TusTextos.com

Cap 15º Besos Robados

Como dos mundos diferentes que esperan que un milagro los una. Como dos gotas de agua salidas del mismo manantial y dirigidas a lugares distintos. Como dos hojas de otoño que bailan en cercanía cayendo lentamente en el espacio y perdiéndose lentamente en el tiempo. Una sola brisa y miles de estrellas, aquel escenario tan perfecto. Casi como algo inusual, un poco de magia y misterio. Quizás un pensamiento de locos, o uno de cuerdos.
Como dirigidos por una batuta sin orquesta, cada uno actuaba conforme las simetrías del otro.
Cada paso que daba por aquel pasillo medio iluminado se escuchaba a lo largo y ancho rebotando entre las paredes y perdiéndose en algún lugar invisible. Vencida la escalera y el espacio del rellano sus manos se pararon en el pomo de la puerta que entre abierta dejaba sonar una dulce melodía de piano, provocando un suave escalofrío por sus brazos, extendiéndose por su cuerpo y entrelazándose con su alma. Los ojos de Rose se cerraron dejándolo todo a oscuras, y viendo danzar juntas a cada nota despedida de aquél piano. Unas bailaban juntas, sin dejar apenas espacio entre ellas, casi asfixiando a la otra y elevándola hacia el cielo, otras en cambio eran más tímidas y bailaban solas mirando al resto del grupo. Unas notas eran felices y sonrientes, agudas y esquivas, otras suplicaban auxilio y emanaban llanto y pena. Suspendida en aquél mundo poco a poco fue abriendo la puerta para ver aquella persona que hacia que su corazón se parara de tan solo escucharlo tocar.
La música cesó al oírse abrir la puerta, y sus miradas se encontraron, dejándolo todo en manos del destino y habiendo hallado el camino para que sus vidas se volvieran a entrelazar en un viernes por la noche.
-¿Tú? –la voz de Rose sonó quebrada y sorprendida-, es imposible que alguien como tú fuese la persona que estaba tocando el piano.
-Vaya… No se si tomármelo como un cumplido o he de enfadarme. Así que dime, ¿no sabías como decirme lo mucho que te gusto y le has pedido a mi padre que nos deje solos?, nunca se me hubiera ocurrido R-o-s-a-l-i-n-d-a.
-¿Tú padre?, espera, espera ¿tú padre es Jhon?
-Hazte ahora la tonta, vamos si solo tienes que admitirlo.
Rose se crujió los nudillos uno a uno con la esperanza de tranquilizarse y no estampar la cara de aquel niñato en aquel precioso piano de cola, no quería que el piano saliese lastimado.
-¿Enserio que eras tú quien tocaba el piano?
-Vaya, si la chica pija además es lista. Claro que no soy yo el que tocaba el piano, tengo a un enano escondido por aquí cerca
-¿Sabes que me entran ganas de partirte esa sonrisa de tú cara?
-Ais… Y a mí me entran ganas de partirte otra cosa y no lo voy chillando a la primera de cambio…
-¡Serás grosero y maleducado!, eres un insensible. ¿Acaso solo eres un trozo de carne caliente?
-¿Por qué? ¿Tienes hambre? Por ti sería un jugoso bistec, siempre que me saborees en cada bocado –respondí guiñándole un ojo y haciéndole un saludo cortes estilo medieval, la cara de Rose en ese momento era entre rojo tomate y morado berenjena. No estoy muy seguro de si quiere matarme o si prefiere asfixiarse aquí mismo… Mmm con la segunda opción podría hacerle el boca a boca al menos…
-Mira no voy entrar en tú juego, he venido hasta aquí un viernes noche para aprovecharlo, así que hagamos como que no existes por un rato y me dejas tocar el piano tranquila.
-Me llamo Liam, al menos para que te entre remordimiento cuando me llames niñato.
Rose clavo los ojos en aquél muchacho, en cierto modo le debía dar las gracias por haber encontrado su móvil y a ver tenido la decencia de devolvérselo. Seguía vistiendo igual de informal que el otro día, unos tejanos oscuros, una camiseta gris con un falso bolsillo en el lado izquierdo, unas vans rojas y su melena hacia el lado. Rose se quedó mirando embobada aquellos ojos color miel buscando mas halla de aquello que veía.
-¿Qué? –dije mientras acortaba las distancias entre los dos y me colocaba frente a ella. Sus ojos negros rasgados me investigaban profundamente y el débil olor a jazmín me atraía hacia ella como la miel para las abejas. Una tentación más además de sus ojos y su cuerpo, escondido bajo una camiseta blanca con una bandera americana y unos legins negros. Realmente era difícil no tener ganas de besarla cuando, a cada movimiento el olor de su perfume invadía la estancia sin dejar algún recoveco ileso.
- Gracias… -balbuceó Rose agachando la cabeza-.
-No te escucho, hablas más alto rubia.
-Te he dicho que gracias… Por a ver ido a mi casa y haberme devuelto el móvil, cualquiera podría habérselo quedado.
-No soy cualquiera ya lo sabes…
-Uff no empieces con tú egocentrismo de nuevo –pidió Rose alejándose de Liam y acercándose lentamente al piano.
Se hizo el silencio entre los dos. Para Rose, tocar el piano era algo sagrado, necesitaba de tiempo, espacio y silencio para poder desplegar sus sentidos. Liam se colocó detrás echando su cuerpo sobre la pared con los brazos en jarra y exhalando aire lentamente mientras observaba sin pestañear la postura de Rose.
-Deberías de colocar tú espa…
-Shh, calla.
-Pero..
-¡Calla!
Había entendido la indirecta así que la deje ser la protagonista del momento.
Y como un sonido fantasmal y lejano que poco a poco se va haciendo más fuerte, las notas de aquel piano empezaron a moverse como si tuvieran vida propia. Cada tecla emanaba un sentimiento distinto al anterior, una encadenada junto a la otra, formando una canción que no hacia mucho había escuchado por la radio, Pablo Alboran Tanto.
Sin poder contenerme me senté junto a Rose para observarla tocar el piano. Ambos compartíamos un amor incondicional por la música. Mi corazón latía demasiado rápido, pero esta vez no era porque yo tocase el piano sino porque alguien estaba mostrándome sus sentimientos. A mi lado, Rose finalizaba la canción con un par de acordes en La.
Cuando abrió los ojos al terminar de tocar la canción que se había estado aprendiendo de “Tanto” notó a Liam sentado junto a ella.

-¿Qué haces? –fue lo único a lo que le dio tiempo Rose decir antes de verse silenciada por un beso.
-Robarte un beso.


Para aquellas personas que me hayan seguido en estos 15 cap, solo puedo daros las gracias y deciros que volveré para continuar la historia de Liam y Rose dentro de un par de meses para tener algunos capítulos hechos y no tardar tanto en publicarlos. Muchas gracias y a luchar por los sueños.
Para ver el resto de Cap completo solo tienes que meterte en mi blog!
http://saauljesus.blogspot.com.es/
Equivocados19 de noviembre de 2012

Más de Equivocados