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Seiko 3000 - Capitulo 87 - Muy Malas Noticias

Las sospechas no se hicieron esperar por los miembros y jefazos de COGESEK ya que a manos de Eureka habían conseguido perder una valiosa oportunidad de oro para hacerse con el campeonato de Almindrens. Además, valiéndose de los flexibles órganos del gobierno de Balcania, ODISEUM tenía inmunidad dentro de Balcania y en la parte Oriental de Las Partidas. Con lo que, para impedir que siguieran impunes, hicieron un bloqueo masivo al complejo que esta agencia de seguridad tenía en Ferder como segunda sede, con la intención de hacerles abandonar el país.
Doxyo Adudmited Al-Hamed tenía que admitir que la filtración de aquellas, malas noticias, eran verdad. Pero sólo lo dijo entre sus hombres. El bloqueo parecía tener vistas de no ceder y deberían marcharse a allí cuando las reservas de comida, agua y luz, escaseasen. La primera sede ya había puesto una demanda al corriente del gobierno Kastor de Ramber y estaba preparando una contraofensiva con la colaboración fiel del gobierno judicial de Balcania, para liberar de la opresión a sus miembros hacinados en su propia sede.
Hoxyo Adudmited Al-Hamed, el hermano gemelo de Doxyo, intentó ponerse al corriente de la situación mediante una línea segura que se mantenía al margen de las corrientes líneas telefónicas que La Fuerza ya se había encargado de cortar.
- ¿Qué tal están tus hombres? – pregunto Hoxyo desde Admenistrion
- Algo fatigados por la escoced de recursos pero, al menos, animados
- Espero que nuestras fuerzas estén disponibles dentro de pocas horas. El gobierno de Balcania nos esta tramitando la “luz verde” para recuperar posiciones.
- No forcéis más de la cuenta. Si los cabrones de La fuerza no se mueven, esperad la sentencia de Antonio Kastor. A él si le harán más caso.
- Pero Doxyo… Si hacemos eso pueden pasar hasta días si cabe ¡Moriréis de inanición! – la desesperación era evidente en el director de ODISEUM en Balcania
- No importa – respondió tajante Doxyo - Moriremos como mártires. Antes eso que vernos suplicando de rodillas y volviendo a Balcania sin nada entre las manos.
- No quiero que vuelvas a decir esas palabras… ¿Entendido?
- Vaya… Mi hermano pequeño preocupándose por mí. Es muy hogareño
- No hagas bromas de este estilo – respondió angustiado Hoxyo – Todos te necesitamos en el sitio, allí. Donde más falta hace. Los ustules no deben dominarte.
- Ni lo harán… Tranquilo. He de dejarte. Te llamare dentro de otras 12 horas.
- Vale… Antes habrán llegado mis tropas…
Y ambos colgaron a la vez. Los gemelos se necesitaban mutuamente, como por obra de la madre naturaleza, pero la separación para dirigir un conflicto como ese parecía distanciarlos tanto como si fueran hermanos de distinta edad.
La Fuerza había coordinado a una extensa cantidad de patrullas alrededor del perímetro exterior de ODISEUM y mantenían un cordón de seguridad de varias manzanas de diámetro que impedía todo coche y personal ajeno a La Fuerza. Eran las 9 de la noche (hora de novo) del 13 de junio cuando distintas unidades del ejercito ligero, más conocido como US, aparecieron con sus bulldozers ya aparecidos a comienzos de este libro y desplegaron las unidades, Beta, Delta, Gamma y Epsilón en las cuatro esquinas del perímetro exterior. La Fuerza estaba sorprendida por este hecho. Además, al perímetro de seguridad empezaban a llegar soldados rasos y varios tanques de distintas unidades de infantería y artillería. La gente empezó a abandonar la zona, huyendo despavorida por los temibles tanques.
La unidad especial de Delta Valley llego en helicóptero a la zona e hizo descender a dos personas uniformadas como guardia presidencial, con sus gabanes azul oscuro y ribetes celestes. El hombre se dirigió al oficial al mando de La Fuerza con presteza y le ordenó que abandonase la zona de inmediato. El comandante en jefe, hizo caso omiso y le ordeno a aquel guardia que se marchara. La tensión creció.
La Fuerza armó sus fusiles y apuntaron a las unidades especiales y a los soldados que se aproximaban por las afueras. También lo hicieron con Jonás, que vio como una ametralladora de piso y el fusil de un soldado apuntaban a su cabeza.
- He dicho que abandonen la zona de inmediato – ordenó severamente Jonás
- Y yo le he dicho lo mismo a usted. Tenemos orden de mantener el bloqueo. Ustedes lo están incumpliendo.
- Ya no – y extendió un papel con un sello oficial del gobierno Kastor – Por la presente, Antonio Kastor, presidente de Ramber, INTA a abandonar las posiciones de los sublevados miembros del cuerpo de seguridad de la COGESEK, La Fuerza, de inmediato, así como de no volver a pisar terreno cercano al complejo de ODISEUM en Ferder ni en sus sedes. Si no se recaba la información. Los miembros de seguridad del estado, incluyendo el ejército y miembros exteriores de la propia ODISEUM entraran en ferien y desposeerán de sus puesto a la dicha Fuerza.
Y la orden está firmada hace menos de dos horas por puño y letra del presidente al cual protegéis.
- Nosotros no recibimos órdenes de un maldito Kastor, nuestro directo tiene la última palabra. Y nos ha dicho que arrasemos el lugar. ¡Soldados! – Dijo de pronto dirigiéndose a sus subordinados - ¡¡Arrasad el lugar!! ¡¡Que no quede piedra sobre piedra!!
La maniobra fue tan rápida que ni Jonás ni nadie de las fuerzas aliadas a ODISEUM pudieron hacer nada por evitarlo. Balas de fusiles, Balas de ametralladoras. Obuses de artillería ligera. Explosivos de mortero y varias tanquetas acabaron por destrozar gran parte de la muralla exterior y de los edificios más altos del complejo.
Jonás contó 5 minutos de su reloj cuando hubo acabado la primera oleada. Fue cuando se dejo de disparar bajo la orden de aquel belicoso comandante.
No se había oído ningún chillido o grito de angustia.
Si aquel era la 2ª sede de ODISEUM ¿Por qué nadie aparecía muerto entre las ruinas? ¿O que no se oyeran más que el fuego crepitar?
Antes de que pudieran darse cuenta de lo que pasaban, el ejercito entró en tromba, sorprendiendo a La Fuerza pero sin disparar ningún tiro. Las US procedieron a arrestar a los principales oficiales y a llevárselos a grandes camiones que venían de distintas calles, ya limpias de soldados desleales al gobierno.
Antes de que pudieran evacuar a todos los detenidos, el complejo explotó por completo. De la tremenda sucesión de impactos, varios soldados del ejército salieron heridos. Un avión acababa de arrasar la segunda sede desde el aire.
Los miembros de la unidad especial no lo llegaron a advertir y rápidamente se pusieron a dar una orden para perseguir a ese caza y seguir su rastro. El pavoroso incendio que se origino, no dejaría ni cuerpos ni pruebas que recuperar. Jonás se arrodillo con gran pesar. Icíar le atendió, tenía un corte profundo en la cabeza.
- ¿Qué? ¿Qué es lo que hemos hecho mal? – balbució con un gran torrente de sangre en su cara el guarda.
- Tranquilo, te pondrás bien – dijo Icíar rasgando un poco su vestido para taponar la herida de su superior. E ingreso en el hospital más cercano con pronóstico grave.
El ataque a ODISEUM por parte de La Fuerza había arrasado con toda la segunda sede hasta sus cimientos. Antonio Kastor se derrumbó en su escritorio tras que su principal asesor, Bernardo, se lo dijera.
- ¿Qué hemos hecho para precipitar tanto las cosas?
- Defender nuestros ideales
Antonio miro con sombrío parecer, a Bernardo. A éste, se le heló la sangre.
- 50 militares heridos de diversa consideración. 10 de ellos graves. Entre ellos, mi más leal guardia. Ahora dime ¿Habéis alcanzado a ese avión?
- Ha desaparecido en el mar del sur hace unas dos horas. Quizás no tendría combustible o le haya alcanzado algún misil de los nuestros.
- Pero no tenemos ni idea bajo que ordenes actuó ese degenerado.
Bernardo optó por guardar silencio.
Ahora, Antonio veía como la gente se agolpaba a las puertas del palacio a depositar velas en honor a los caídos de ODISEUM. Ahora, Ramber, era un mar de lágrimas.
09 de septiembre de 2009