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Seiko 3000 - Capítulo 100 - la Nueva Peregrina- Yo… Yo soy una simple cazarecompensas – dijo en medio de un suspiro La chica a la que no le gustaban los gatos estaba exhausta. Había conocido a un grupo de lo más variopinto. Dos hermanos de una dinastía extinta, tres familiares que les ayudaban y un gigantón que decía ser el tutor de una de las parientes. Había oído hablar miles de veces de los Aimier dado a que trabajaba en la Facción Sur pero en sus odidos era siempre una vieja historia de abuelos y fanáticos que podía ser peligrosa. No se lo creía con facilidad puesto que nunca había dado con algún Aimier. Hasta ahora. - ¿Y a que te dedicas? – dijo Alcoida mirando al mar - ¿Eh? - A alguna especialidad, me refiero. ¿O es que trabajas en lo que salga? - Podría decirse que sí. Trabajo por encargo de una empresa de rescate, EXPREN. - Ya veo, entonces perteneces a la Facción Sur… Andrea miro a la chica Aimier con recelo. Aunque fuera una empresa tapadera ¿Cómo podía saber ella que pertenecía a la Facción Sur? ¿Qué hacía exactamente en un barco cochambroso de vuelta a Comercial con las manos vacías? - Sí… No sé si mi jefe me matará o me ascenderá… Tendré que llevaros a mi ciudad - ¿Cuál? – dijo Alcoida extrañada un momento - Mifurre, al sur de Ossos… - Espera ¿No deberíamos ir a Poyo del Sur? Allí está la sede de la Facción Sur… - No, no exactamente. La sede cambia de sitio por seguridad. Aunque no haya llegado la COGESEK a Ossos, sus espías sí. Además atesoramos dos valiosos documentos legados por vuestros ancestros. - El libro de Pandora… Los necesitamos – le dijo la Aimier con una firme mirada Andrea la miró con cierta pereza. Volver sin nada y con la tarea de darles algo a esos extraños no le gustaba nada. Su cara se tornó algo sombría pero luego se irguió y se mostró también firme. - Muy bien, entonces debemos dirigirnos a Comercial – dicho esto, se marchó dentro del barco. Necesitaba dormir algo. Antes de llegar a su camarote se topo con una de las chicas que conoció antes. -Disculpa – dijo Kas tras tropezar con ella – Iba despistada - Tranquila, la que iba despistada era yo – La ayudo a levantarse y se fijo en ella. Era la espadachina valerosa que no dejaba de luchar antes contra Varios – Oye ¿Tienes un momento? Quiero preguntarte algunas cosas acerca de este grupo… Roberto subió a la cubierta superior del barco donde Alcoida manejaba algunos controles. Habían encontrado aquel barco tras buscar un poco al acabar con Varios. Gracias a los poderes mágicos de Alcoida pudieron conseguir que arrancara y pudiera navegar hacia el este, hacia Comercial, el pueblo más cercano. Quedaban unas horas aún por llegar y ya estaba amaneciendo de nuevo. - Curiosa chica con la que nos hemos topado – dijo esbozando una sonrisa Alcoida, en cambio, se mostraba impertérrita. Roberto lo notó y se volvió más serio. - ¿Qué ha pasado ahí atrás? ¿Quién era ese bicho? Alcoida pulso un botón y se dirigió a él con su cara de seriedad habitual. -Ese era el primer de los 3 hermanos que protegen nuestro objetivo, Rober. - Ah… Es verdad, que nos lo encontramos de sopetón nada más salir de ese hoyo - Y nos podemos encontrar con el siguiente en cualquier momento, no bajes la guardia - Vale… - y tras un tenso silencio, Rober se dirigió de nuevo abajo. Antes de bajar el segundo peldaño se volvió a Alcoida que seguía mirando el mar. Como si la calmase por dentro. No pudo evitarlo. - Alcoida… ¿estás bien? Tardó más de lo que pensó en contestar. - Sí… - ¿Seguro? -Tranquilo, ve a dormir. A mediodía estaremos atracando en Comercial… A Roberto no le gustó que le evadiera la pregunta. - Alcoida, estás más seria de lo habitual – dijo dirigiéndose a ella en un tono neutro – Temes a que nos pase algo grave tras lo de la Bóveda y lo de Varios. Alcoida le oculto el rostro por puro instinto. - Tienes que comprender que los que estamos aquí tenemos que afrontar cualquier peligro. No tienes que temer por nosotros. Basta con que te preocupes por ti. - Pero… - y por primera vez Alcoida hablaba entre sollozos- Yo no quiero que por una tontería mi hermano muera. Ni ninguno de vosotros… - Alcoida, comprende que estamos aquí porque no hay otros que puedan hacerlo mejor que nosotros. Los Aimier eran obcecados y listos. No dejes que la duda te invada. Eres la que mejor coco tiene para estas cosas… - Y tu también… - ¿Eh? – Rober no oyó bien lo que le había dicho - Aunque seas la mayor parte del tiempo imprudente y bruto, siempre has llevado la iniciativa… eso es…eh… lo que me gusta de ti… - ¿Eh? – a Rober se le había puesto la cara blanca como la leche Salvador estaba tranquilo en la ducha. Sabía que las cosas seguían marchando bien a pesar del peligroso enemigo contra el que se habían enfrentado. Se había enfrentado contra cientos de criaturas y enemigos acérrimos, pero nunca había necesitado tanto la ayuda de los demás. Lo que no sabía es que él sólo no podía afrontar sus objetivos. Involucraba a su hermana, a su chica, a sus amigos y parientes. Y muchos podrían acabar muriendo como su padre en el recogedor. - Tranquilo – le dijo una voz al otro lado de su mente - Esperanza – dijo reconociendo la voz – Hacía tiempo que no hablábamos a solas. Se hizo el silencio. - El viaje continua, Aimier. Pero los peligros persisten. Ahora, más que nunca son más peligrosos que antes. Podéis morir en cualquier momento. Salva no dijo nada. - ¿Quieres que me vaya? – preguntó la entidad - No… Solo que eso ya lo sabía desde que visite Agreste. En otro lugar del barco, Kas terminaba su breve resumen del viaje a la nueva peregrina. - ¿Qué…qué estamos en peligro? –preguntó temblorosa la cazadora - Sí – dijo la joven – La COGESEK, La Fuerza y los Ustules, por no incluir a los Sly también. Todos ellos nos persiguen para que no consigamos detener el meteoro que caerá a finales de año. - ¿Por qué es el maligno? - Sí, al menos, eso es lo que creemos… - Entonces… No puede ser… - ¿El qué? – Kas le había sorprendido que el rostro de Andrea se oscureciera - No puede ser el maligno, el meteoro que va caer ahora… - ¿Cómo? - Según un estudio de los libros de Pandora que tenemos, el meteoro que impacto, Troyana procedía de la mitad uno más grande – explicó Andrea con un aura de misterio – Se dice que el meteoro original tenía dos partes enfrentadas. El Libro dice que Troyana es el maligno. Por lo que… - Oh, no… - ¿Qué? – dijo Andrea extrañada - No debemos impedir que caiga, es todo lo contrario. ¡Ese meteoro nos liberará! - ¿Eh? – Andrea no lo entendía del todo. Tras unos segundos de reflexión lo entendió - Cambio de planes, entonces. ¡Habrá que llamar a los refuerzos! Publicado por Keitaro el dia 13 de agosto de 2011.
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