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11 Historias Capitulo 07: En Los Ojos de Eva (parte 3)

Ricardo trató de conseguir al mejor abogado para que lo defendiera, pero lamentablemente nadie quería aceptar el caso, solo podían confiar en abogados desesperados por un caso y sin experiencia alguna, y esos no eran garantía de éxito alguno, menos ante el abogado que los confrontaria.

Entonces dado que la demanda era contra Ricardo, Federica decide ser su abogada nuevamente.

— ¡Es una locura, Federica!— exclama Ricardo al escuchar la idea de Federica que le parecía arriesgado e insolito.

— Nadie nos ayudara, la demanda es hacia ti, legalmente puedo ser tu defensa sin ningún problema… aun quedan unos días antes del juicio… reuniré pruebas y… quizás pueda hacer algo. — le dice con poca confianza y temerosa.

Ricardo entonces luego de pensarlo unos mintos, opta por darle ánimos a su pareja, como debía de ser.

— De acuerdo— dice Ricardo sonriendo y abrazando a Federica—… confió en ti, me la devolviste una vez, ahora… recupera a nuestra hija Federica.— le dice y le da un beso en los labios con el que le dice que la ama y tiene sus esperanzas en ella.

Ricardo tenia confianza en que Federica seria lo suficientemente capaz de recuperar a Eva, era un excelente abogado y aunque el juicio seria duro, y las cosas estaban en su contra, dado que en el país no había antecedentes de un fallo en caso de patria potestad, a favor de una pareja homosexual, Federica tendría un duro caso, quizás el más difícil de su carrera, y el que personalmente le afectaba.

Los días siguiente antes del juicio Federico se dedica a juntar pruebas, información suficiente y testigos que puedas aportar un apoyo a su caso, poco a poco va dejando todo listo y armando el caso, no podría asegura que ganaría, dado que el caso de sus rivales era mas solido y sin duda se colgarían del hecho que Ricardo era bisexual y un mal ejemplo al mantener una relación homosexual bajo el mismo techo de la pequeña, debería el hacer énfasis en lo buen padre que era y lo buena madre que era el para Eva.

Llegado el día del juicio, Ricardo estaba muy nervioso, con las justas lo dejaron acercarse a saludar a la pequeña quien estaba en la sala del juzgado, escoltada con unas personas del albergue quienes la vigilaban. Federica ahora con el cabello cortó y vestido con su viejo traje plomo, muy elegante no fue reconocido por la pequeña quien antes de tener conciencia de las cosa son había visto así a su mami, Federico escucho cuando la pequeñita al abrazar a su papá preguntó por su mami, poco e faltó a Federico para comenzar a llorar ahí mismo, pero tubo que contenerse.

El juicio inicia, la pequeña es sacada de l sala, la parte acusadora rápidamente comienza a exponer su caso y ataca con mucha fuerza a Ricardo, realzando y exagerando la situación actual haciéndolo ver como un pervertido y muy mal ejemplo, Federico le decía a Ricardo que se calmara ya que en más de una ocasión se levantó dispuesto a golpear al abogado, que lo acusaba tan brutal e impunemente, algo que no seria bueno hacer en ese momento.

La parte acusadora básicamente se encargo de mostrarle al jurado que para Eva estar bajo el mismo techo de Ricardo y su pareja travesti confundiría a la niña y alteraría la imagen de una relación sana, y que la mejor alternativa es que la niña se quede con sus abuelos, una familia de verdad y consolidada donde tendría buenos ejemplos y valores de verdad, no crecería pensando que es normal que 2 hombres se amen, algo que para la gran mayoría de personas resultaba asqueroso.

Al terminar su caso, Federico comenzó a exponer la defensa.

— Ante todo buenas tardes con el señor juez, el jurado y resto de personas aquí presente,— saluda amablemente— hace cerca de 7 años yo estuve en este mismo juzgado, defendiendo al mismo hombre de las mismas personas, —mira al juez— el juez no era usted, era uno que lamentablemente falleció hace 2 años, lo que es lamentable. — camina unos pasos — como sea estamos ahora aquí por el mismo caso, los abuelos que quieren quitarle la custodia a un padre que acusan de inmoralidad y faltas de respeto a un hogar donde habita una menor de 6 años…— ve al jurado y se acerca unos pasos a ellos— señores del jurado, yo conozco a ese hombre, mucho más que los señores que ahora lo acusan, vaya que lo conozco bien, no solo por que he sido y soy su abogado…si no por que yo he vivido con el todos estos años, y he sido su mujer— El jurado al escuchar esto se sorprende sobremanera, cruzan miradas y se rasgan las vestiduras, dado que en su mayoría y pro alguna razón que se presta a suspicacias, la mayoría eran mujeres adultas entrando a la tercera edad, mujeres de otros tiempos, hombres con miradas inquisidoras y seguramente homofóbicos, solo se podía ver en el jurado 3 a 4 caras amigables que escuchaban sin horrorizarse, el lado acusador tambien se asombra, ignoraban que ese atractivo y delgaducho abogado vestido elegantemente seria un travesti, federico regresa frente al juez.—… así como lo dije, su mujer, y estoy en mi derecho constitucional de defender a Ricardo Salazar, así que espero el mismo respeto que recibiría cualquier abogado aquí presente— mira al juez quien asienta con la cabeza—… yo soy la única persona aquí que puede decir si este hombre a sido o no inmoral estos años— regresa donde el jurado—Señores del jurado, quizás no me reconozcan si mi cabello largo sombras en los ojos y un vestido elegante, pero yo soy Federica Gutiérrez, o Federica Salazar, eso es lo de menos, yo soy la pareja homosexual, travesti, la aberración, la cosa inmoral…— mira al lado acusador— …cómos se han dedicado a calificarme hace no mucho

Federico continuó exponiendo su caso.

— No le importo averiguar si yo había estudiado, si tan si quiera tenia estudios secundarios, o si venia de una familia buena, estoy seguro que eso era lo de menos, el lado acusador escucho: Homosexual, patria potestad, aberraciones,— hace una pausa mirando al lado acusador— y ya… simplemente pensaron que el caso seria fácil y en parte lo es lo se, se que mi cliente y pareja tenemos la de perder y digo tenemos no solo por que sea su abogado, no…— mira al jurado— digo tenemos por que… podrá sonarles enfermo a ustedes, — hace énfasis en “enfermo” — pero… yo adoro a esa niña como si fuera mi propia hija, llevo con ella 6 años, toda su vida…, pero eso no lo piensan, solo… solo imaginan al homosexual, travesti como un ser… adicto al sexo que ve como aprovecharse de la niña… “pobre niña” piensan, el monstruoso travesti se la va a comer…— sonríe con decepción.— es una pena. La verdad es que es también vergonzoso que puedan tratar de juzgar a un padre por su condición sexual, ya que sea hombre, mujer, Gay, el amor por su hijo no varia, es el mismo, eso se los puedo asegurar, se con certeza que Ricardo Salazar en un hombre intachable, es verdad es Bisexual, y vive con un travesti que todo este tiempo ha fungido como la madre de la pequeña. ¿y que? jamás hemos hecho nada que pudiera dar un mal ejemplo a la pequeña, siempre tratamos de… de que ella tuviera una figura paterna una figura materna, una hogar lo mas sano posible, quizás no era lo que muchos consideran correcto; para muchos es un escándalo, una aberración un insulto a las buenas costumbres, pero ante los ojos de Eva, yo era su madre…— hace una pausa, el hablar de la niña le hacia entre quebrar la voz— hace tan solo unos días, lamentablemente fue el maldito prejuicio el que condeno a la niña a vivir un fuerte golpe, saboreando anticipadamente el amargo trago del prejuicio, la homofobia y… el odio que puede provocar una persona cuando es diferente…

El jurado escuchó durante un buen rato el discurso de Federico, y posteriormente llamo a algunos testigos que podrían ayudarlo en su caso.

Llamo a la maestra de la niña, la cual hablo muy bien de Ricardo como padre, aunque dijo conocer poco a Federico como la madre de la niña, pudo decir que el tiempo que lo trató le pareció una persona correcta educada y que reflejaba una imagen maternal que la niña había digerido correchamente. Algunas madres de familia que accedieron a testificar realzaron el carácter amable de Federica y su educación, mencionando que al tratarla era como tratar a una mujer más, que la imagen que tenia para la niña había sido, hasta el día en que la niña se entero de l realidad de golpe, muy correcta y realzaron el argumento de que la niña amaba a su mamá. También asistieron vecinas que confirmaron que Ricardo y Federica eran una pareja muy tranquila y que no eran escandalosos y merecían todo el respeto del mundo.

Pero la parte acusadora no se quedó atrás, presentaron a la corte el testimonio del psicólogo que había hablado con Eva estos últimos días, este se dirigió al jurado asegurando que la niña sufre de una confusión de géneros, que no es capaz de distinguir ahora de una mamá o un papá, una mujer y un hombre, esto hizo que el jurado se remeciera, y cuchicheara entre ellos con expresión de preocupación.

Aunque el Psicólogo también menciono que la niña es educada y que fuera de tener una pequeña confusión que se arreglaría con tratamiento, tenía un índice de evolución mental correcta para su edad, aunque estaba convencida de que Federica, era su mamá aunque estaba dentro del cuerpo de un hombre.

Luego de un par de discursos más de los abogados de ambas partes e invitar a declarar a la parte acusadora y el demando se continuó con la parte quizás más importante, invitar a la niña a pasar al frente, para que declare.

La niña entonces pasó al frente, Ricardo no pudo evitar derramar algunas lágrimas al igual que Federico al ver a la pequeña sentada en la silla de los testigos, este ultimo tuco que secar sus lagrimas lo antes posible.

— El primero en salir al frente es la parte acusadora, se ruega ser prudentes en sus preguntas. — dice el Juez.

La parte acusadora fue la primera en salir a hablar con la pequeña, el abogado demostró su poco profesionalismo y ansias de ganar al manipular algunas Repuestas de la pequeña. Muchas veces Federico objetó, pero no fue a lugar al tratarse de preguntas importantes para entender como veía la niña la relación entre sus “padres” solo ordeno el juez que las preguntas fueran dichas de otro modo para no confundir a la niña, aunque para Federico le era relevante preguntarle a la pequeña cuantas veces se besaban sus padres al día o si escuchaba mucho ruido por las noches o si traían amigos extraños a la casa.

El Abogado acusador preguntaba a la niña quien se encargaba de cambiarla, quien, la bañaba, quien estaba mas tiempo con ella, Federico sabia que trataba de Hacer ver el jurado que Ricardo era un padre ausente y que Eva solo era cuidada por un Travesti al cual el jurado no gustaba mucho hasta ahora, por más sus alegaciones hayan sido convincentes para alguien de 4 gramos de maza cerebral.

El abogado acusador sabia que para ganar solo tendría que convencer al jurado de que Federica era un mal ejemplo y no podía criar a una niña por el hecho de ser un travesti, había dirigido el ataque a ella, ya que Ricardo a decir verdad trabajaba la mayor parte del día y solo veía a la pequeña en las tardes y los fines de semana

Al finalizar el abogado acusador, sintiéndose ganador desde luego, continúa Federico.

Luego de beber algo de agua y tranquilizarse, tratando de dejar de lado las ansias de abrazar a la pequeña y acurrucarla contra su pecho.

La niña a simple vista no reconoce a Federico, ya que incluso la voz la estaba engrosando para sonar diferente.

— Buenas tardes, Eva. — la saluda amablemente y dándole la mano, la pequeña con el mismo respeto le responde. — Veo que eres una niña educada.

— Si, mi papá y mi mamá me enseñaron a responder a un saludo con otro saludo con mucho respeto.

— Vaya… he escuchado que… e escuchado que estas algo confundida dados los últimos sucesos de tu vida… siendo más especifico el descimbramiento de que tu mami… es un hombre.

La pequeña se queda callada unos segundos con la cabeza baja, era obvio que los psicólogos se habían encargado de lavarle el cerebro estos días en los que han hablado con ella.

— No debes avergonzarte, ¿sabes por que?—La niña menea la cabeza lentamente. — por que… ser diferentes es normal, y eso se que lo sabes…— le dice sonriendo.— todos somos diferentes…

—¡¡objeción, señoría!!— Se levanta el acusado acusador. —¡¡no es una platica con la menor, que comience de una buena vez!!

— ¡No a lugar!— Responde el juez. — es un inicio valida. Continúe abogado.

— Gracias— responde Federico y continúa. — Como te decía, todos somos diferentes, por dentro y por fuera pero mas valor tiene lo del interior… ¿lo crees asi, Eva?— pregunta.

— Pues si…eso dice mi papi y también mi mami…

— Lo se, estoy al tanto, pequeña…ahora te hare algunas preguntas, serán pocas, te ves cansada, es tu hora de dormir la siesta, ¿verdad?— le pregunta sonriéndole.

— Si, — responde la niña— ¿Cómo lo sabe?

— Me lo dijo tu papi…

— No, el no sabe de la siesta secreta…solo mi mami lo sabe…— le dice.

— Me agarraste, — ambos sonríen— he hablado con tu mami, y necesito hacerte justamente unas peguntas acerca de ella,… ¿o de el?

La niña se queda en silencio al igual que el resto de personas ahí presentes.

— Pues… ella es el, pero también es ella, así que… esta bien como le dijo.

La respuesta hizo que parte del jurado meneara la cabeza de arriba abajo sorprendidos por la ecuanimidad de la respuesta, incluyendo al juez.

— Bueno. — Continuó Federico—…necesito que me digas,… ¿tu mami es buena contigo?— le pregunta algo que el abogado acusador no se había molestado en preguntar.

La respuesta de la niña fue clara y directa, respondió con un fuerte “Si, ella me quiere mucho”

— ¿y tu? ¿La quieres a ella?— pregunta nuevamente con la vos entre coartada.

Nuevamente la niña respondió sin perder un segundo.

— Si, ella es mi mami, la quiero muchísimo, quisiera verla ahora, pero mi papá me ha dicho que no ha podido venir, pero que me extraña.

Escuchar a la pequeña destrozaba el corazón de Federico, quien no podía contener las lagrimas, solo se giro dándole la espalda a la niña y se secó las lágrimas, y respondió:

— Así, ella… te extraña mucho y…desearía abrazarte justo ahora, pero… no puede— luego de recuperar la compostura dio vuelta nuevamente hacia la pequeña. — ahora…dime… ¿tu papi, el… es bueno contigo, no es así?— pregunta pero antes que a niña responda el abogado objeta por ser una pregunta que isita la respuesta. Federico la vuelve hacer de diferente manera.

— Tu, papá, Eva ¿el es bueno contigo?

— Si, el me quiere y es muy bueno conmigo, lo he extrañado mucho estos días…— responde la pequeña mirando a su papá sentado a unos metros, con los ojos llenos de lagrimas, observado y escuchando atentamente.

— No voy a cansarte más, solo… solo te hare un par de preguntas más, pequeña.

La pequeña asienta.

— Dime… ¿Cómo se conforma una familia, según lo que has visto en tu propia familia? Es decir, ¿que es la familia para ti?

La pequeña lo piensa unos instantes y luego de eso responde con seguridad.

— Una familia son… son personas que te aman y te cuidan, no te hacen sufrir… y… siempre están contigo, cuando los necesitas… eso es una familia…como la mía, siempre… siempre mi mamá o mi papá han estado junto a mi cuando tenia miedo, cuando… estaba triste…— es la respuesta de la pequeña.

Federico incapaz de articular una palabra, solo asintió y trató de tranquilizarse, luego de unos segundos continuos con su última pregunta para la niña.

— Tus abuelos… ellos… alguna vez se preocuparon por ti, es decir: replanteo la pregunta— mira al juez—; ¿habías visto a tus abuelos alguna ocasión anterior a esta última semana…?— le pregunta.

— Pues… no, papá me hablo de ellos, se que son mi abuelitos, pero… no los había visto hasta hace unos días…

— De acuerdo, terminamos, linda, puedes descansar.

Dado que no había más respuestas el juez ordeno que la niña salga de la sala.

Minutos después el lado acusador tubo la oportunidad de un ultimo discurso, antes del discurso se Federico.

— Bueno, señores del jurado, — comenzó el abogado rival— hoy se han mostrado muchos hechos, algunos incluso que rayan en un teatrete ridículo, hay algo muy serio en juego, hablamos de la salud mental de una niña, una niña que en algunos años más tendrá curiosidades que solo una mujer podrá explicarle, ¿Qué pasara cuando esa niña comience a convertirse en señorita? ¿El señor Federico e enseñara a colocarse una toalla higiénica? Lo dudo…— camina hacia el jurado—… yo no soy homófono, tengo muchos amigos homosexuales, y ellos saben su lugar, saben donde estar, que papel les toca en la sociedad… un homosexual debe saber que son minoría, y que hay cosas que no pueden hacer, suena fuerte, pero es la realidad en la que vivimos, pónganse ustedes a pensar un rato…¿dejaría a mi pequeño niño o niña al cuidado de un homosexual disfrazado de mujer? Vamos, piénsenlo…si su respuesta es si… permítame felicitarlos, ya que tendrían una mente muy abierta, pero permítanme desconfiar de su capacidad para tomar buenas decisiones, un niño es algo serio, no es un gato, o un perrito… no, no, no…— regresa donde el Juez—…una criatura es un ser que piensa, toma ejemplos, hay que pensar en eso, hoy hemos visto todo un espectáculo, un hombre que dice ser una madre mejor de lo que podría ser una abuela, joven e sus cabales, con muchos años aun de fuerzas para criar a una nieta en un buen ambiente…¿Dónde estamos, señores? Por favor… que se casen en una cosa… que críen hijos…— menea la cabeza negativamente— hay leyes, muchas leyes…. Y no están por nada…— se dirige a su asiento. — Solo les ruego, señores del jurado, que no entreguen a un ser inocente a las garras de algo que mañana más tarde podría causarle grabes daños emocionales…termino mi caso, señor Juez, señores del jurado.

— Señor Gutiérrez, pase adelante, exponga sus palabras finales luego de eso el jurado deliberara.

Federico se pone de pie y avanza al centro, frente al juez y con el jurado a su derecha.

— Como dije en un principio… es claro que Ricardo y yo tenemos las de perder…se que es difícil incluso hoy en día el hecho de creer que 2 personas, del mismo sexo, que se aman pueden criar a un niño o una niña y hacerlo bien. Quizás tengan razón, quizás… no podemos hacerlo bien, quizás… cometeríamos errores, pero… ¿Qué no todos los padres lo cometen? O ¿creen que es correcto que un padre cuyo hijo es homosexual deje de hablarle y prometa escupirle en el rostro si lo ve de nuevo, solo por el hecho de que este sea homosexual? ¿Acaso es correcto que por el hecho de ser homosexual, bisexual se mate, se discrimine, se…se maltrate? No lo se, quizás sea valido, quizás este bien… pero lo que yo creo es que… Ricardo y yo, merecemos más que nadie, más que nadie— presiona los puños mientras de sus ojos caen lagrimas de frustración y dolor—…cuidar de Eva, ella… ella solo tiene una madre, y ese soy yo…ella me ve así, ¿Por qué los demás no? ¿Por qué…por que me ven como un monstruo? Es que… es que… ¿acaso estoy loco? ¿Es una locura…ser así? — Extiende los brazos de lado a lado— no lo se, ni me importa ya… muchas puertas se me cerraron por ser homosexual, muchas, la de mi familia, la del trabajo, ¿ahora la de ser feliz? — Sonríe con decepción— no es justo, no es juzgo, —señala a Ricardo— como no es justo que el pague por culpa mía… si me piden que para que la niña regrese con el, yo tengo que irme lejos, muy, muy lejos… encantado de la vida me largo… aunque eso signifique perder a los amores de mi vida…— se arregla el saco. — Solo les digo que… nadie va a amar a esa niña con el amor que ese hombre de ahí,— señala a Ricardo—… piensen en eso, piénselo a la hora de deliberar, marquen un antecedente, un antecedente de igualdad, aunque les cueste aceptarlo, saben que tengo razón.

Federico regresa con Ricardo quien lo recibe con un abrazo.

El jurado ingresa al cuarto de deliberación, minutos de tensión en los que Federico se comía las uñas, Ricardo temblaba, no sabia que sucedería, el lado acusador en cambio se veía de lo más tranquilo, estaban seguros de ganar el juicio, incluso reían, se veía muy confiados.

Cerca de 20 minutos más tarde por fin el jurado salió, listo para dar su veredicto, uno de ellos se acerca al juez y le entregan el papel con el veredicto.

— ¡Todos de pie par escuchar el veredicto!— ordena el guardia al lado del juez.

El juez entonces se dispone a leer el pequeño papel blanco con el veredicto del jurado.

Ricardo y Federico temblaban tomados de la mano.

— Señores y señor, por la autoridad que me confiere el estado de Tabalto mi fallo es a favor de la parte acusado…— esas palabras enfrían de pies a cabeza a Ricardo y a Federico quienes no pueden evitar cerrar los ojos y llorar en silencio—…la patria potestad queda a manos de los abuelos, se acordaran visitas programadas donde el padre… y la madre de la niña podrán estar juntos bajo la supervisión de un profesional de la salud, la niña deberá estar en tratamientos para asegurar su correcto desarrollo mental, Gracias a todos buenas tardes.

La parte acusadora festeja se abrazan de alegría de forma burlona ante el fracaso de Federico y Ricardo, quienes seguían derramando lagrimas, no salían de su sorpresa, no podían creer que habían perdido a Eva.

Los abuelos de la niña se acercan donde Ricardo y la señora con odio en la voz le dice:

— ¿Visitas? ¿Visitas de esta… —mira de pies a cabeza a Federico—…esta aberración? Eso lo veremos, hare lo imposible para que no vean a va mientras yo tenga vida…— luego de decir esas duras palabras sale al corredor.

Federico y Ricardo seguían en silencio, incapaces de decir algo, solo en silencio pensando, quizás preguntándose cuando despertaran de esa horrible pesadilla.

Un segundo después Ricardo se deja caer en la silla de acusados y se quiebra en llanto, un llanto lleno de dolor y frustración, Federico lo consuela abrazándolo y aunque este lloraba también por el fuerte dolor que sentía e su corazón, trataba de mostrarse fuerte, uno de los 2 debía serlo en estos momentos.

— Tranquilo, mi amor…tranquilo…esto no puede terminar así… esto no puede terminar así…— repetía entre sollozos.

Fin.



Franck Palacios Grimaldo.

Martes 14 de junio de 2011
Franckpalaciosgrimaldo16 de junio de 2011

4 Comentarios

  • Grekosay

    Saludos:
    Excelente desarrollo del tema. Excelente. No es fácil mantener los tiempos descriptivos de los dialogados. La claridad del léxico ayuda a centrar la idea. Eres totalmente objetivo y no te posicionas nada más que por seguir el "argumento". La temática es muy real, quizá posee ese toque dramático que la vida nos concede en ciertas biografias. Sobriedad y contención. Veo en ti unas grandes posibilidades. Gracias.

    16/06/11 08:06

  • Susiunderground

    Excelente narración, oportuno tema, abres una vía para la reflexión. Si te soy sincera, hubiera preferido un relato más corto, más centrado en la esencia de una cuestión sangrante, como es que las personas no podamos elegir libremente la expresión de nuestra sexualidad.
    Hay tantas combinaciones, que la moralidad que preserva al sistema nos hace perder la riqueza de la diversidad.
    Buen trabajo, Franck.

    16/06/11 11:06

  • Norah

    Solo festejar querido franck, tu talento al fin ha sido descubierto, lo mejor, creo que vos me conoces.Beso grande, no dejes nunca de escribir ok.

    18/06/11 02:06

  • Norah

    Solo festejar querido franck, tu talento al fin ha sido descubierto, lo mejor, creo que vos me conoces.Beso grande, no dejes nunca de escribir ok.

    18/06/11 02:06

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