El Pulso

Por fin, si, ya no podía más.
Creí que no era para tanto, que no sería, aún así, me preparé.
Y menos mal.
Durante un momento sentí que el dolor me ganaba la batalla.
Siempre me menosprecio cuando lo siento ahí.
La verdad que nunca gana.
Siempre está muy lejos de eso, pero el miedo es libre.
A veces me pregunto, donde fueron los buenos tiempos, los amigos de verdad y las risas.
Yo creo que lo intenté todo, bueno, puede que no sea verdad.
Todo no, eso seguro.
Pero me he esforzado.
Hubo un tiempo que pensé que el propio tiempo me echaría un cable, y si ocurrió, malo, porque no lo percibí así.
Lo llaman madurar, yo me preguntó si eso ocurre cuando pierdes la fe en las personas?
Me abracé y consolé, y esperé que fuese una racha, y no pasa.
Antes la familia no estaba lejos, no quise buscar falta de interés, tomar decisiones precipitadas, pues hubo que abrir los ojos.
No es resignación, es buena dosis de realidad.
Algunas días toca luchar contra la tristeza que supone esto.
Otros sale esa niña de su escondite y les gana ese pulsó a estos días.
Hubo un tiempo donde las risas llenaban la escalera de la casa de la sierra, después de encender la chimenea, y llovían emociones.
Pero inesperadamente, vino ella y se instaló. Me hizo llorar.
Esa energía que nadie invitó y que arrasó con todo se rie de mí,y la niña se esconde tirando la toalla.
Sólo asoma lo importante:
Cuando el hombre esta tan solo no puede sentirse más solo.
El dolor incrustado ya no duele igual
Las caretas cuando caen, no les queda suelo para hundirse más abajo.
Con suerte tu día de mañana le echará un pulso al cero, para ser un uno y que se quede contigo, y quién sabe si después asomará el dos con un poco de aire, para enseñarte el reflejo de un día tres que puede llegar a ser posible.
La soledad dejó de asustar hace siglos.
Antes mama cocinaba arriba, y con mis amigos contábamos historias de miedo en un callejón sin salida, llovía en verano y cada día se tejían futuros recuerdos
Aún huelo los troncos, las castañas calientes a los pies de la chimenea y reía junto a mis hermanos, que marcharon, sin avisar.
Salió, a pesar de las caídas para echarle un pulso a los inviernos olvidados

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2 Comentarios

  • Diegozami

    Me encanto tu texto, pero aun mas las vivencias plasmadas. Es una foto llena de emociones.

    Saludos.

    09/09/18 06:09

  • Lau927

    Gracias Diego, un placer leerte, saludos!!

    09/09/18 07:09

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