Info

Tags

Chrono (41)

Me quedé con los ojos cerrados con fuerza, esperando sentir el dolor que nunca llegó. En su lugar, uno de los brazos de Chrono me rodeó con fuerza, con tanta libertad como le permitían aquellos luminosos grilletes, y me apartó a un lado de un empujón mientras él se echaba al otro, soltando la hoja de la espada que había detenido con una mano desnuda y dejándola impactar contra el cemento. Permanecí inmóvil, tirada en el suelo tal y como Chrono me había dejado, dirigiendo mi mirada entre él y aquel contingente de dioses que me miraban perplejos. Todos los rumores se habían detenido, y reinaba el silencio. Un silencio bastante incómodo.
-Basta ya -intervino Chrono, tan serio que daba miedo mirar a sus eternos ojos violáceos. -Detengamos el juego. Regresemos al plano astral.
La mirada de los dioses se trasladó a él, y todos a una parecieron resurgir del sueño en el que estaban sumidos. Un nuevo murmullo se extendió entre todas aquellas criaturas con cuerpo humano...
"Lo ha hecho de nuevo" decían. Las miradas comenzaron a alternarse entre Chrono y yo, y no pude evitar estremecerme. ¿Por qué no dejaban de mirarme? Aquella era mi oportunidad de hablar, pero con tantos ojos clavados en mí me era imposible pronunciar una sola palabra.
-Os dije que era cierto -dijo Apolo finalmente, bajando su espada ensangrentada... con la sangre de Chrono. Él estaba herido por salvarme. Le dirigí una mirada agradecida, y me sorprendió encontrarme con unos ojos helados. Me estremecí sin querer.
-Se ve que no has tenido bastante lección con lo Rea, Chrono -Zeus le lanzó una mirada desafiante, que él le devolvió impasible.
-Qué se le va a hacer. Me gusta repetir. Tendré algo de sadomasoquista. -Relajó un poco su expresión y sonrió, con una sonrisa tensa. -Bueno, ¿me precedéis? Si no os fiáis de mí, Artemisa puede quedarse para evitar mi posible huida.
Hera sonrió, asintiendo, como ante un chiste que yo no podía coger.
-De eso nada... -intervino Zeus, clavando su mirada en mí. Me estremecí de arriba abajo, y me entró el tembleque, aquella mirada de ojos grises me ponía los pelos de punta. No era capaz de razonar coherentemente, solo de mirar y escuchar. Ni siquiera llegaba a asimilar del todo las palabras. Sólo que Chrono quería irse, y cuanto más deprisa mejor. -Ella -me señaló Zeus con un dedo acusador que hizo que me castañeteasen los dientes. Hice un esfuerzo inútil por parar. Chrono debió de verme hacer el ridículo porque se metió entre los dioses y yo, tapándome la vista. Bajé la cabeza, ofendida. Vale, genial que no quisiese que los dioses lo relacionasen conmigo... pero.... ¿no acababa de salvarme? ¿Por qué era la única allí que parecía no entender nada? -ha estado contigo.
-¿Y? -Aquella única palabra era claramente un desafío. Me quedé todavía más paralizada que antes. Chrono y Zeus, de nuevo enfrentados... en una primera vez, en la antigüedad, por Rea... ¿y ahora por mí? Apenas podía creérmelo. -No me digas que también la quieres para ti.
-¡Eso jamás! -rugió Hera, aunque yo seguía sin poder verla. -Mataré a esa humana con mis propias manos si posas los ojos en ella, Zeus.
-¡Nadie la estaba mirando, querida! -yo seguía sin entenderlo. ¿Hera estaba celosa de mí? -Sólo quería matizar que Chrono ha desafiado todas las leyes una vez más... se ha acostado con esa mortal... su vientre podría estar infectado por la semilla de un dios... habría que asegurarse de que no para... matándola.
¿Infectado? ¡Eh, que yo no me acostaba con leprosos? ¿Y cómo se atrevía a hablar así de Chrono? Decididamente, tenía mi orgullo, así que me levanté de sopetón y fui lo bastante imprudente como para apartar a Chrono a un lado, que se quedó igualmente aterrado al verme plantar cara a Zeus.
-Mátame si lo deseas... -le espeté, muy digna. -Después de todo, me lo merezco... yo he causado todo esto. Así que mátame... pero devuelve la ciudad a su lugar. Es culpa mía, no de Chrono. Al igual que es culpa mía que se haya acostado conmigo... Yo le seduje para que me concediese su poder. -Me planté firmemente delante de Chrono, al que oí darse con la mano en la frente. Los dioses se pusieron a murmurar otra vez, mirándose entre ellos.
-¿Pero qué demonios haces? -replicó Chrono en voz baja, tirando de mí hacia su lado y envolviéndome con un brazo. -Intento no llamar la atención sobre tí y no se te ocurre otra cosa que lanzarte delante de una espada y plantar cara a un montón de dioses... ¡eres la humana más desconcertante que conozco! Además, ¿no deberías pensar antes de actuar? Dioses, ni siquiera me da tiempo a fijarme en lo que tienes pensado antes de que lo hagas...
-No voy a permitir que te hagan daño -le afirmé, ceñuda.
-Selena, por lo que más quieras...
-¡No! Yo te quiero... y ahora voy a perderte para siempre, y todo lo que tenía ha desaparecido... ¡no tengo nada que perder! No quiero que te hagan daño. Y si eso es lo único que puedo lograr... yo...
Imprevistamente, Chrono sonrió con dulzura y acarició mi mejilla con la yema de los dedos antes de inclinarse para rozar mi frente con la suya.
-Gracias... -murmuró. -No lo olvidaré
Permanecimos así unos segundos, hasta que él giró la cabeza hacia los dioses medio segundo antes de que Zeus se pusiese a berrear de nuevo.
-¡Decidido! La humana morirá a manos de Chrono.
Me quedé helada al oírlo. ¿Qué? Vale, morir era una cosa, y después de todo, no me quedaba nada... pero no podría soportar que él me matase. Y menos por obligación. Sin querer, me oculté a medias tras él, aferrándome a su brazo.
-Zeus... habla por ti mismo -una voz de mujer se abrió paso entre la multitud, y los dioses se apartaron para dejar paso a una bella diosa de cabello rojizo con un carcaj a la espalda y que llevaba un arco.
-Artemisa -susurró Chrono a mi oído con rapidez. -Tiene mucha afinidad con las jóvenes mortales.
-No tocarás a la muchacha en mi presencia. -proclamó Artemisa. -es más, aunque esté embarazada, no permitiré que le pongas una mano encima, ni a ella ni a sus hijos... pertenezcan al dios que pertenezcan.
-Gracias, Artemis -Chrono le hizo una leve reverencia con la cabeza.
-Calla, idiota. No lo hago por ti.
Chrono rió.
-¿Osas amenzarme? -rugió Zeus. Hera se puso delante de él, en ademán protector... era como si fuesen a empezar a pelear de un momento a otro.
-¡Basta! -Apolo se metió en medio de aquellos dos espontáneos bandos. -Debe de haber una solución que aplaque a todos... no hemos venido para continuar con absurdas guerras... la humanidad no lo soportaría.
-¿Y cómo vas a aplacarme, Apolo? Ese dios ingenuo nos ha desafiado a todos... a mi autoridad.
-Tu autoridad es meramente figurativa, querido Zeus -dijo el dios del martillo. Súbitamente, lo reconocí como Hefestos, dios del fuego y la forja. Era el único que llevaba herramientas. ¿Y ahora venía a acordarme de la cultura clásica? ¡Hacía una eternidad de eso!
Chrono suspiró a mi lado y se separó de mí unos pasos.

-Está bien. -Esperó a que todos le prestasen atención. -Conozco una manera de dejaros a todos contentos...
-Si te deja contento a ti no creo que sea válida -puntualizó otro dios rubio.
-Gracias, Hades, pero dejará contento a todo el mundo menos a mí.
Zeus pareció meditarlo un momento. Finalmente, fue Artemisa quién asintió.
-Ella no está embarazada, puedo verlo. Por lo tanto, no habrá hijos míos que puedan incomodarte, Zeus. -Suspiró antes de quitarse a Tempus del cuello y lo alzó ante el gigantesco dios del trueno. -Volveré al plano astral, y te doy mi palabra de que no volveré a huir de allí. A partir de hoy, respetaré las leyes. Sé que no me creerás, así que te doy a Tempus. Está impregnado de mi esencia, así que podrás localizarme con él... esté donde esté. Haz la prueba si places. -Dejó caer el relojo dorado, por el que había empezado todo aquello, en las manazas de Zeus. Él pareció hacer un par de pruebas antes de quedar satisfecho con una sonrisa socarrona... qué imbécil, por dios.
-Además, si hacéis el favor de liberarme dos minutos, devolveré esta tierra al tiempo correcto, justo antes de mi aparición. Será como si yo nunca hubiese estado. Por lo tanto, si crees que te he mentido sobre la mortal, será imposible que esté embarazada porque yo jamás la habré tocado. ¿Os parece?
-Por mí está bien -asintió Artemisa. -Es justo.
Hubo una mayoría de asentimientos. Pero Zeus replicó.
-Da igual. Conoce nuestra existencia, y juramos no volver a presentarnos ante los mortales.
-No la conocerá. Cuando vuelva al pasado no me recordará a mí ni nada de lo que ha sucedido. ¿Encuentras alguna pega más, gran señor del trueno? Te estoy concediendo mucho por nada...
-Eso es lo que no me termina de gustar.
-¿O será posible que...? -Hera miró asombrada a Chrono, como si puediese captar algo que a mí se me escapaba. Luego puso una mano sobre el imponente brazo de Zeus. -Amor mío, me parece un trato justo. Creo que Chrono ha entendido, por fin. -Rió con ganas. -Ojalá Afrodita estuviese aquí, debería de poder ver esto.
-Ja, ja, ja -se jactó Chrono, enfurruñado. Todos los dioses estallaron en risas, incluso Zeus y Apolo. Pero yo ya no podía oír aquella súbita alegría. ¿Qué había hecho Chrono? ¿qué había dicho? "Será como si nunca hubiese estado..." "No me recordará, ni nada de lo que ha sucedido". No, no podía ser. Estaba dispuesta a volver al pasado, pero no a olvidarlo. Podía vivir sin él, pero no sin el recuerdo de nuestros días felices.. ¡si eso era lo único que me iba a quedar!
Traté de protestar, pero ninguno de los dioses me hizo caso. Solo Chrono me mantuvo abrazada con un brazo que yo casi no sentía.
-Hefestos... ¿te importa? -Chrono me soltó para alzar las cadenas que unían sus muñecas. -Cuanto antes empiece, antes terminaré. Artemis, quédate conmigo, por favor. Los demás, largaos. -Demasiado pronto para mí, los dioses le hicieron caso, justo cuando yo no quería... y pronto él se vio libre y todos se habían ido... también desapareció la sensación de opresión.
Las manos de Chrono rodearon mis mejillas.
-Selena... reacciona, ¿quieres? -rió entre dientes. -¿No vas a despedirte de mí?
-No... no quiero despedirme -musité. -Pero si he de hacerlo, quiero que mañana despierte y pueda recordarte... todos contentos menos tú... ¿y yo qué, para quién quedo? -No pude evitar echarme a llorar como una tonta.
-Lo lamento. Es lo único que podía hacer para mantenerte a salvo. No sabes lo testarudo que es Zeus. Da gracias a que Artemis ha intervenido, si no... podría haberte perdido.
-Ya me vas a perder.
-Puedo seguir observándote.
-¡Pero yo no!
-Entonces ya no te preocupará eso, te lo aseguro.
-No me robes el corazón...
-Tu corazón es todo tuyo, Selena. Me lo llevaría si pudiese, pero creo que lo necesitas más que yo -no quería reírme de sus estúpidas bromas.
-Pero yo te quiero a ti... -me eché en sus brazos, forcejeando hasta que cedió y me abrazó. Me mantuve pegada a su cuerpo muy poco tiempo... ¿minutos? A mí me pareció un suspiro.
-Te haré una promesa...
-Guárdate tus promesas.
-Pero te gustará. Te prometo que cuando todo esto pase, volveremos a vernos.
-¿Qué? -parpadeé para secar las lágrimas y lo miré, atónita.
-Te lo prometo. Vendré a verte.
-¿Por qué me haces esto?
Chrono volvió a reír.
-Porque te amo demasiado como para arriesgar tu vida...
-No me mientas, tú no puedes amar.

Hubo un largo silencio.
-Te mentí, Selena. Tengo sentimientos humanos. El amor, los celos, el odio... los dioses griegos siempre nos mezclábamos entre vosotros porque somos como vosotros.
-¿Lo dices en serio?
-Te lo juro.
-Por favor, no te vayas... -no me dejó terminar. Me besó, con más intensidad que nunca ¿o quizá era porque hacía tiempo que no sentía sus labios? Lo cierto es que me derretí en sus brazos, mis piernas se hicieron de mantequilla y me entregué a aquel beso como jamás lo había hecho... aferrada a una promesa. Todo eso hasta que sentí el tirón en el estómago y Chrono se separó de mí...
aunque tenía la esperanza de que no fuese para siempre.

Publicado por Harmunah el dia 08 de enero de 2009.

6 Comentarios

  • Harmunah, este ha sido para mi el mejor de todos los cap?tulos de la serie.

    Estas magn?fica.

    Besos

    por dama | 09/01/09 @ 03:01

  • qu? bello final mi querida Harmunah.

    por mejorana | 09/01/09 @ 06:01

  • Gracias, Dama, Mejo. Me alegro de que os haya gustado...

    Un abrazo.

    por harmunah | 09/01/09 @ 07:01

  • Espera, ?termin? ya? no puede ser...?y cuando se vuelven a reencontrar? Har?s segunda parte,?verdad?
    Ah, y no pude pasarme antes porque los examenes me matan...xD

    Besos!

    por deathxlove | 10/01/09 @ 08:01

  • Tranqui, Death. Me queda todav?a "algo" por hacer. Estos d?as no he podido, espero que ma?ana tenga tiempo...
    Bueno, besos, amiga.

    por harmunah | 10/01/09 @ 10:01

  • Por favor que llegue pronto el final que me tienes todo el d?a mordiendome las u?as.

    Un saludo Harmunah.

    por voltereta | 11/01/09 @ 09:01

Para comentar debes registrarte ».
Si ya tienes un usuario debes iniciar sesión ».

Un mapa por aqui...