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Seiko 3000 - Capitulo 88 - El Ave Fénix

Las labores de rescate de posibles evidencias o cuerpos comenzaron al salir el sol el día 14 de Junio. Nadie del Equipo de Ferder de Emergencia y Catástrofes (el EFEC) esperaba encontrar supervivientes. Para cuando se dieron cuenta que no hacían más que remover chatarra calcinada y restos de pladur ennegrecido un ruido atroz les sorprendió. Un panel ovalado en la zona este se esta abriendo a pesar de la cantidad de escombros que había en el lugar. La gente se empezó a congregar entorno al agujero y descubrieron un pozo profundo y de una oscuridad insondable.
De pronto algo comenzó a emitir un tono de aviso y varias luces se encendieron. Al fondo se vio, como una nave empezaba a ascender rápidamente. La gente se apartó dejando una distancia de seguridad cuando la espléndida nave salió del lugar.
Era carmesí, como el fénix que renace de sus cenizas, y considerablemente enorme. Tenía la envergadura de un campo de fútbol y dentro podría albergar a varios cientos de personas. La nave se poso en un claro del destrozado complejo y tras abrir sus portones, comenzaron a salir los habituales enmascarados de ODISEUM saludando al EFEC y la gente, que se había empezado a reunir en el complejo.
Creyendo en lo imposible, Antonio vio en la televisión como varias decenas de naves carmesíes salían del pozo negro y descargaba a hombres y mujeres de ellos. La multitud cercana a la sede de ODISEUM se congregaba dando vítores a los superviviente de la peor catástrofe desde el ataque a Infijo. Toda Ramber se había acostado pensando en una masacre y se despertaban con un milagro.
Antonio vio como la gente que dejo sus velas delante del palacio festejaban como si fuera la victoria sobre el bien y el mal.
Una batalla que no había hecho más que comenzar.
El avión que, indudablemente, La Fuerza había dispuesto para dar el “golpe de gracia” a ODISEUM llegó a un punto en el mar del sur a varios cientos de kilómetros de la costa de Ramber. Allí descendió sobre el lecho azul y antes de haber tocado la superficie del mar estaba sobre una plataforma gris. Un amplio submarino le había recogido y era el momento en el que una gran cúpula lo sellase y siguiera su misteriosa ruta. Tras unos instantes en una cámara de despresurización, el capitán Fintas Arias, fue directo al puente de mando de aquel gigante sumergido. Allí le esperaba Jey Marie Ustul con una cara de pocos amigos.
- ¿Qué has hecho, zoquete?
- Acabar con ODISEUM ¿no? Usted fue el primero que me dijo que iniciase la “Espada de Damocles” si algo saliera mal. Así ocurrió y nadie me contravino ¿Qué pasa? ¿Ha pasado algo malo?
- Multitudes de soldados heridos. Otros debatiéndose entre vivir o morir. Sin contar con los inmundos miembros de ODISEUM que deben de estar calcinados bajo el fuego que has desatado. Sólo lo último es lo que debías haber hecho. Ahora se echaran sobre Kladius, tu jefe, sin piedad.
- Señor – dijo de pronto un marinero
- ¿Qué quieres? – dijo JM asqueado.
- Será mejor que vea esto – y le conectó un monitor para ver una noticia de última hora.
Con grandes titulares la RTR (Radio Televisión Ramberiana) retransmitía en directo desde el aire y desde tierra con comentarios de testigos el cómo, todos los miembros de ODISEUM, habían sobrevivido al ataque atroz de La Fuerza horas antes. El rótulo, en verde fulgurante, ponía:
“ODISEUM sobrevive como un ave fénix” “La Sede estaba oculta varios metros por debajo de la superficie atacada” “Los soldados heridos se recuperan rápidamente”
- ¡¡Mierda!! – Exclamó pegando un grave golpe a su asiento - ¡¡Mierda, Mierda y Mierda!! ¿¡Cómo que todos han sobrevivido!? ¿¡Cómo es eso!? ¡Explícamelo!
Estaba señalando a Fintas con severidad y el propio piloto temió que aquella noticia no fuera real… Que fuera una alucinación. Había usado misiles Tac 5 capaces de destrozar amplias decenas de hectáreas y perforar varios metros en su punto de impacto. La fuerza le instó a que fuera con aquel armamento, el más avanzado por detrás de los peligrosos misiles Evarista de Seiko concentrado.
- Yo sólo use lo que pusieron en el avión… Me guié por ellos. No cometa un error
Y el piloto cayó al suelo con los ojos en blanco. Estaba muerto.
- Lo siento, lo he cometido – dijo al cuerpo inmóvil de Fintas - ¡Sargento! – Grito al soldado que le había puesto la televisión – Eche este cuerpo en una torpedera y desásgase de él.
- Sí… Señor – dijo entrecortado el sargento, que se llevó a rastras el cuerpo hacia la proa del barco.
Jey Marie Ustul llevaba recluido más de 2 meses en un submarino secreto, perteneciente a La Fuerza, que se usaba para que los ustules llegasen sin ser detectados ni en Ramber ni en Las Partidas a las tenebrosas costas del país de Este, el de los sly. Como Yastrai era una bastión de los ustules y de su brazo comercia, la COGESEK, podía partir de allí hacia rutas seguras y alejadas de las costas y de las patrullas marítimas para contactar con los sly en las tierras del Este. Dado a que los ustules procedían de una ascendencia sly, permanecían en contacto gracias a que tenían un bastión, la invasión en terrenos de Námeca del Norte, sly muy cerca de ellos, de Ínsula. Aunque tras su derrocamiento y la posterior aniquilación de las fuerzas sly el 1 de Abril había hecho recelar del prometido poderío e influencia que tendría para dominar Las Partidas para luego vendérsela en bandeja de plata a sus verdaderos y malvados aliados.
Pero ahora, tras el esperanzador chivatazo de los almindrens para recuperar Ramber sin espías manifiestos a la causa aimier, se cernía el fracaso estrepitoso de destruir el señuelo de ODISEUM, de herir a varios soldados del ejército y de romper con la orden dictada por el mismo presidente.
Ahora COGESEK tendría todas las cartas para cargar con las culpas.
- Eso es ahora solo asunto de Kladius… - pensó fríamente el malvado conspirador.
Kladius le dio en repentino escalofrío cuando recibió en aquel momento una llamada. Procedía de Novo, del presidente. Descolgó lentamente.
- Kladius, debes hacerte responsable del daño que has causado – dijo Antonio.
El director de la COGESEK guardo silencio.
- Vas a pagar todas las indemnizaciones causadas a los soldados, a la sede de ODISEUM y a mi propio gabinete, que asciende a varias decenas de miles de millones antes de que acabe la semana.
Kladius palideció. No tenían tanto depósito en efectivo, al menos para cumplir esa exigencia. Intentó convencer al presidente.
- Señor, lo siento, pero no reunimos los millones necesarios para ello… Como mucho, permítanos dar parte de nuestros activos a algunas familias afectadas, el resto se lo daremos a final de mes
El presidente rechazó la oferta tajantemente y le advirtió
- Si no cumple el pago que su secretaria le dispondrá antes del domingo – y el tono del joven presidente se endureció como el acero – traspasare el poder de la COGESEK a mi parecer y a mi conveniencia a quien elija en el país de Ramber
- ¡No puede hacer eso! – se exaltó el vetusto directivo
No se lo podía creer ¿Quería traspasar el poder de la COGESEK a alguien de a su cargo? ¿Quería crear una nueva compañía?
- No me diga que puedo o no puedo hacer – sugirió el seguro presidente – Ahora dispongo del poder que me arrebató su colega, JM Ustul. Y haré lo propio si no cumple, por esta vez, mis palabras ¿Quiere que se lo ponga por escrito?
- ¿Qué le pasara a COGESEK si no cumplo con mi cometido? – pregunto Kladius
- Se dividirá la COGESEK y se creara una compañía regional para Ramber ¿Hace?
Y colgó sin dar una respuesta. La COGESEK tenía los días contados.
09 de septiembre de 2009