Cuento de Cuna.

por flor
Había una vez... un perrito, de esos flaquitos que viven al costado de las calles, con una mancha en el ojo derecho que lo hacia aun mas simpático de lo que ya era. Resulta que el perro andaba feliz de la vida, el si que era libre, se jactaba orgulloso de sentir que no necesitaba de los crueles humanos, que solo vivían para sus asuntos, y que a estas alturas del mundo no podían conectarse con lo mas sagrado que es la naturaleza.
El perrito los despreciaba, creía que nunca jamás iba a sentirse a gusto encerrado en las cuatro paredes de una casa, y siendo tratado como un payaso de circo. El vagaba por las calles, moviendo la cola, viviendo de lo que la suerte le deparara en cada momento... el si que era feliz.
Un buen día, caminando cerca de su calle, se topo con un nenito, sucio, bien sucio, que caminaba lento pidiendo monedas... tenia esas miradas negras y profundas como los pozos ciegos, esas miradas que parece que nunca vieron la luz. El nenito también lo vio, a lo lejos...al perro el corazón le empezó a latir fuerte, y una imperiosa necesidad de acercársele se apodero de el... tímido se arrimo al nenito que de tan ocupado que estaba convenciendo a un señor gordo panzón no vio que un perrito simpatico le hacia sombra en sus pies. Solo cuando el señor lo echo diciendo que mejor fuera al colegio (como si a el no le hubiese gustado estar jugando con sus amigos... que cosa los adultos, creen que saben todo! y son de lo mas ignorantes) se percato. Ahi estaba, el picaro animal, acariciándole los pies desnudos. El perro por su parte adivino la sonrisa del chiquito, se hizo carne con sus pies, y ya no se quiso levantar.
El chiquito lo alzó, y se fue caminando despacio hasta perderse entre tanta gente.
Dicen que dicen que ahora acompaña a su dueño por todas partes, juntando monedas aquí y alla.
Ya dejo de creer que todos los humanos son pura maldad, ahora lleva orgulloso la cabeza en alto mientras deambula por la vida con un niño de mirada negra y panza vacia como el.
RECOMENDAR TEXTO AGREGAR A FAVORITOS SEGUIR AUTOR
Este texto fue publicado por Flor 13 de diciembre de 2007 y archivado bajo los tags cuentos para benicio .

2 Comentarios

  • Facundo

    Pero fijate que todavia no los acepta tanto a los humanos, si asi lo hiciera, sabriamos que pasaba por la cabeza del chico tambien cuando se encontraron, y no solo la del pobre perrito con una mancha en el ojo =P

    Saludos Flor !

    13/12/07 08:12

  • Andresj551

    Que profundo tu cuento, me ha gustado mucho como representas a la humanidad desinteresada y arrogante, con el "hombre gordo panzón" y encuentro que tienes mucha razón, los que creen saber más son los más ignorantes.
    Por otra parte, el perrito, por curiosidad ¿tuvo una mala experiencia con los humanos antes?, eso explicaría porque creía que todos los humanos eran malvados.

    Saludos.

    14/12/07 12:12

Para comentar debes registrarte ».
Si ya tienes un usuario debes iniciar sesión ».

Mas de Flor

  • Y Termino de Entender...

    Hoy volví a verte. Debo admitir, no te reconocí. Ví tu cara.... ya no era la misma. Los ojos que enamoraban de lo profundo se han vuelto chatos, vacuos, pareciera que te han robado un soplo de vida. Esa sonrisa que me hizo reir infinidad de veces era apenas una sombra en tu rostro. Una línea m...

    por flor | 248 lecturas | 16 comentarios
  • Recuerdos Irreverentes

    ‘Nadie es capaz, no pueden borrar mis recuerdos, Nadie es capaz de matarte en mi alma…’ Otra vez. La historia de siempre repetida hasta el hartazgo, la infinita monotonía de una memoria que no logra olvidar. Reincidiendo. Ya ni lágrimas brotan de estos ojos míos marchitos y deshidratados. Y...

    por flor | 234 lecturas | 6 comentarios
  • Crepúsculo Suicida

    Cierto día, a la hora del ocaso, la hora del suicidio como le decía por ese entonces, quise contraponer vida. Decidí plantar un arbol. En uno de esos crepúsculos grises de domingo, en esos que incitan a dejar la vida... esas horas tajantes que cortan como cuchillos los anhelos reprimidos. Vi esa ...

    por flor | 596 lecturas | 14 comentarios
  • Insomnio y Diálogo Desprevenido.

    - Hagamos un trato, dale: ¡No me hables más! - Pero, ¿Cómo hago eso? - Quedate callada. - Pero...¿qué hago si hay algo importante que tenés que saber? - No, no me lo digas, de todas formas siempre terminás haciéndome llorar. - Creo que me gustan tus lágrimas. - ¡COMO VA...

    por flor | 350 lecturas | 8 comentarios
  • Simbiosis (o de la Añoranza de la Vida Intrauterina)

    Soñemos el canto de mil sirenas, mientras navegamos por las aguas de nuestra nueva vida de a dos. Aprovechemos este tiempo que tenemos, para mimarnos mutuamente y que te amoldes a mi pancita. Quiero mirarte a los ojos, y descubrir, que aunque hayan salido de mi, son perfectamente tuyos. Dej...

    por flor | 362 lecturas | 10 comentarios