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Un Tobogán Áspero

Todo lo que escribí...

Soy la cosa encorvada y acorralada al pie de la cama:
Lo que hice no vale nada, fracasé en cada pedazo
fracasé en total. Pero no es así de malo,
otros lo hicieron también asi
también lo hicieron asi de malo.

Nosotros los errantes contestatarios
que no paramos de movernos y soñamos con tejados,
nosotros los gentiles que
no compartimos la mesa con dogmáticos hostiles
y cenamos solos sin partir el pan,
con los pies trabajamos,
deletreamos, espiamos, todo al revés
o
no podemos parar de hacer la noche,
venimos de todas partes del Globo

'Viva el Ministerio de Guerra'

¡Vivan las masas reprimidas
con recelo y con algodón
que van a colgar al ministro
en la plaza mayor!

Le doy otra seca al cigarrillo
considerando cuántas más cabrán si viajo en la historia...

No le puedo temer al dueño del loquero
no le temo al dueño del loquero, él
puede encender sus cigarrillos y ve cómodo
su mandato y su privilegio,
en cambio
el humo se espesa tóxico en los subsuelos, es
demasiada turba contenida. El despertar del 'fragantemente envilecido'

-Temo de los locos en sus cuartos amoldados,
mierda,
en cada cuarto se está creando otro mundo nuevo
sin consecuencias cataclísmicas con fuego y magnetismo,
de consecuencias sombríamente perceptibles:
chasquidos con eco en los pasillos, el rechinar de la cama,
la sensación de algún borde sometido a presión,
ratas de madrugada. La misma música que viaja
atravesando toda esa noche, toda la noche
y hasta la mañana
que languidece pero continúa,
y en cada cuarto insistente, y en cada cuarto indistinto,
indómito, aberrante, inconsistente...

-Dios hubo de tener en cuenta algo de todo eso, tanta palabra-

Yo agachado tenso con los pies en el borde de la cama áspera
temo de otros locos que puedan visitar o bien habitar mi cuarto,
qué perversión... Posiblemente los inventé y son mis* locos
(un gran ausentismo por parte del universo, un vano reproche mudo)

Si alguno en su cuarto, en su mundo o yo en el mio, alguno
tuviera la firmeza del vaso lleno del dueño del loquero
o uno aunque sea soltara el cigarrillo asi, tan abstraídamente
para que aún terminado humee un buen rato,
colisión.
Si tuvieran la concentración adecuada
emponzoñarían todas las limitaciones de orgullo,
sabrían que el control es el paso a ser Dios y no
Dios al control.
Gentio05 de marzo de 2012

3 Comentarios

  • Libelle

    Adoro tu poesia progresista eres el icono de la nueva poesia Saludos

    05/03/12 07:03

  • Gentio

    Necesito una pulidora eléctrica xD saludos

    05/03/12 08:03

  • Buitrago

    Muy bueno, si señor
    saludos

    Antonio

    05/03/12 01:03

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