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Mi Verdad

¿Quién soy yo?
Esta es una de las preguntas fundamentales. No son ¿Qué quiero ser? Y ¿Qué quiero conseguir en esta vida?
Por mi parte, yo pienso que soy una entidad necesaria para la “existencia”. Porque no estaría aquí seguramente a menos que mi participación en esta vida fuera decisiva. En algo debo ser útil para la “Vida”
Pero ¿A qué? ¿Qué puedo aportar? ¿Qué se necesita ahora en la actualidad más que nada? Yo creo que la respuesta debe ser; la Evolución. Una evolución en la conciencia humana. Una evolución espiritual y material. Un equilibrio se debe lograr. Se debe recobrar la esencia originaria del ser humano. Unir las culturas de Oriente y Occidente para consolidar un adelanto tanto tecnológico como espiritual.
Ambos deben existir para que la balanza se iguale y el ser humano pueda evolucionar hacia un mañana mejor.
La vida es una constante evolución. La creación se hizo con propósitos evolutivos. Ya que si esto no fuera así, no se le podría considerar creación. Una creación, es como su propia palabra la denota. Algo completo y perfecto que carece de mejora, ya que se encuentra finalizado. Si nuestra creación estuviera terminada, la vida no tendría sentido, ya que ¿Para qué nacer completamente perfectos y ser perfectos sin el menor esfuerzo?
Vivir la vida eterna que muchos creen, sin apreciar la vida actual, sin intentar mejorar en esta vida física que muchas veces se le llama mundana, sucia, vacía, llena de sufrimientos y dolores. Sin intentar evolucionar, porque preferimos que una “Divinidad” nos salve y nos perdone nuestras faltas si hemos actuado “honradamente” y que castigue a los que nos han tratado “mal”.Todo se lo dejamos en mano de los “Dioses”, que ellos dispongan.
“No importa sufrir en esta vida, porque de todos modos, tendré vida eterna. Tendré mi recompensa cuando muera, por todos los dolores que me ha tocado vivir aquí”. Es un paradigma tranquilizador, pero que nos aleja de la Verdad. Nos detiene de nuestra verdadera búsqueda; descubrir quiénes somos y nos hace olvidar las maravillas de ésta vida. La búsqueda de la verdad, se deja a un segundo plano y se considera más indispensable vivir una vida que nosotros mismos nos hemos buscado; una vida llena de obstáculos de los cuales no aprendemos y mejoramos. Una vida de sufrimientos y dolores para quien la haya atraído, pero de dicha a quien de verdad la aprecie y trabaje cada día.
La vida carecería de todo sentido. Al igual que carecería de él, si solo nos dedicáramos a poblar el planeta reproduciéndonos, comiendo, defecando y desarrollándonos tecnológicamente para tener una estadía mejor. Una buena estadía. Pero vana al fin y al cabo, ya que no tenemos esa “conciencia” proveniente del lado espiritual, así que no utilizaremos la tecnología para lo que es, sino para destruir, hacer guerras, contaminar y tener más poder que los demás. Nuestro ego crecería hasta niveles alarmantes.
Como digo. Debe existir un claro equilibrio. No podemos dedicarnos solamente al lado espiritual, aislarnos y olvidarnos del resto del mundo. Olvidarnos de vivir en lo que nos han ofrecido a disfrutar y cuidar. Dejar de comer los manjares que la Tierra nos ha dado, dejar de disfrutar del sexo, dejar de vestirnos con lindos trajes, dejar de tener una vida más cómoda y automatizada.
Se cae en los extremos. Muchas religiones se dedican a la austeridad, al celibato, a la abstención de todo tipo de placer, a no disfrutar de las maravillas de la tecnología porque alegan que todos los demás están equivocados y ellos no. Ellos andan en el único y más viable camino hacia la “única verdad” de la humanidad. Prefieren desperdiciar sus vidas, rindiendo culto a dioses (que de por sí no deberían tener nada de ego y no desean que los estemos alabando todo el día) y cumplir reglas absurdas (impuestas por las religiones mismas) para conseguir una vida eterna libre de presiones y dificultades.
Prefieren esto que esforzarse en superar los dominios de la mente y ser lo más elevado espiritualmente en este momento que vivimos. En el total desastre; mantener la calma en la tempestad. Tener una mente silenciosa en un bullicio. No dejarnos dominar por los arranques de ira cuando nos ataquen. No sintiendo apego a nada. No juzgando nada como bueno y como malo. No intentando retener el amor y eliminando el Ego de nuestras vidas (en una situación difícil como lo es la llegada del Dinero y el Poder). Observando la vida y apreciando cada momento, por muy “malo” que parezca. Todos los momentos tienen algo para enseñarnos, son únicos, no volverán más.
En fin. Con lo que de verdad deberíamos convivir para evolucionar realmente y llegar a ser merecedores del título de “iluminados” es con la vida actual, los problemas, beneficios y sufrimientos actuales. Pero claro, es más fácil aislarse de todo que afrontar los problemas y convivir con ellos. Es más fácil irte a la India a meditar todo el día, sabiendo que en tu país hay un desorden total. Es más fácil escoger algún extremo y decir que es la verdad absoluta y que los otros están sumidos en la ignorancia.
Ninguna cultura o religión es buena o mala. Todas aportan alguna enseñanza provechosa. No hay nada completamente errado en este mundo. Solo los enfoques son distintos.
Cada lado cree que lo está haciendo muy bien. Y yo no digo que ninguno de sus paradigmas sea 100% equivocado o correcto. Pero siempre se siente que algo les hace falta. La vida no consta en pasar hambre, abstenernos del sexo y meditar día y noche.Porque sí no, en primer lugar ¿por qué se nos habría ofrecido esta oportunidad de vivir, de evolucionar? Y no consta a su vez en construir maravillosas edificaciones que enamoren a la vista; centros comerciales, metrópolis, y fábricas; si la Tierra se ve seriamente afectada por ello.
Depende de nosotros si queremos hallar el verdadero equilibrio de las cosas y empezar a cambiar desde ya. Cada uno es el encargado de tratar de unir esos dos raíles de tren que andan muy distanciados uno de otro y ni se quieren mirar, porque cada uno cree que lo que lo que piensa es lo único correcto en la vida y no necesita del otro. Piensa que su vecino está sumido en la ignorancia total. Y como no se comunican armónicamente jamás existirá un balance.
Así no se puede evolucionar.
La vida no está allí para pasarse haciendo sacrificios innecesarios o destrucciones del medio ambiente a su vez innecesarias. Está allípara vivirla, vivirla a plenitud. Y ¿cómo la vivimos a plenitud? Balanceando ambos mundos sin que nos descontrolemos y nos apeguemos a ninguno. Simplemente encontrando nuestra Verdad. Nuestra verdadera conciencia. Siguiendo los mandatos de nuestro corazón. Disfrutando lo que nos gusta hacer más que nada y evitando lo que nos disgusta. Somos nuestros propios maestros. En mi punto de vista cada quien debe encontrar una Verdad en sí mismo. Por sus propios medios y experiencias.
Se puede aprender obviamente por la experiencia de los que ya hayan recorrido el camino. Pero no se puede escoger exactamente ese mismo camino. Siempre necesitamos algo distinto a lo que han experimentado nuestros hermanos. Por lo menos es lo que pienso. Cada quien que escoja lo que va con su ser y sus sentimientos y logre una síntesis de esas verdades para encontrar la propia.
De eso es lo que les escribiré de ahora en adelante. Extractos de mi búsqueda de la verdad. No les hablaré casi de otros autores, reseñas, religiones, dogmas, de órdenes que tengan que acatar, sobre cosas que no tengan que hacer, pensar y decir, sobre qué hacer para alcanzar el camino fácil de la “salvación”. Y como mejorar cada día. NO.
No estoy aquí para enseñar nada. Antes me creía el maestro de los que me rodeaban. Sentía que mi punto de vista tenía mucha validez y trataba de influenciar siempre a alguien a que creyera como yo creo. A que sintieran como yo me siento. Trataba de asumir la responsabilidad de enseñarle al mundo si era necesario, utilizar mi don para correr el mensaje. Sentía que era mi trabajo real. Escribir y escribir para enseñar.
Y realmente estaba muy equivocado. Abrí los Ojos hace poco y me di cuenta de que mi actitud posesiva, se encontraba disfrazada de reflexiones; muy bonitas tal vez, pero al fin y al cabo intentando imponer mi punto de vista para ayudar a los demás a que cambiaran. Estaba eligiendo tanto el bando bueno como el bando malo. Estaba intentando cambiando a las personas. Y eso no se puede. Cada quien debe ser responsable de cambiar por si mismo.
No soy nadie para imponer reglas. Incluso cuando encuentre mi verdad, sabré que no la podré impartir como una religión, ya que así no sirven las cosas. Los Buddhas no revelan todo lo que saben por alguna razón. Además con lo poco que dicen son malinterpretados.
Mi verdad es mi verdad. Cada quien la encuentra por un camino distinto: Oración, devoción, meditación, observación, sacrificios, abstinencia, el arte, la música, la escritura, el trabajo, en fin, pueden ser algún camino de esos. Cada quien que sea feliz con su religión y su manera de ver el mundo. No juzgo a nadie a partir de ahora. Si viven felices con lo que hacen; pues me alegra mucho. Al final todas las religiones persiguen unas metas en común; y eso es lo que se quiere. No importan los dogmas y los reglamentos. Lo que importa es que evolucionemos.
Desde ¡YA! dejo de enseñar. Dejo de imponer. Dejo de dogmatizar. Dejo de criticar y juzgar. Dejo de sentir apegos. Dejo de permitir que mi mente y las mentes ajenas me condicionen. Desde ahora soy yo y solo yo. Dejo de sentir ego, por tener “conocimientos” “conciencia” y “experiencias” aparentemente mayores que los demás. De esto se tratará mi escritura. Un compartir de mis experiencias, con el único fin de mostrar parte de mi búsqueda; no queriendo ser comprendido, o convenciendo a alguien a tomar cierto camino y/o abandone otros y haga una búsqueda similar. Desde hoy, dejo de emplear los términos “deberías” y “no deberías” hacer esto o esto… porque esto es mejor que esto… Si empleo los términos es por simple distracción. Desde ya, empiezo a amar a todos como son, no los quiero cambiar. Desde ya observo simplemente sin juicios ni pensamientos preconcebidos. Desde hoy sigo el dictado de mi corazón. Y soy completamente libre y feliz.
En fin. Me cansé de creer que puedo cambiar al mundo si los enseño. No se puede, porque sino ya lo hubiera hecho algún Maestro iluminado. Tratando a la fuerza y delimitando las barrearas de lo bueno y lo malo; escogiendo las reglas a seguir e impartiendo castigos a los que no le sigan. Las cosas jamás funcionan así. Un “Dios” no puede imponer su voluntad, porque si fuera así no existiría verdadero libre albedrío. Un Maestro tampoco puede imponer la voluntad, por más que a él le haya favorecido X camino.
No. “No se le puede mostrar mucha luz al que está sumido en la oscuridad, porque se encandilaría”. Cada quien se debe enseñar a sí mismo. Ningún ser o fuerza superior puede entrometerse en la evolución de este mundo. Solo se les puede aconsejar y esperar que el mundo lo asimile y cambie.
Simplemente cada corazón acepta la verdad que le corresponda. Y algunos pues ni escucharán la voz del suyo. Así es todo. Primero cambiaré yo mismo y luego seguiré compartiendo mi visión. Cada quien que lo interprete a su manera. Es lo mejor. Para que sea un compartir completamente libre y sin condiciones.
Lo que sí quiero, es que de alguna u otra manera, empecemos el proceso de despertar –cualquiera con lo suyo- y comencemos a buscar un motivo más elevado para nuestras vidas. Encontremos el equilibrio ideal. Necesitamos trascender. Observemos el mundo como se cae a pedazos en manos de la Iglesia católica, de las religiones malinterpretadas, de los ejércitos y las naciones.
Me di cuenta que cada uno de nosotros tiene una manera única de ser y esto jamás cambiará. Por mucho que se indique, que es lo bueno y que no; nadie acata completamente está imposición. Lo que es bueno para ti puede ser malo para mí. Por ejemplo, el dinero, el poder y la matanza de animales para el alimento, pueden ser vistos de un modo provechoso para alguien “materialista” mientras que un “espiritualista” pensará que todo esto es completamente equivocado. Y la verdad, es que ninguno de los dos tiene la razón. No existe ni el mal ni el bien. No por lo menos en nuestro estado actual de “somnolencia” y sin la verdadera “conciencia” para “escuchar” completamente y sin filtros el dictado de nuestro ser interno. Nuestro corazón sabe bien que le conviene y que no. Sabe que ciertas cosas no van con los principios de nuestra “chispa divina”. Sabe lo que necesitamos para seguir adelante.
No nos dejemos dominar por nuestra mente, ella es la culpable de que juzguemos todo y tengamos ideas preconcebidas de mal y bien. Lo que sientas que no lo puedes hacer porque va contra tus principios internos, no lo hagas. Escucha el mandato de tu corazón. Él es el único maestro al que podemos escuchar ciegamente. ¿En quien confían más que en ustedes mismos? Tal vez alguno diga que en un “Dios”, pero yo confío en mi propia voluntad y deseo de mejorar. No estoy esperando pacientemente que un “Dios” venga y me salve, me libere de todo pecado y haga todo por mí. Que me lleve al paraíso porque me he portado bien. No, desde este instante tengo que ponerme a ello. Pero por mi propio regocijo y eso es lo que me dicta mi ser interno. No estaré satisfecho hasta que logre encontrar mi Verdad.
Me tengo que poner a actuar yo mismo. Encontraré la verdad por mis propios méritos, porque si no, no la merecería. Amaré cada instante que viva, porque cada uno es único y me acercan más hacia la Verdad. Disfrutaré de la existencia en este mundo. Rendiré gratitud y respeto a cada oportunidad que me da la Vida. No rendiré culto a ningún “Dios”. Porque un verdadero “Dios” no debe poseer EGO. Y no creo que quiera que nosotros nos pasemos todo el tiempo alabándolo a él y nos olvidemos de ayudarnos a nosotros y de vivir.
Siento que definitivamente hay algo afuera. Algo que lo creó TODO. Una energía pura y única que creo lo que conocemos como Universo, fue una creación con motivos evolucionistas. Creó mucho en ello, porque es lo que me dicta mi corazón que parece real. Está allí siempre pero es un trabajador anónimo, no busca reconocimiento alguno. Con que vivamos felices y disfrutemos bastará para esa “Energía”. Es como una madre que cocina para sus hijos y solo espera escuchar las palabras “Mami, está rica la comida”. No necesita más nada. Con es suficiente y la madre se siente feliz de alimentar a su familia. No necesita que la ayuden en más.
Si nos dio la vida, esta “energía” entonces debió tener algún motivo.
“Donde esté nuestro corazón estará nuestro tesoro”. Nuestro tesoro es aquí, donde estemos. “No importa de dónde vengamos. De que religión seamos y en que creamos. No importa la nacionalidad, el sexo, la raza, la edad. No importa mi físico ni mi capacidad económica. Lo que importa es lo que soy aquí y ahora”por Osho.
Parece irónico, pero al parecer es la manera verdadera de encontrar nuestra verdad. Experimentando la propia y no atravesando las sendas que otros hayan utilizado.
Así que a partir de ahora, me niego a escribir y criticar X religión o X paradigma; a menos que me disponga a analizarlas abiertamente con imparcialidad. Me niego a enseñar e imponer.
Ahora escribo sobre y para mí. Esto es prácticamente como si me “estuvieran hablando en segunda persona”, aunque suene un poco egoísta. Escribo sobre mi verdadera experiencia y escribo sobre las cosas que siento que forman parte de mi Verdad interna. Escribiré sobre mi búsqueda de la Verdad. Porque ya me cansé de estar dormido y quiero despertar cuanto antes para apreciar la Vida como realmente es y no como mi mente quiere que sea.
Mi corazón, cuerpo y mente están ansiosos por trascender, y sin duda lo lograré. Lo haré sin condiciones ni obligaciones. Sin reglas ni religiones. Sin órdenes ni escrituras. Aceptaré lo que mi corazón crea como correcto. Diré, haré y pensaré de la misma manera. Me importa un bledo lo que el mundo piense en mi contra. Soy el dueño de este momento y de mi mente, solo yo controlaré mis acciones. Soy mi dueño. “Solo soy yo mismo”
Eso no quiere decir claro, que vaya a dejar de leer a los demás maestros o que me dedique solo a buscar la “iluminación” o el “despertar” y me olvide de estudiar e investigar los adelantos del futuro. Es más, me pondré a leer aun más y buscaré algunas de sus verdades que puedan encajar como anillo al dedo con mí ser. Me dedicaré a vivir la vida, pero sabiamente y empleando los consejo de mi verdadero maestro. También trabajaré y viviré cómodamente. Disfrutaré de lo que me haga realmente feliz. Viviré intensamente mi vida. Tendré mucho tiempo para apreciar la vida, porque tendré un equilibrio total en mi vida.
Me cansé de ser un creyente y no hacer nada. Me cansé de desperdiciar el tiempo en cosas vanas (vanas para mi, puede que para otro no). Me cansé de estar dormido. Me cansé de estar condicionado. Me cansé de estar apegado a lo poco que conozco. Me cansé de dejar que mi mente me domine. Me cansé de explotar en mis momentos de ira. Me cansé de comer carne muerta. Me cansé de no ser yo mismo. Quiero serlo, por eso vine a este mundo.
Lo que quiero, no es enseñar cómo les dije. No quiero imponer mi punto de vista, a pesar que mi “ego” me diga a gritos que estoy en el camino correcto. NO! Estaría actuando en contra de mí ser. Solo estoy dispuesto a compartir. Y que mejor sitio que éste donde pueda escribir todo lo que sienta. A muchos no les gustará, pero muchos se darán cuenta de que algunas de mis verdades les pueden encajar a sus personalidades por igual. No me den el crédito por ello. No lo merezco, simplemente digo algo que me sucede a mí, es injusto pensar que tengo mucha razón, ya que sus vidas jamás serán iguales que la mía, así que tal vez no hayan podido vivir parte de mis experiencias en las suyas.
Nadie es igual que nadie. Me niego a recorrer al pie de la letra un camino en específico que haya escogido un maestro anteriormente. Ese fue su camino, no el mío. Yo agarro los consejos y verdades que necesite y seguiré luego con más fuerza recorriendo el mío propio. Haré, diré, amaré, viviré, comeré, dormiré, disfrutaré, y aprenderé, como yo desee.
Nadie quiere que seas tú mismo. Todos quieren que los sigas en X camino o religión. En X paradigma. No. “Cualquiera que se te acerque y te proponga un sistema de creencias es tu enemigo” y como yo no quiero ser vuestro enemigo, pues por eso digo que solo estoy compartiendo y no imponiendo. Quiero que quede claro.
Conseguiré la verdad en esta vida, tengo todas las oportunidades y facilidades. Tengo la total certeza y convicción. Cuando sea el momento alcanzaré la cumbre. No puedo empezar a cambiar en un futuro o a cierta edad cuando tenga “más tiempo libre”. No, el momento ideal es ahora y en todos los momentos. Nadie me asegura que habrá un mañana. Por eso no puedo perder mi tiempo. No tengo tiempo para perder mi tiempo. El momento ideal para cambiar mi actitud para con la vida es ¡Ahora!
Mi manera de ser cambió totalmente. Eso es lo que me dictaba siempre mi interior. Descubrí mi Maestro Espiritual Guía me va como anillo al dedo. Fue como amor a primera vista. Pero no me “fanatisaré” tampoco. Él me ayudó en lo que podía, ahora me corresponde a mí.
A Muchos les disgustará, no me importa. Escribo para mí mismo.
Cada quien que recorra su maratón y paren de mirar cómo van sus vecinos. Si vemos que muchos se nos han adelantado nos desilusionaremos. Y si vemos que vamos de primeros, nos llenaremos de ego. Estamos compitiendo contra nosotros mismos. Somos nuestro peor amigo y peor enemigo a la vez.

ATENCIÓN: Este texto, así como todos los que sigan, están dirigidos hacia mí completamente. No tomen al pie de la letra cualquiera de mis recomendaciones, conózcanse ustedes mismos primero y hagan lo que les guste.

Visita el sitio que comparto con varios usuarios.

http://escritoresenlibertad.blogspot.com/
Jesusmiguel88803 de octubre de 2009
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mi verdad

3 Comentarios

  • Wersi

    Jesus, sé tú mismo, no te dejes condicionar por nadie aunque por ello se te deje de lado, pero tu personalida que no te la pisotee nadie.
    Lucha por ser como deseas ser.
    Ya has iniciado tu camino al escribirlo y hacerlosaber al mundo.
    Unabrazo y adelante compañero.

    04/10/09 10:10

  • Andreadelmar

    Sabes lo importante es actuar, ya los que nos ven tomarán lo positivo y desecharán lo negativo según su cosmovisión. Lo importante para mí es mantener la esperanza viva de que podemos aportar un mundo mejor desde lo individual hasta lograr lo colectivo y también que las injusticias toquen mis más íntimos fondos para que pueda lograr entregarme con amor y libertad.

    Tus textos son reflexivos e importantes. Muchos abrazos,

    05/10/09 04:10

  • Jesusmiguel888

    Estoy de acuerdo contigo andrea. Pienso primero en la ayuda individual para de verdad ayudar en colectivo.

    Además, cuando vayas a hacer algo. Hazlo con amor, porque quieras. No porque los sabios lo dicen. Hazlo porque provenga de tu corazón.

    Saludos a ambas.

    06/10/09 02:10

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