocieron y lo devoraron. Zeus los castigó fulminándolos con su rayo (sólo el corazón del dios quedó a salvo, y de él resucitó entero de nuevo el hijo de Zeus). De la mezcla de las cenizas de los abrasados Titanes y la tierra surgieron luego los seres humanos, que albergan en su interior un componente titánico y otro dionísiaco. Nacen, pues, cargados con algo de la antigua culpa, y deben purificarse en ella en esta vida, evitando derramar sangre de humanos y animales, de modo que, al final de la existencia, el alma, liberada del cuerpo, casi tumba y cárcel, pueda reintegrarse al mundo divino del que procede (lo cual va en contra de que dice el verdaero Crsitianismo que anuncia el renacimiento, solamente una vez, de cuerpo, alma y espíritu y no de la manera falsa y mentirosa que van predicando los mormones y los testigos de Jehová).

El proceso de purificación puede ser largo y realizarse en varias transmigraciones del alma o metempsicosis. De ahí el precepto de no derramar sangre humana ni animal, ya que también en formas animales puede latir un alma humana (e incluso la de un pariente). Al iniciarse en los misterios (como sucede con las locuras que predican los mormones y los testigos de Jehová hoy en día), el hombre (dejan a la muere en un plano sin importancia alguna) adquiere una guía de salvación, y por eso en el Más Allá los iniciados cuentan con una contraseña que los identifica, y saben que deben presentarse ante los dioses de ultratumba con un saludo amistoso, como indican las laminillas órficas que se entierran con ellos. Las laminillas áureas apuntan instrucciones para realizar bien la catábasis y entrar en el Hades (no beber en la fuente del Olvido, sí en la de la Memoria, proclamar 'también yo soy un ser inmortal', y otras muchas locuras como dicen los mormones y los testigos de Jehová hoy en día).

La teogonía órfica recoge ecos de teogonías orientales y concede un papel esencial a divinidades marginadas del repertorio hesiódico, como Nix, el Tiempo, Fanes, y habla del Huevo Cósmico (lo cual produce tantas carcajadas como producen las tonterías que dicen los mormones y los testigos de Jehová hoy en día) o del Reinado de Dioniso. Esta mitología (tan falsa y errática como la de los mormones y los testigos de Jehová de hoy en día) está expuesta en textos de muy diversas épocas, y se compone de fragmentos muy distintos, empezando por breves restos de muy antiguos poemas y concluyendo con las glosas de época tardía donde se mezclan ecos filosóficos variados. Hubo una tradición de textos antiguos en verso y comentaristas en prosa, al margen de símbolos y contraseñas verdaderamente ridículas . Los órficos fueron muy aficionados a escritos y libros de nivel diverso, unos más de proselitismo popular y otros más refinados (como hacen astutamente y con alevosía premeditada los mormones y los testigos de Jehová de hoy en día). Al final, confluyen con algunos textos de magia (magia negra empleada también por mormones y testigos de Jehová cuando tienes la desgracia de caer en sus redes y formar parte de sus súbditos esclavizados por quienes les dirigen ocultamente).

Los órficos (orphikoi) fueron un grupo que unió creencias procedentes del culto al dios Apolo, con otras relacionadas con la la reencarnación que ellos predicaban (como hacen los mormones y los testigos de Jehová hoy en día y que nada tienen que ver con el verdadero Cristianismo). Creían que el alma se mantiene únicamente si se conserva su estado puro. Por ello usaron a Dioniso (que era un borracho crónico y un demente mental) como un elemento purificador y figura central de sus creencias. Orfeo, por su parte, con sus cualidades de pureza sexual, su facultad de profetizar lo que ocurriría después de la muerte y sus dotes musicales, aportaba otra figura central para el anclaje de las creencias órficas (como hacen los mormones y los testigos de Jehová de hoy en día).

Estas creencias fueron recogidas de narraciones sagradas (iepoi lógoi ) que suelen datarse en el siglo III antes de Cristo. En el siglo V antes de Cristo, Heródoto, habla de los órficos y de los pitagóricos como participantes activos de ciertos tabúes o prohibiciones como hacen los mormones y testigos de Jehová hoy en día. Se sabe también que Platón se vio vinculado con oráculos y revelaciones órficas. Por otra parte, Aritósteles, conoció y manejó las llamadas "Narraciones Órficas". Puede decirse por tanto que la denominación de órficos en el mundo griego tenía un puesto importante, pero más en forma sectaria (como sucede con los aviesos y peligrosos mormones y los testigos de Jehová hoy en día), y no debe confundirse nunca con la percepción griega sobre la formación de la vida y del universo. La existencia de las famosas láminas áureas procedentes de tumbas de Grecia y Creta, con carácter órfico para el tratamiento del alma del muerto, y anteriores al período helenístico, únicamente demuestran lo antes dicho: la existencia de algún tipo de secta ritual con creencias religiosas acerca de la vida después de la vida y la transcendencia continua del alma (como sucede con las supercherías que predican los mormones y los testigos de Jehová hoy en día).

En definitiva, que solamente Jesucristo es el Camino, es la Verdad y es la Vida. Lo demás es mentira; una mentira disfrazada de ocultismos y ritos mágicos para los iniciados como ocurre con todas las sectas anticristianas.
Diesel12 de junio de 2014

5 Comentarios

  • Sandor

    Leido,siempre interesante lo que desconoces.
    Saludos
    Carlos

    12/06/14 01:06

  • Diesel

    Gracias.

    12/06/14 03:06

  • Vanished

    Lo que encuentro extraño es... porque tanta leyenda griega para defender una postura ideología que (supuestamente) puede defenderse por si misma y mantener su estatus sin orfeo, morfeo o mormones. Yo voy a la iglesia mormona, pero yo no creo en eso, yo voy para estar con las personas, eso busco, (si alguna vez dije que soy mormon, es por eso, porque se me da por ir a la iglesia y me gusta usar corbata) pero yo no creo en ninguna religion y encuentro que a la vez todas refieren a lo mismo y esto es: esperad. Esperen que ya sucede, esperen que ya sucede y esperen que ya sucede. Bien. Pero yo si se quien soy, se lo que creo y si hubiese nacido en otro mundo donde no existieran todas estas cosas igual seguiría siendo yo y mi luz estaría encendida en mi alma como siempre estuvo y estará. Me enferma la gente que intenta imponer una religion menospreciando a la de los demás pero... cada uno a lo suyo no? Predicar la mentira de otros es defender nuestra verdad? Los mormones son las personas mas fieles en su fe que he conocido, y por ellos me pongo frente a usted para hacerle ver que Jesucristo estaría orgulloso de su fe y su sacrificio. Yo hablo en especial de los misioneros... ellos gastan dos años de su vida intentando hacer llegar el mensaje de jesucristo, si están equivocados o no, no es el tema, el tema es que ellos lo hacen con autentico amor y son verdaderos cada uno de sus pasos, cada metro que recorren para llegar a un lugar e intentar que alguien al menos tenga esperanza y fe o pueda simplemente hablar de sus problemas, me parece una total falta de respeto su repetido alegato hacia ellos (los mormones y los testigos de jehova) me parece que se olvida que este mundo esta lleno de religiones que nada tienen en común y lo unico que hacen es criticarse entre si. Bien. Pero el día que usted se ponga unos pantalones baratos y tome su libro de creencias para llevar sus creencias al mundo entonces tendrá el derecho de decir que usted a hecho por jesucristo lo mismo o igual que estas personas, hasta entonces usted debería ser mas humilde de corazón y al menos entender que: LA IGLESIA JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ULTIMOS DIAS, ES UNA IGLESIA. Yo entiendo que sus conceptos sobre ciertas cuestiones puedan ser erróneos, pero esa iglesia es verdadera y si sus lideres son o no charlatanes o mentirosos o roban a la gente, no me diga que no sucede en todas las religiones. Yo no creo en nada, pero yo se cuando el amor está en un lugar y allí entre esas paredes del templo sucede. Bueno, espero que no se enoje, no intente ser irrespetuoso con su postura pero vamos hombre que falta de respeto me extraña de un hombre de Dios!

    13/06/14 10:06

  • Vanished

    gracias

    13/06/14 10:06

  • Diesel

    Gracias.

    13/06/14 11:06

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