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Tirapedos I Ytirapedos Ii (diario)

Estas dos anéctodas verídicas y reales que recuerdo con total claridad, por saberlas de memoria y para que se enteren los interesados, pertenecen a las vivencias compartidas entre los tres hermanos pequeños de la familia (Bonifacio, Máximo y yo) puesto que, como siempre, el mayor de todos (Emiliano) no quería saber nada de nosotros (excepto cuando jugábamos a las chapas y nos dejábamos ganar para que no se nos enfadase) y me endilgó el "trabajito" de ser "canguro" del Boni y del Maxi. La primera anécdota pertenece al porta número 56 de la madrileña calle de Alcalde Sáinz de Baranda. La segunda anécdota pertenece al portal número 3 de la madrileña calle de Pizarra. Las incluyo, juntas por primera vez en mi Diario, porque tienen una relación muy directa y un punto en común: la lucha abierta que manteníamos siempre contra los chulos de barrios.

Tirapedos I.- Sucedió que un día, el chulo del portal 56, un tal Tirapedos I, nos provocó a los tres hermanos pequeños, en el pastio interior de las viviendas, a una pelea los tres contra él. A mí eso me produjo un ataque de risa y le dejé en manos de Bonifacio mientras Máximo era un testigo directo y presencial y yo sólo miraba sin dejar de sonreír. Hubo, también, una testiga directa y presencial, una chavalilla que lo estaba viendo todo desde la ventana de su casa y animaba a Bonifacio para que le soltara unas cuantas castañas pilongas al chulo de Tirapedos I. Dicho y hecho. Bonifacio agarró al chulo de Tirapedos I, lo derribó al suelo del patio y le estuvo dando estopa todo el tiempo que duró la pelea. Después de que el chulo Tirapedos I recibió la paliza que se merecía (propinada solamente por Bonifacio) se animó Máximo y, ante mi ya incontenida risa, le arreó un golpe con su cartea de colegial, en Dios sabe qué parte del maltrecho y malformado cuepo de Tirapedos I, con tal contundencia que se rompìó el asa de la cartera. Tras cumplida la acción les dije a mis dos hermanos pequeños que ya estaba bien y que habíamos cumplido justicia. El chulo Tirapedos I, mientras nosotros le mirábamos con risas que se oían por todo el barrio, se marchó hacia la Academia Altamira, situada en la madrileña calle de Antonio Arias, llorando más que una madalena a punto de ser comida por un hambriento. Pero, claro está, el chulo Tirapedos I tenía que ocultar la verdad de lo sucedido ante la caterva de sus seguidores que eran más gilitontos que él. Fue diciendo que él solito nos había pegado a los tres, mintiendo para no dar a conocer su cobardía. La verdad, y nada más que la verdad, fue que Bonifacio, él solo, le había puesto los morros mas calientes que unas castañuelas tocadas por Carmen Sevilla en un festival de flamencos. Esa es la única verdad de lo sucedido porque si nfuese mentira lo que yo publico ¿cómo es posible que Tirapedos I no se enfrentó conmigo cuando, unos días después de recibir la paliza del siglo por parte de Bonifacio, y ante 4 ó 5 de sus gilitontos seguidores presentes en la escalera? ¿Por qué no se atreevió a pegarme a mí cuando decía que nos había pegado a los tres? Os lo voy a contar con total claridad. Porque Tirapedos I era un impotente y sabía que si yo le ponía la mano encima le hacía desaparecer del Mapa de la Historia Humana.

Tirapedos II.- Sucedió que Tirapedos II, que era otro chulo de barrio pero ahora del portal nùmero 3, no hacía mas que provocarnos a los tres hermanos pequeños cuando nos cruzábamos con él en la escalera. Yo estaba tan tranquilo como siempre y le sujetaba los nervios a Bonifacio mientras Máximo seguía siendo un testigo directo y presencial. Pero resulta que un día mi madre (Rosario) se enteró de lo que estaba sucediendo y, antes de que corriera la sangre de Tirapedos II por la escalera, subió rápidametne al piso de arriba, donde vivía este hijo pijo, y le contó a la mamita del chulo hijo pijo Tirapedos II, que tuviese cuidado porque estaba a punto de recibir la paliza del siglo. La mamita del chulo hijo pijo Tirapedos II le dio el aviso urgente a su retoño y, después dee eso, Tirapedos II se quedó tan cortado del todo que nunca jamás volvió a provocarnos cuando nos cruzábamos con él en la escalera y nos cedía el paso. Es más. También es verdad que cuando se cruzaba conmigo a solas, no sólo se calllaba sino que bajaba la cabeza como un morueco porque había descubierto que si le ponía yo la mano encima le hacía desaparecer del Mapa de la Historia Humana.

Conclusión: Después de aquellos dos sucesos inolvidables, vimos un mogollón de veces más a Tirapedos I y Tirapedos II y ambos guardaron siempre un sepulcral silencio. Moraleja: cuantos menos chulos de barrios existan en toda España, mayor y mejor calidad de vida para todas y para todos. Y como estamos en Navidad y hay que decir la verdad, pues esta es La Verdad. Sólo me queda, antes de cerrar hoy mi Diario, cantar lo de !Navidad! ¡Navidad! ¡Es la Navidad! ¡Meditad! ¡Meditad! ¡Que es la Navidad! ¡¡¡Tralaralaralarala!!! ¡¡¡Tralaralalaralarala!!! ¡¡¡Tralalalaralalara!!! Por ejemplo, a ver si alguien aprende de una vez por todas que lo de ¡Ansiedad de tenerte en mis brazos! no puede ser jamás posible porque la realidad dice que le pertenece a otro y está casada con otro aunque sea una verdadera Princesa. A ver si aprenden de una vez por todas La Verdad de Jesucristo ya que estamos en Navidad y hay que decir La Verdad. ¿Qué tengo? ¡¡¡Llamada!!! Y acudo a la llamada para ayudar a una enamorada que está totalmente confundida y para que pueda abrir bien los ojos y se dé cuenta de lo que hay por esos barrios de quién sabe quién. Pongamos, por ejemplo, a Yamilé. La inocente Yamilé que se cree que todo el monte es orégano porque se lo ha contado un zanguango cualquiera que, además, es inculto e ignorante y sólo busca meterla mano y aprovecharse de su inocencia y su ingenuidad. Otro chulo menos. Adiós.
DieselPublicado el 26 de diciembre de 2013
Archivado en diario memoria recuerdos

2 Comentarios

  • Hysteria

    Que les den a 'Tirapedos' y princesas.

    27/12/13 01:12

  • Diesel

    Muchísimas gracias caballero de tan dulce sentir y de tal gusto comer. Nos alimentamos de lo que comemos. ¿Sabía usted que nos alimentamos de los que comemos y escribimos de lo que nos alimentamos? Pues bien servido sea usted de mierda como primer plato, de mierda como segundo plato, de mierda como tercer plato y de mierda como postre. De todas formas que Dios le bendiga, caballero de tan dulce sentir y de tal gusto comer. Que Dios le bendiga siempre en nombre de Jesucristo y gracias al Espíritu Santo. Que le aproveche mucho todo lo que usted se meta para adentro (jejeje) y ya todos y todas saben a lo que me refiero con eso de que le aproveche todo lo que usted se mete para adentro (jejeje). Amén.

    Nota: Por favor señor Hysteria no se me vuelva usted histérico perdido del todo en estos mundos de Dios (jejeje).

    27/12/13 04:12

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