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El Arca de Noé (2)

Una pareja de forasteros...

Por aquellos días mi planeta Marte pasó a ser una atalaya desde la que advertíamos la “progresión” de un Dios inmerso en tareas disímiles, y en cuanto a distinguir entre positivo o negativo yo no tenía referencia.
Solo lo visto, y no me simpatizaba; a ella menos.

Vamos de excursión, anuncié a mi compañera la virgen -a La Tierra y pasaremos como humanos. Tengo una memorable tarea en donde Noé.
Te llamarás Zora Jassim, yo Harif Al-Salah y esta nuestra indumentaria (que de inmediato apareció) antes le ungí su esbelto cuerpo con aceite balsámico, ella a mi lo mismo.
Nos colocamos el ropaje: vestido largo de paño azul oscuro y manto de algodón tonalidad turquesa lo de ella, y túnica de lino blanco, anchas mangas, capa de lana teñida de púrpura para mi, ambos sandalias, dagas, ceñidos cintos, arnés con alforjas repujados en preciada marroquinería artesanal, conteniendo diversos objetos y los pergaminos falsificados donde se detallaba nuestro origen y linaje con los respectivos lacres reales.
Como surgidos de glorioso enclave legendario, con el toque final convincente; Zora con una diadema de noble esplendor en la cabeza, lucía atractiva, lo mío, un brazalete de oro.

Nos materializamos y permanecimos investigando entre unos arbustos a la vera del camino al muelle, y allí estaba el arca flotando, y en las inmediaciones intensa actividad.
Se escuchan órdenes, arreglos, mugidos. Todas las cabañas, almacenes, graneros y bazares estaban siendo vaciados, eso fue mandato sacro y se cumplía a cabalidad.
Noé, supervisaba y el secretario, el eunuco Helgai cuaderno en mano inventariaba escrupulosamente todo lo acopiado, la sección de alimentos para consumo humano, costales de trigo, cebada, almendras, dátiles, higos, grandes ánforas y cántaros de vino, aceite, miel, aceitunas, agua, semillas varias, atados de carne seca de vacuno y pescado, frazadas y telas, utensilios, herramientas, arpas, címbalos, trompetas, flautas.

Lo que constituía la mayor carga eran los numerosos fardos con alimentos para la descomunal tripulación de bestias, desde alpiste para los canarios, presas vivas, cadáveres malolientes para los carroñeros y rapiñas, pacas de forraje para los rumiantes, de todo, frutas...hasta detalles tan minuciosos como bolsitas de sangre O rh+ para el dúo de sanguijuelas.

Nadie observaba, tomamos una pizca de polvo del suelo y entre jugueteo, atrevidos apretujones y risas leves nos lo lanzamos recíprocamente sobre las ropas, un efecto escénico que acentuaría las apariencias, Zora adivinaba todo. Nos incorporamos al sendero con andar pausado, apoyados en nuestros báculos, a manera de los que vienen de lejana nación, aunque altivos, solemnes.

Alcanzamos el “Arco de Agua”, el zumbido de las alas de los querubines custodios sobre nuestras cabezas contrastaba el ambiente agitado. En lo alto pendía un letrero:

“Costo del pasaje, 200 dracmas de oro. Suspendido el crédito”

Al pié del Arco sentado ante una mesita de Ofir, un macilento ángel fungía de anfitrión, presentamos nuestras credenciales que el ángel leyó someramente sin mayor interés, y bostezando, finalmente nos indicó que había que presentarnos a una entrevista con el capitán. A un silbido agudo del serafín, Noé en la distancia volteó, hizo una seña y dejó lo que realizaba, presentándose de inmediato.

Y sucedió que Noé quedó altamente impresionado de la regia presencia de los extranjeros; armonizaban juventud y hermosura en sus facciones, espléndidas vestiduras, ornatos, prendas...quedó meditabundo, todo le indicó la dignidad de sus procedencias, los detallaba atento...
posiblemente embajadores de algún remoto soberano o príncipes de las incipientes y prósperas Persia, Asiria o Babilonia.

¡Bienvenidos ilustres visitantes! -exclamó el patriarca continuando...
-¿Que elevado designio los trae ante este modesto albergue de Dios nuestro señor?
El ángel entregó las cartas credenciales a Noé; tomé la palabra y le respondí:

-Muy señor mío, ella es Zora Jassim, filósofa, poetisa y esposa mía
y yo Harif Al-Salah, ministro de las artes; venimos comisionados de un reino más allá de donde duerme el sol, Jamal, nación que rinde culto a vuestro mismo padre celestial y estamos preocupados de lo decidido por el Altísimo de arrasar toda criatura viviente sobre la superficie. Desafortunadamente toda nuestra piadosa nación no tuvo tiempo de unirse a tú loable misión y fuimos elegidos por nuestro bien amado y justo rey Nayod que aconsejado por los sacerdotes nos distinguió como representantes ante vuestro pueblo.
Él invoca tú sabiduría para permitir que se perpetúe la estirpe nuestra, salvándonos a nosotros del diluvio que se aproxima.
Noé revisó los documentos, se acercó diciendo -el asunto está bien pensado hijos míos. Estos distinguidos magistrados pueden abordar el arca y vivirán entre nosotros tiempo indefinido -dijo, volviéndose al ángel.
Seguidamente agregó -Cancelen la tarifa y luego ajustamos detalles, inadvertido guiñé un ojo a Zora que sonriente intervino despidiéndose de Noé -¡Gracias gentil señor mío!
Indigo02 de marzo de 2012

8 Comentarios

  • Laredaccion

    Me ha gustado mucho el relato, está muy elaborado y arropado con calidad literaria. No falta el humor caustico; el detalle de las bolsitas de sangre es genial. Te felicito por el trabajo.
    Un cordial saludo.
    Esteban.

    02/03/12 11:03

  • Indigo

    Gracias Esteban, me satisface que aprecies esos detalles que con placer incluyo, sé de tú vocación por esos toques que le dan valor agregado a la escritura, en procura de traer amenidad al que lee.
    Saludos amigo.

    02/03/12 11:03

  • Buitrago

    Perfecto, un placer a leer
    Un abrazo

    Antonio

    02/03/12 12:03

  • Indigo

    Hola Antonio, mi aprecio por lo consecuente en la lectura. Establece un hilo comunicante sensible, que invita a la continuidad y visita cotidiana de TT con tono familiar, sintiendo como si fuera vecino, que en casa asistido de algunas espirituosas bebidas, intercambian sus imaginaciones, gracias amigo. Saludo afectuoso.

    02/03/12 02:03

  • Danae

    Has ensamblado lo bíblico, con lo extraterrestre y lo exótico en un argumento urdido desde el ingenio.
    El resultado capta el interés y engancha, querido amigo.
    Un gran abrazo.

    08/03/12 01:03

  • Indigo

    Ah! buena definición, eso es. Incorporo detalles que surgen a medida que escribo. Me gratificas con lo expuesto, me gustan las mentes fértiles como la tuya, aunque sé que otros lo ven como una fechoría, ¿Y que? Después de tanto burlarse de mi...
    Besote y gracias Dánae.

    08/03/12 03:03

  • Miguelito

    Indigo, hola de nuevo.
    Me gustó la segunda parte del relato, sobre todo esa insercción de gente extraterrestre en asuntos propios de la tierra.
    Quizá fue así, otros, desde fuera, miraron nuestra historia, tal ahora mismo estén mirando nuestro presente, y tal vez, solo tal vez, se estén riendo a mandíbula batiente. En fin, ingenioso relato.
    un saludo de miguelito

    22/05/12 10:05

  • Indigo

    De héroes y salvadores extraños hay tantas leyendas y mitos que prácticamente todo es herejía cuando investigamos, desentrañamos y presentamos nuestras versiones. Me parece muy honrado y me gusta el oficio de hereje, sobretodo ahora que no nos exponemos a la hoguera vaticana, jejeje.
    Gracias por el comentario amigo mio.

    24/05/12 03:05

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