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Una Historia Real, de un Barrio Normal.

Memorias de un amigo:


Nos conocimos cuando aun cursábamos la primaria, desde entonces los lazos de amistad han ido reforzándose y madurando.
Vivimos todas aquellas vivencias que dos amigos de la infancia pueden vivir, y que por razones ajenas a todo, tomamos diferentes caminos por un tiempo, los mismos que definieron nuestra personalidad a lo largo de nuestra vida. A pesar de nuestra temporal lejanía, jamás cortamos por completo los lazos de amistad, que hoy me inspiran a escribir esto. Casi 8 años de amistad, y nos volvemos a encontrar platicando como en aquellos viejos tiempos, junto a aquellas personas que también se encontraban allí, y forman parte de nuestra infancia.
Y aunque en realidad esta historia no tiene relación con nuestra niñez como amigos, no puede faltar. Lo importante o la razón de este texto, empieza tiempo después de volver a frecuentarnos. Poco antes del inicio de lo que es la historia, yo había entrado en una etapa donde quería acercarme a la iglesia, sin ningún plan o razón en especial, tan solo para satisfacer mi curiosidad, ¿Por qué hay gente con tanta fe?, ¿acaso eso les da una vida mejor? Siempre mi familia, que es católica, ha sido participe de eventos de la iglesia, como asistir a misa cada domingo regularmente o ir a alguna parte donde comúnmente van personas de la misma religión. Intenté acercarme a la iglesia, enserio tratando de que mi fe aumentara como las demás personas, y quien sabe, tal vez mi vida iría mucho mejor. Empecé a asistir a lo que se le llama catecismos, que en resumen son, clases de religión, o un lugar donde los jóvenes pueden ir a expresarse. Era un espacio donde un pequeño grupo de jóvenes se reunía a hablar y escuchar. Eran todos los domingos con una duración de 2 horas, una hora extra si te quedabas a misa, era raro cuando me quedaba. Mi frecuencia de asistencia fue buena, no faltaba tanto como otros jóvenes que fallaban mucho. Admito que lo que se habla allí reconforta a la gente que tiene problemas de todo tipo, pero para mí eso no era suficiente, uno puede salir adelante pidiendo ayuda profesional, teniendo resultados más reconfortantes y eficaces, descarté la idea que solo iban a escuchar cosas que los hacían sentir bien. Teníamos la oportunidad de expresarnos a nuestro antojo, yo escuchaba todo lo que decían, quería enserio saber que era lo que los tenía tan apegados a la iglesia, incluso al empezar la sesión teníamos la obligación de decir cómo nos había ido en la semana, la mayoría, que tenían ya un tiempo yendo, se expresaban con naturalidad, algunos abrían su corazón y contaban incluso cosas que yo consideraba personales. Mis participaciones en esa sección no eran para nada sobresalientes, mi semana fue buena o muy buena, era todo. En verdad quería sentir lo que ellos sentían con todo esto de la iglesia, pero al final fue en vano, ahora mismo creo en mis propias cosas, sin darle ninguna importancia a la iglesia.
La iglesia, es básicamente la historia central de este escrito, no es un relato de fe ni nada por el estilo, es una historia que describe como es realmente un templo, por dentro, no sus inmobiliarios ni su construcción, sino las personas que se encargan de ella, como son en realidad, su falsa actitud, la otra cara que no le dan a los fieles creyentes.
Volviendo al catecismo; anteriormente había dicho que había gente que fallaba mucho, pero existía o existe también la gente que jamás faltaba, en esta historia los llamare, Los falsos. Dentro de esta sociedad de los falsos, una de sus miembros conecta de lleno con mi amigo, que en esta historia y por razones de anonimato, llamare Zeta, su relación viene a resultar importante después.
Rendido, me di cuenta que esa fe tan inmensa no podía estar en mi, tal vez no era para todos, pero aun tengo una duda, ¿será que ellos están en lo correcto?
Días o semanas después, cuando dejé por la paz el catecismo y mi curiosidad, recibí una invitación por parte de la miembro de Los falsos que conecta con Zeta, a la que en la historia la denominé La Srta. Falsa, de ir a un campo de una comunidad pobre a entregar juguetes y comida. Dudé un poco, pero al final, hacer el bien es un caso externo a la iglesia, varios de mis amigos cercanos también irían, y por alguna razón también pude invitar a Zeta, nos reunimos en la iglesia de la comunidad, los falsos nos darían transporte hacia el campo, y nosotros ayudaríamos con la carga de cajas de juguetes. Fue un acto que a mí me agrado mucho, y sé que a los demás también, hacer el bien tan correctamente es algo que el mundo necesita hacer con frecuencia. En esa aventura que vivimos La Srta. Falsa conoció a Zeta, en esos típicos encuentros amorosos que no planeas. La mecha entre ellos se había encendido. Su relación no tiene importancia en la historia si no hasta que termina, en algún punto de su noviazgo, ella le rompió el corazón de una forma despiadada y grosera, sin concederle al menos una lógica explicación, Zeta estaba devastado. Ella siendo una persona de fe, de amor, que quizá y logró por mucho hacer de Zeta una persona de bien, simplemente lo dejó. Allí un ejemplo de lo correcto que le queda Srta. Falsa. Las personas nunca ven el dolor que hacen hasta tiempo después, cuando quieren cambiar, cuando ya no pueden ignorar toda la tristeza que han causado, allí es donde quieren aclarar las cosas, siempre lo hacen, tarde.
Es tiempo de hablar de los demás "falsos", nombraré a la Señora Falsedad, tiene un cargo en la iglesia como secretaria, la que determina las fechas de las festividades que la iglesia puede dar, como bautismos, bodas, fiestas de XV años etc. Señora de una actitud y carácter impropia de una fiel cierva de dios, como los falsos creen que son. Ella tuvo mucha palabra y opinión en la relación de Zeta con la Srta. Falsa. Hablando seriamente con ella, indicándole su supuesto error al creer que Zeta no era un buen novio o buena compañía. Zeta siempre se portó como la buena persona que es, escuchando a su alrededor el murmullo de los falsos contra su persona, siendo observado como si su vida siguiera siendo llevada por los vicios y la mala vida, como si él les hiciera un daño, cuando su única intención era caer bajo el mandato del todopoderoso, para ser un hombre de bien.
Como en toda iglesia, existe un Padre, que así lo llamaré, Padre. Se encarga de oficiar la misa o confesar a los pecadores y en la mayoría de sesiones de catecismo él se encontraba presente. Zeta me recomendó jamás confesarme con él, será un consejo apreciado. El consejo que me dio vino acompañado de un ejemplo del porque no hacerlo, Zeta me confesó que a veces el padre le mencionaba un pecado que anteriormente Zeta le había confesado, haciéndolo ver de una manera graciosa, pero que a Zeta le incomodaba, pues si se lo dice a él, confiaba en que el Padre se lo decía a otras personas cercanas a él. Y desde mi punto de ver, una actitud inadecuada para un Padre, un leal ciervo de dios. También, como la Señora falsedad, daba sus pequeñas palabras hacia la relación de Zeta y la Srta. Falsa, que más que opiniones, eran consejos que Zeta no toleraba, le tenía prohibido que tuviera relaciones sexuales con ella, y así era cada que él y Zeta estaban en un lugar donde no los podían escuchar, eso incomodaba mucho a Zeta, a él no se le hacia un consejo prudente viniendo de un Padre.
Cuando la relación se vio "formalizada", y lo pongo entre paréntesis ya que La Srta. Falsa jamás quiso hacer pública su relación, el entorno de Zeta se vio envuelto de toda la sociedad de los Falsos, ya que si quería estar con su pareja, tenía que convivir en su entorno. Ella no siempre fue mala, sólo cuando lo terminó abruptamente, su amor, al menos el de Zeta, traspasaba los malos comentarios de la sociedad Falsa, solo para estar con ella. Al principio pensé que tal vez con la ayuda de la Srta. Falsa, el podría encontrar la fe que yo no, duró mucho haciendo lo que los buenos católicos hacen, ir a la iglesia los domingos, catecismos, ir a lugares donde se exponían cosas de la iglesia, donde incluso yo lo acompañe algunas veces. Yo conocía la forma de ser de Zeta y también su historial, sería difícil encajar en esa sociedad y que tratase de tener una relación afectiva con una de sus miembros. Si quería ser aceptado, tenía que admitir sus abusos y vicios, abriéndose hacia ellos como un nuevo miembro del clan, y ese fue un error que debía de cometer, si no lo hacía, no hubiese tenido tanta ayuda para enderezar su vida. Tuvo la ayuda y cambió mucho para bien, pero también la poca aceptación del grupo, y es que ¿Cómo la sociedad falsa iba a aceptar la relación de un joven que ha vivido tantos excesos, con la impecable Srta. Falsa?
Y aunque la mayoría de las cosas fue para bien y la Srta. Falsa lo ayudó inmensamente, la iglesia no era para él, aunque me sorprendió por lo bien que iba, asistió a la iglesia como buen católico varios meses, pero bueno, Zeta al pasar el tiempo se dio cuenta de muchas cosas, aunque la pasaba cerca de los falsos, el nunca dijo nada hasta que se hartó de todo, su siguiente paso era decirle a la Srta. Falsa que ya no quería asistir a la iglesia, ni a nada que se le pareciera. Y al parecer no tuvo el tiempo de decírselo, pero era claro que ella notaba su descontento, y el descontento de los demás. Y es que si sientes que no te quieren o aceptan en un lugar, lo mejor es alejarte.
Zeta empezó a tomar al Padre como una figura extraña, un día Zeta vino a mi casa, platicamos de todo como en los viejos tiempo, tal vez ese día fue el empiezo de su plática de todo esto, aun la Srta. Falsa no lo terminaba, pero la extraña forma de ser del padre, como me contó Zeta, es igual de inadecuada para una persona que sirve a Dios. Platicábamos afuera de mi casa, al darme a entender en una de las platicas sobre los falsos, de que el padre tenía otra preferencia sexual, información la cual, me dejó perplejo, y un poco desconfiado de mi amigo, me invitó a que entráramos a su facebook, a que viera con mis propios ojos una conversación en especial con el Padre, donde éste le habla y contesta con palabras sexuales; pareciendo que el padre lo está probando para ver si Zeta era gay, o para ver si Zeta caía para con él, una trampa muy utilizada por padres pederastas. Zeta ya me había contado antes la mala compañía que el padre le hacía sentir, pero esto que vimos juntos, era algo ya más elevado. La conversación no era tan vieja. Zeta me dijo que él le conto a la Srta. Falsa, ya que el también no supo que sucedía, pero ella solo le dio a entender que el Padre tenía sus razones para hablarle así, fue algo que no pudimos desenredar. Zeta no se sentía cómodo cuando el padre lo abrazaba o algo por el estilo, prefería mantenerse alejado de él. Estábamos mal informados sobre lo que es la iglesia y el dinero, siempre nos dijeron que nadie gana nada y todo lo que hacen es porque en realidad lo hacen de corazón. Hoy sabemos que algunos de los falsos se mantienen gracias a su "participación" en la iglesia, teniendo incluso nómina en el banco. Me di cuenta que no sólo la fe interfiere en el interés de asistir a la iglesia. Si te pones a pensar e imaginas, ¿dinero por asistir a la iglesia?, se te prende el foco y no piensas más que en eso, tal vez las gracias que dan en catecismo es porque jamás falte el dinero.
Jaquez15 de enero de 2013

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