Escribo Porque Vivo (reflexiones)

Hace ya más de dos mil doscientos años que Jesús ben Sira, un sabio de Jerusalén, escribió lo siguiente: "No hay nada nuevo debajo del sol". Cuando pienso en esta frase medito sobre mi sempiterna costumbre de escribir. Siento este afán desde mis primeros años del uso de la razón. Han sido muchas las veces que, a lo largo de mi vida (y después de ser también un lector incansable) me asaltan dudas: ¿por qué escribo?, ¿para qué escribo?, ¿a quiénes dirijo lo que escribo? En realidad no sé bien definir por qué, para qué y a quiénes; pero solamente sé que es un afán irremediable. No sé exactamente qué sucede en mi interior y tampoco lo hago para ser más feliz o menos feliz. Sé que no escribo para que todas las personas que me leen tengan que estar de acuerdo con lo que he escrito. Para mí la escritura no es una cantidad sino una cualidad. Nunca me he parado a pensar en mí mismo cuando intento expresarme. Siempre he pensado que escribir me surge, de repente, en mi propia memoria y es en la memoria donde descansa el ser pensador.

Lo más probable, al pensar en todo esto, es que solamente escribo porque estoy vivo. José Luis Sampedro lo deja muy bien expresado en su libro autobiografiado "Escribir es vivir". ¿Pero qué hay más allá de un texto escrito? Sobre este asunto sólo sé que respondo a una voz interior que me empuja hacia el mundo de las palabras; hacia algún lugar de mi conciencia que, de pronto, se enciende en sí misma y me llena el alma de sentimientos. ¿Serán los sentimientos del alma lo que hace que un ser humano, hombre o mujer, se decida de repente a escribir lo que siente a través de esa voz interior? A lo mejor es, solamente, salir de la soledad de los pensamientos para expresarlos hacia fuera cargados de ideas.

Puede ser que muchas veces digamos las mismas cosas pero de forma diferente; lo cual significa que, a medida que vamos creciendo en edades, también vamos realizando cambios importantes en nuestra forma de ver las cosas por obra de esa espiral que, surgiendo de nuestro solitario interior, se dispara hacia el exterior en forma de párrafos que son nuestra propia evolución humana. Pienso que, en este sentido, no es tan importante la edad de un escritor o una escritora sino que, en verdad, lo que importa es recoger un cúmulo de ideas y ensamblarlas en un texto dialógico. ¿Por qué dialógico? Porque es nuestra mejor forma y manera de dialogar con nuestros lectores y lectoras. Leo y aprendo. Escribo y sigo aprendiendo más.

Quizás muchas veces no hayamos conseguido expresarnos tal como deseábamos, en un principio, desde la nada del texto en blanco; pero al final, cuando ya está todo escrito, sentimos esa curiosa sensación de alivio que nos guía a descansar en la memoria todo nuestro arsenal de ideas. Es el punto exacto que nos va a hacer replantearnos todo lo que sentimos para que sigamos desarrollando el ejercicio de nuestra existencia vital. Me parece que es una buena manera de saber por qué escribimos, para qué escribimos y a quiénes dirigimos lo que escribimos. Quizás eso de que no hay nada nuevo debajo del sol no sea una verdad absoluta porque, si lo fuera, no existiríamos personas que continuamos escribiendo con el afán de seguir vivos.

12 / marzo / 2018

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6 Comentarios

  • Diegozami

    Hola Diesel, quizás sea cierto, y no haya nada nuevo bajo el sol, pero nuestro pensar, nuestro espíritu y alma, sí, puedan escapar del sol.

    En mi humilde pensar, la escritura, es un acto de pura magia y misterio, plasmado en un simple papel.

    Me encanta que te guste escribir, te dejo una celebre frase de Ernest Hemingway: "Escribir no es complicado. Te sientas delante de la maquina de escribir, y sangras."

    Un saludo.



    12/03/18 08:03

  • Diesel

    Excelente comentario, Diego. Estoy plenamente de acuerdo contigo y, de paso, Hemingway sabía lo que estaba diciendo. Como tú indicas es posible que la escritura es pura magia y misterio. Aparece como de la nada pero en nuestro interior tiene su nido de ideas. MUCHAS GRACIAS, DIEGOZAMI.

    13/03/18 06:03

  • Regina

    Escribir un acto de psicoanalizarse a un@ mism@, pues sale lo de adentro, lo más íntimo. Saludos muy cordiales.

    13/03/18 08:03

  • Diesel

    Un saludo cordial, Regina. Aciertas con lo de mirarse uno a sí mismo y realizar un análisis interno para darnos cuenta de que existimos más allá del tiempo. Efectivamente, escribir es un acto de vida diaria. Si tras leer mucho escribes lo que estás sintiendo es porque has sintetizado la literatura y has comenzado a saber quien en verdad eres cuando te enfrentas a la página en blanco. ¿Somos tal cual somos? Cuando escribes descubres muchas dimensiones de tu personalidad. GRACIAS REGINA Y SALUDOS AMISTOSOS.

    14/03/18 09:03

  • Remi

    Me hago las mismas preguntas, ¿por qué y para qué escribo? y añadiría ¿por qué ahora?. Como tú no se bien porque lo hago, lo único que se que fue una inquietud convertida en necesidad, hace poco más de un año. Un ejercicio de introspección que me ayuda a conocerme y entenderme.
    "Escribo porque vivo" muy buena reflexión Diesel, me siento más viva cuando escribo.
    Un abrazo.

    15/03/18 06:03

  • Diesel

    Otro abrazo para ti, Remi. Eso es exactamente lo que suele suceder. No sabemos otra cosa más profunda que sentir que nos conocemos un poquito más cuando nos interiorizamos para expulsar hacia fuera las partes emocionales y emotivas de nuestra pulsación vital. GRACIAS POR TU COMENTARIO.

    15/03/18 07:03

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