TusTextos

Adios

-Creo que es el momento de dejarlo. Creo que mi corazón sabía que tenía que pasar, tarde o temprano. Si cerrase los ojos, la chica perfecta tendría tu porte y tu elegancia. Pero pienso, no hago más que pensar. Y por mucho que diga que te quiera, no consigo amarte. Y lo intenté, que me castiguen si miento. Que me abandone el amor si crees que jugué contigo. Pero…
-Pero en el fondo de tu alma sabes que no soy yo. Y si lo fuese, con el tiempo, te arrepentirías de haber gastado tus energías en buscar algo que tenias delante de ti.
-Exacto, es por eso que, quiero que sepas. Que pase lo que pase. Este con quién este, y bese a mil o a ninguna. La única persona que siempre me importará más que mi propia vida serás tú. Pero, pese a que daría mis dos pulmones por ti. Siento que no es amor lo que brota de mí. Siento que quiero perder la cabeza con otra chica. Que sean otros ojos los que me hagan reír, y unos labios desconocidos los que me den los buenos días. Y por esto me odio, me odio por no amarte. Y siento, que cada vez, por muy unidas que tengamos nuestras manos. Por muy fuerte que nos abracemos, y por muchos besos que te regale. El espacio entre los dos crece cada día. Y el culpable soy yo. Solo yo. Porque tú eres preciosa, gentil, amable, tienes una belleza propia y tu personalidad es la que cualquier hombre querría. Pero tú y yo nos conocimos demasiado pronto. No paro de repetirme a mi mismo, que si en mi vida, tú hubieses llegado cuándo mi cabeza se asentara. Serías, con total seguridad, la esposa perfecta. Y querría que fuesen tus manos las me acariciaran cuando fuese un viejo senil y loco. Pero el destino ha jugado conmigo, poniéndote tan pronto delante de mí.
Recuerda lo que te digo, porque aunque no es amor, estoy ciego por no querer seguir. Por no querer compartir más decisiones y momentos contigo. Pero si sigo arderé. Y te acabaré llevando al infierno. No lo pasarás bien, y quizás acabe con una llamada perdida tuya, levantándome en una cama ajena. Con una chica que no eres tú. Teniendo que evitar que leas mis mensajes, y con una presión que me oprima mi cabeza.
-Sí es lo que quieres, no voy a decirte nada más. Yo luche por mí y por ti. Traté, en vano, de hacer el esfuerzo por los dos. Y lo sabes, lo sabes muy bien. Y que después de todo mi esfuerzo. Me dejes así. Me partes el corazón. Espero que no nos volvamos a ver, jamás. Y que te des cuenta que yo fui la única que te amo con todos los sentidos.
Y el sonoro ruido de un manotazo pone el punto y final a aquella conversación, a aquella relación que hasta ahora unida, los separa el comienzo de una nueva historia.

Memorias De Un Joven Escritor.
Equivocados12 de febrero de 2014

2 Comentarios

  • Myrainbow

    Muy triste y bonito a la vez, es lo que tiene la literatura. Has sabido transmitir perfectamente ese dolor. Me ha encantado, un beso.

    12/02/14 10:02

  • Cuandoalgopasa

    PRECIOSO !

    27/06/14 09:06

Más de Equivocados