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El Mejor Mal Momento.



No fue mucho el tiempo,
Tampoco me favoreció el entorno.
Duró lo de una eyaculación promedio
En el asiento trasero de un “vocho”.

Avanzo con una balada de fondo,
En mi mente solo hay dos cosas:
Una es ella y lo otro,
Es ella disfrazada de otra cosa.

Ahora voy en carretera
Manejando mis recuerdos a toda velocidad
circulando sus curvas a vuelta de rueda.
Haciendo alto en sus labios por algo de tomar,
pasando su ombligo mi mente acelera
Con destino hacia el sur, a su oscuridad.


Si ella lo dice,
Le cayeron los kilos como sin previo aviso.
Sí tiene arrugas, si tanto insiste
Y sus senos, son dos viejos guerreros vencidos.
.
Mencionó que algo en su presente no encaja
Haciendo referencia a su marido
Pero ama a los retoños que tiene en su casa
de mencionarlos irradia un especial brillo.


Era cuestión de hijos.
Tantas visitas a la farmacia
Tantos preservativos
Y el terror a que me fallaran;
Era cuestión de hijos.
Pero no veía agallas
No veía motivos
Para darme más que su alma.



Kilos, arrugas, niños,
Senos colgando como aretes
Y un hombre que despilfarró el premio mayor;
Son parte de su presente
Le guste o no la combinación.

Pero con todo y eso, la vi igual:
La verdad sigue en su mirada,
Quitando las cejas deforestadas;
Conserva la elegancia y talante al hablar.

Habló poco pero sus ojos taciturnos
Me pusieron inmediatamente al tanto
Del saldo que una vida llena de ex abruptos
Ha dejado con saña en un solo ser humano.

Hay cosas que no cambian con los años,
Ellos siguen siendo celadores inexpertos
Malos para guardar los secretos
Que sin éxito encierran sus labios troyanos.

Tampoco dije mucho,
Porque no quería réplicas indeseadas,
Pero algunas palabras se me escaparon.
Hubiese sido mejor una boca callada
O hablar por la inercia de sus labios.

No fue mágico, fue real:
El mundo rodando igual que antes,
Ni más rápido ni más lento.
Ni elefantes volando por los aires.
.

Pero dejo de ser un sueño,
Caducó la mujer etérea
Se convirtió en algo corpóreo,
En una mujer de a de veras.



Si mis cálculos esféricos no me fallan,
Calzones del cuarenta sin liga
Tela suficiente para la capa de Batman
y para el antifaz del joven maravilla,

Supongo que atrás quedaron esas tangas
que parecían hechas con un cabello
Que hoy sin piedad serian atropelladas
Por las llantas de le robo a un trailero.

Es evidente su aumento pero no quería decirlo
Ya cuando ella hablo y toco el tema
Le dije que yo veía un cuerpazo estereotipo
Pero era como echarle al fuego más leña


Eso no es importante. Es lo de menos.
Ya no es estética como en sus veintes
Su vientre tiene que ver al respecto
Tiene las huellas de haber parido tres veces.


Postrada frente a mi:
Una mano atranca de una cintura los restos
Cintura que se niega a desaparecer.
La otra cambia de hombro su cabello
Descubriendo el listoncito rosa de su brasier


De aspecto bonachón y de elíptica figura
Volumen de esos en el gusto de Botero.
“mujer espaciosa amarrada a su locura
De sangre fría y corazón rocanrolero”

Fue un encuentro más bien improvisado,
No la abrace fuerte.
Es más,
No hubo ningún abrazo,
Nada de besos a muerte
Pero sí,
La sístole y diástole a una rayita del infarto.

Respeto a los hijos que le darán nietos.
Respeto su rol de esposa aunque desgraciada.
Debo reprimir la erección de mis sentimientos
Así que prohibí a mis hormonas meter la pata.
.
En otro tiempo todo sería distinto
Y me hubiera valido madres:
Comenzaría el protocolo para quitarle el vestido
Con sentir el aroma de su cuerpo jalarme.

A quién engaño,
En el fondo me quede con esas ganas
Pero para algo tenían que servir los años,
Entonces la prudencia controlo mis mañas.

No hice preguntas,
De todas formas no pensaba hacerlas,
Porque es “un poco, un mucho” feliz.
Al fin y al cabo si tenía alguna duda,
A estas alturas, es mejor que se quede así.

No fue mucho el tiempo
Tampoco se dio en buen lugar.
Sin embargo sigue en la necedad de mi pensamiento,
Con todo y su inseparable insistencia
Por marcarme las líneas en su cuero
Y sus no sé cuántos kilos de más.

Frente a su mirada cansada
Y sus cejas de pueblo fantasma,
Cerré los ojos y para entonces,
Ya no la vi tan igual.

Dice Fuentes que la juventud
Es un fruto que se van comiendo los años.
Me quedo con la raquítica señorita que fue.
Me quedo con las lonjas que se ha anexado,
También con la hipótesis que tengo de su vejez;


Porque el tiempo sin duda la devorará:

Su cabeza poblará de canas,
Su piel mojará de flacidez,
Sus ganas comerá a cucharadas
Pero nunca su esencia de mujer.


Porque su yo interno es lo único estático
Entre el pasado, el hoy y el después,
Aunque se infle como globo aerostático
Y por fuera se arrugue como hoja de papel.


No creo en la existencia de un mejor “poco tiempo”,
Ni un mejor “mal lugar”;
Solo se dio.

No me esperaba con los brazos abiertos
Pero yo si llegue como Colón.
Partí dejándola en el estacionamiento
y no se movió hasta que salió del retrovisor.

Tal vez si quería un beso
Y un abrazo que explotara el corazón.
Pero le hice mas caso al cerebro,
No pise el freno y lleve al fondo el acelerador.
Kalel17 de septiembre de 2015
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