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Parte Final: Quédate Conmigo

(Para mejor entendimiento, puedes leer Pt. I: DESPIDIÉNDOME y Pt. II: AQUÍ DE NUEVO)

Con abismal dolor me aferro a ti, Volví a fracasar…
Abrázame fuerte. Detén mis latidos. Relaja mis músculos. Calma mis nervios. Recuéstate a mi lado. Apaga la luz e impone el silencio que mejor sabes provocar.
Entra en mi mente. Hazme recordar mis infortunios amorosos, las veladas de extremo llanto, las veces que ahorcaron mis sentimientos, las ocasiones que abatieron mis buenos deseos, para que nunca sean repetidos.
Ahora aprieta el gatillo del dolor para que salgan proyectiles de llanto. Corta las venas de la desdicha y deja sangrar la desilusión. Conecta mi corazón con mis sentidos cerebrales. Arráncame los ojos para no sentir atracción. Explota mis tímpanos para no escuchar bellas voces. Cose mis labios para no interactuar con el amor y enséñame a vivir contigo.
Basta de musas, basta de ilusiones. Ven a mí doncella de amores nobles, quédate un poco más, hasta que haya un verdadero motivo por el cual separarnos.
Perdona a este perro arrepentido, que la desesperación le ha jugado mal, que tiene una lesión dentro del pecho, que no le deja respirar, no le deja continuar, no le deja amar.
Dime lo idiota e ingenuo que soy mientras fumo cigarrillo y bebo café, pero consuélame cuando veas lágrimas emerger de mis decaídos ojos. Entiende el dolor del inocente y púbero adulto, que poco a poco aprende de la vida.
Reflexionemos entre canutos encendidos, lleguemos al ápice de la filosofía afectuosa, sintamos por un momento el elixir de la sabiduría, vivamos de otra forma la melancolía.
Renuévame, ilumíname, pero es seguro que mi sentimiento puro quedará intacto, busco un buen corazón, no sexo por diversión. Pero desprende la inocencia de mi querer, aquel hombre sensible se convertirá en un frío ser, por culpa de musas maléficas.
Miremos la luna juntos desde la ventana, veamos como brilla la legendaria musa en cielo estrellado. Aprendamos de ella, siempre reluciente aunque no muestre su otra cara.
Seas bienvenida de nuevo Soledad, la próxima vez serás tú la que decida irte, demórate el tiempo que desees, pues dejarás de ser mí pesado yugo y ahora serás mi callado.
Ven, dame un beso. Desde ahora nuestra unión será diferente.



ELCANUTOPOÉTICO dice: "Espero les haya gustado mis textos cortos. Confieso que es lo primero que publico, pero es el primer paso del novato para convertirse en buen escritor, volveré con versos más pulidos y con más contenido. Le abriré las puertas a la inspiración y la compartiré con ustedes. Quizá el hobbie de un joven de 20 años pueda darle sustento de viejo.
Saludos comunidad."

Elcanutopoetico05 de mayo de 2015

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