Textos de andreanadal »

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  • Duerme para Soñar que Ya No Inspira Tal Humo

    Duerme para soñar que sueña con un cenicero, excusa sobre la que apagar desmedidas huellas insulsas que en un triste apeadero durante los gajes del trajinar le impregnaron cien musas. Alentaron al deshielo sus cálidos vahos y exquisita ternura, capaz de aullentar al tenue sinsabor humano, al más fino de los anhelos, remendando el microclima con terciopelo, reforzando el "a las duras y a las maduras", estrujando enérgicamente la mano del que bucea a la par que llora por no demo...

    por andreanadal | 30 lecturas | 0 comentarios
  • El Paso Del Tiempo

    Discurre la belleza cincuenta metros en 13 años a ralentí. No hay saliente, curva ni circunvalación que la desvíe ni la destrone. Aposentada en su pedestal y enfundada en su acérrimo e inocente embalaje disfruta del paisaje venidero a velocidad constante. ¡Chas! El fiel envoltorio que la recubre se arruga, cual oruga y sus oscilaciones del reptar. Ella afianza su paso. Huye movida por el pavor. Aun así, mantiene la forma. En este estado durante 8 años más. Los rastrojos se divisan todavía baj...

    por andreanadal | 47 lecturas | 2 comentarios
  • Mudos que Hablan

    Aquellas cuencas hundidas y opacas ven más que esas que juegan al exoftalmo y en cuyas profundidades se averigua una nueva gama de colores. Aquellos tímpanos atrofiados, enredados en la maraña del silencio se escuchan mejor a sí mismos que esos oídos finos, roedores, a distancias ingentes, del decibelio más imperceptible. Aquellos ausentes de habla son más plausibles gracias a sus gestos y sus miradas que esas verborreas carentes de aliño y aborrecibles.

    por andreanadal | 49 lecturas | 0 comentarios | 1 lo recomienda
  • Aquello que Todo El Mundo Ansía

    Trastocados tus intereses fruto de alguna que otra guerra perdida, incitas a tu árbol de la vida congelado, casi cristalizado, al "irse por las ramas" más profundas. Las grietas milenarias son tan hondas que pierdes de vista el corazón del tronco con el que te sujetas. En un visto y no visto te invade la decadencia. La que emborrona la visión a través del ojo que todo lo ve. Te desencuentras. No consigues esclarecer el norte de la existencia. Ni hacer burbujear al duende que te evita caer en ...

    por andreanadal | 143 lecturas | 0 comentarios | 1 lo recomienda
  • La Mejor de Mis Lecturas

    Sin quererlo hayo un resquicio ilustrado con un jeroglífico tallado a fuego. Me envalentono frente a él desafiante, cual espectador, a esperas de que la piedra grabada dicte sentencia. Me hable. Su respuesta no es más que un aura de silencio envolvente. Satisfecha deshago la mirada previamente construida y parto con un aire contundente y fresco de ensimismamiento. Mi tiempo no duda. Soy consciente de nuevo. La mejor de mis lecturas.

    por andreanadal | 175 lecturas | 2 comentarios
  • Su Cálida Ceguera.

    Afortunado el alumbramiento que se sucede sin traspiés ni oquedades, ignorados los partos bastos porque se dan en la trastienda, conozco de oídas la transhumancia sometida a cortas edades, que acaeció a un doctor honoris causa hasta que comenzó su labor y enmienda. Unos sólos minutos nada más nacer vio sin ser, pues su inconsciencia impidió que en su alma se plasmara un sorbo de recuerdo, unas gotas de destinatario equivocado le ahorraron el sentido del ver, sin vislumbrar un ápice de l...

    por andreanadal | 73 lecturas | 0 comentarios
  • De Nombre: Sabina.

    Sonetos indultados a troche y moche, exasperados en el epidídimo latente de sus cojones, esperando a que una ráfaga cazurra de arroz con leche embista triunfalmente a uno de tus dos corazones. Acomplejado molino a falta de Don Quijote, giro invertido que amasa el viento, atuendo de loco profundo del cogote, rueda la rueda sin ser suyo el invento. Ciruelo avistador de hembras en celo, receloso cazafantasmas del futuro, paganfantas indignado sin su cachirulo, coleccionador de tangas...

    por andreanadal | 387 lecturas | 0 comentarios
  • El Doble de Aranceles

    Te advierto. Que no me endulce la más dulce de tus mieles. No me alague el más fino de los labios. No me intuyas entre burbujas y aguardiente. No me pintes como el más bonito de los cuadros. No me ofrezcas el más corto de los tragos. No me muestres esa mueca indiferente. No te atrevas a desafiarme frente a frente. No quieras adivinar mi tacto con tu tacto. Te atreves. Y en el divertimento de mi trago con tu trago me desarmo. Me enrojezco. Me desangro. Me haces fuerte. ...

    por andreanadal | 90 lecturas | 0 comentarios
  • Qué Pienso Cuando Pienso En Transcribir Mis Pensamientos

    Escribir es como comer pipas. Disipa. Transcribir los pensamientos engancha. Te hace jienense, volviéndote salao a la par que insonrrible. ¿No es horrible? Sacia en el momento y no a la larga. Siempre ansías una dosis mucho más alta. La adicción sucede porque te ordena. Y por mucho que seas feliz y entiendas tu desorden siempre da gusto cuando cada libro está en su correspondiente leja. Al dente. En su punto. Y no te partes los dientes por buscar en los más recónditos escondites que ni tú c...

    por andreanadal | 110 lecturas | 0 comentarios | 2 lo recomiendan
  • Paraísos que Son Infiernos

    Corruptos, astutos, ineptos. Transfigurados, similares a bestias sin su bella, son un cuadro mal pintado, deshilachado, doblado y sin ahumado. No quieren. Tientan a la suerte del bienaventurado. Los hay. A cientos. Ansias de acaparar los bancos, en el que te sientas tú, él y yo. Indistintamente. Se divierten con zancos. Pretensión de divisar desde lo alto el cayo que aguarda mil y un dineros. Los avalan paraísos en vez de infiernos. No son mancos, pues alargan los brazos sin miramiento y sin aco...

    por andreanadal | 44 lecturas | 0 comentarios
  • AsÍ Me Cuenta mi Tez CÓmo es tu Piel

    Tu piel más que piel, miel. De la que no empalaga. De la que incita a olerla una vez más después de la supuesta última calada. La que no lames nada más destaparla, desafiando, tez a piel, a tu instinto ciego, afán de salvaguardar ese aroma que te sacia sin comerlo.Tu tacto fino afina mis sentidos. Hilos de seda entrelazados dibujan la escalera que sitúa a mi tez en tu regazo. El cuál me regala la caricia. Hipnotiza. Me aniquila. Me doy por rendida. Estoy en tu bando. Cautivadora tu piel tirante,...

    por andreanadal | 58 lecturas | 0 comentarios
  • Cata de Vino Memorable

    La química genera adicción y no hay más que aludir a esa etapa en la que tus neurotransmisores, que aunque tan tuyos se gobiernan por sí solos, se echan al vacío sin permiso B para conducir. Con ansia viva pero sin saber circular se lanzan a lo bruto sobre un césped que no se sabe si está embriagado únicamente de flores o quién sabe de qué más. Total, que la sensación engancha y parece ser que más covalentemente si es sustancia. Éste artificio es el intríngulis que se convierte en laberinto difí...

    por andreanadal | 70 lecturas | 2 comentarios | 1 lo recomienda
  • Llueve Con Cuentagotas

    Cuando la nube de congoja se posa durante largo tiempo sobre tu cogote, éste al final se moja. Y los huesos se resienten. No hay nada más puñetero que la humedad entre tus dientes. Ya ni masticar te sonroja.

    por andreanadal | 41 lecturas | 0 comentarios
  • Un Mero Trámite

    Un trámite es un paso previo que hay que dar para solucionar, en última instancia, un asunto concreto. La vida es trámite y asunto. Tiene ansia de acapararlo todo la muy puti, y lo logra casi siempre. Si no proyectas tu camino por la vereda que dios sabe quién te la dibuja al nacer eres hombre muerto. No tan muerto, a decir verdad. Hay disparidad y están aquellos que simplemente caen en el vaivén placentero de las redes de la suerte y lo gozan. Éstos saben asomar sus cuellos curiosos, como el ni...

    por andreanadal | 63 lecturas | 2 comentarios
  • Agallas para Elevarse

    La alta estima sólo si es recíproca, entonces la calidad de ser culmina y te elevas. Las nubes,sin asperezas, te acogen fervientemente entre sus galeras, en cuyas nucas gruñe el viento para mover sus velas y entonces remas, galopas entre olas puntiagudas que chocan pero no terminan mojándote, sino que empapan, refrescan, te devuelven a tu esponjosa realidad. Y entre algodones sin deshilachar, bien amarrado al centro de la existencia, sin divisar los vértices abruptos ni abismos, presientes que u...

    por andreanadal | 52 lecturas | 0 comentarios