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Momentos, Pensamientos 4/6

Cinco días han pasado ya desde esa lluviosa tarde en que te vi.Mi intención, ya entonces, era que fueras un pequeño paréntesis en el recuerdo de una aburrida tarde...
Pero en un momento u otro, día tras dia me viene tu imagen a la mente...Esa naturalidad desenfadada y las expresiones que dibujaba tu rostro al leer...el juego del Ámbar con la luz de la mesita.Ese caminar tímido pero decidido con el que entraste buscando tu mesa...
Hoy no he podido más y he vuelto al bar...Sin saber, siquiera, si quería reencontrarte o convencerme que solo fuiste un efímero espejismo.
Llego al bar deseando que la mesa del último día esté vacía...Estratégicamente colocada para dominar todas las mesas, terraza incluida.
Justo al entrar veo que hay una simpática pareja de viejecitos compartiendo con mucha ternura una taza de chocolate caliente.
¡¡¡Empezamos mal!!!...en esta planta todo lleno y tengo que subir al primer piso...compungido subo pensando tomar el café e irme...
Todos mis pensamientos me decían que hoy no encontraría nada de lo que sentí el Domingo.
Me siento en una pequeña mesita con un par de estantes al lado.Llega el camarero con el café...Furtivamente me pasa por la cabeza preguntarle por ti...Si te ha vuelto a ver...si vienes a menudo...Cuando me dispongo a abrir la boca el camarero está recogiendo ya la taza vacía de la parejita de la planta baja.
Niego cotrariado con la cabeza en señal de desaprobación por mi timidez...y entonces, de reojo, veo en el estante de la mesa un libro que me suena mucho...¡¡¡Si!!!..¡¡¡No puede ser!!!
¡¡¡Es el libro que leías ese Domingo!!!
Sin pensar siquiera de quien era, lo cojo bruscamente.
Parece que sí es el mismo...no hay mucha gente que saque las cubiertas a los libros cuando los compra.Me extrañó el Domingo no poder saber qué libro era el que leías...solo se podía ver el lomo de cartón de un azul desgastado que en su día debía ser azul marino.
Sin abrirlo ya me viene el rastro de tu aroma...ese que furtivamente pude captar el Domingo mientras, derrotado por la timidez, me dirigía a la Puerta.
No me preguntes que espero encontrar en estas páginas....viéndote el otro día podría llegar a imaginar lo que debes leer....
a veces juego en el tren a intentar descubrir qué tipo de libro debe gustarle a cada pasajero...te sorprendería las veces que las apariencias no son más que eso...apariencias...
Con el carácter fresco y decidido que pareces tener, podías estar fácilmente leyendo coses como "la conjura de los necios" de John Kennedy Tool o "Pantaleón y las visitadores" de Mario Vargas Llosa...pero también pude notar tu timidez...que nos llevaría a ese "Parada Obligatoria" de Joan Barril...o a "El Perfume" de Patrick Süskind.
¡¡¡Pero espera!!!
De verdad puedo abrir un libro que no es mio?No estoy atravesando una línea roja?
¡¡¡No hombre!!!
Es un libro en una estantería de un bar...no está en la mesa de nadie ni en ningún lugar que sea privado...
¡¡¡Venga hombree!!!
¡¡¡No te lo pienses más!!!
Y con aquella sensación interior de estar entrando en terreno prohibido o descubriendo nuevos horizontes.
Intento apartar de mi mente el tacto suave del lomo del libro, que me lleva a imaginar tu rostro, y lo abro lleno de curiosidad y deseo.
Kimpbal05 de septiembre de 2019

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