Maldita Chica de Las Piernas Infinitas.

Publicado por Inesramos el 06 de noviembre de 2017.
Chica de las piernas infinitas. Era incomprensible la forma con la que miraba la vida, incomprensibles también los ojos con los que lo hacía; tan grandes, tan llenos de vida, de inquietud, de curiosidad, a veces de miedo, otras de valentía. Temor, firmeza, rompeolas o lago de lágrimas. Todo ello en dos luceros de color pardo que a veces brillaban más que la luna, otras igual que el sol.
Incomprensibles sus manías; como la de tener todo bajo control, bajo su propio control y prometo que nunca entenderé a que control se refería si cambiaba de parecer a los dos minutos, si se olvidaba de esa palabra los sábados noche cuando mentía prometiendo ir bien y cuando decidía besar a la orilla del rio a uno de los tantos amores que le quedaban por vivir.
Su vida era la mayor antítesis que he conocido. Había tanta contrariedad en ella misma que estaba más que justificada la locura que irradiaba a cada paso que daba, porque es que estaba loca, y haciendo alusión a uno de sus textos favoritos, loca de remate.
La veías sonreír y simplemente no entendías el por qué lo hacía, si tú sabías el desorden que había en su cabeza. Y la veías triste y tampoco entendías el por qué si lo tenía todo al alcance de su mano, si lo tenía absolutamente todo y ni aun así.
Maldita chica insaciable. Nunca nada era suficiente para ella, nunca era suficiente felicidad o suficiente dolor. Nunca eran suficientes las veces que movía nerviosa su pierna derecha pensando que así la bruma que había en su cabeza se despejaría. Nunca era suficiente todo lo que daba de ella. Nunca era suficiente mal día ni nunca era suficiente buen día, ni dos copas ni tres y si por ella fuera ni paquete y medio de tabaco para apaciguar los enfados. Ella pensaba que no era suficiente para absolutamente nada y no se daba cuenta que lo único que no era suficiente era el mundo en el que vivía.
Era primavera, verano, otoño e invierno. Era tranquilidad, fuego, melancolía y frío. Era momento antes de tormenta, la propia tormenta y el arcoíris posterior. Era el alma de la fiesta y la resaca del día siguiente. Era un tornado y el centro del mismo. Era como el ajetreo de Madrid y el silencio del Troncoso. Era blanco y negro y todas las gamas de grises intermedias. Era absurda y seria, seriamente absurda, absurdamente seria. Era tantas cosas y se creía ella misma tan simple& Ella, simple, eso si que era antónimo, sarcástico e irónico.
Y así es como se tomaba la vida, de forma sarcástica e irónica, en vaso frío y terraza en plaza mayor al sol, rubia o malta, con tequila o sin él.

Lo recomiendan

3 Comentarios

  • Inesramos

    Hace tiempo que no publico nada por aquí, he estado bastante ocupada la verdad. Perdonad que el texto sea más extenso quizás de lo que suelo publicar pero para mí este es uno de los más especiales de todos ya que me describo a mi misma con la ayuda de un narrador en tercera persona. Pero, por supuesto, esta descripción quizás no solo me corresponde a mi, quizás os recuerde a alguien o incluso a vosotrxs mismxs. Por eso mismo quería publicarla. Disfrutadla. IR.

    06/11/17 06:11

  • Oliviaferrer

    Me ha gustado mucho, como todos los demás. Escribes de una forma muy original que me encanta.
    Besos!

    06/11/17 08:11

  • Remi

    Maravillosa forma de describirte, con tantas contradicciones, en realidad creo que muchos nos vemos reflejados en muchas de esas contradicciones. Me gusta mucho como lo has narrado.
    Besos Inesramos.

    09/11/17 12:11

Para comentar debes registrarte ».
Si ya tienes un usuario debes iniciar sesión ».

Mas de Inesramos