TusTextos.com

¿qué Rostro Somos?

I CANTO

¿Qué rostro somos?
¿Qué dibujo maleable de la realidad,
Desprendido de absolutas sombras,
Y carente de hojas fugaces&
Se instituye en las facciones que nos aprisionan,
En la onerosa vastedad del secreto ajeno?
¿Qué rostro se nos permite ser y podar?
¿Qué carboncillo filial mancha nuestra vulnerable piel,
Y nos marca desde antes y luego del pulgar ajeno?
Un dedo sin mancha absorbe el lodo en lo ajeno.
Una mano sin anhelo oscurece la mejilla de lo ajeno.
Un brazo sin espada huye por la espalda a lo ajeno.
Un cuerpo sin deseo restriega cal sobre lo ajeno.
Una pierna que descansa se escurre por lo ajeno.
Un pie sin destino rehúye de los ojos.
Una mano. Risa lamentada.
Un brazo. Tristeza emocionante.
Una pierna. Fervor insinuante.
Un cuerpo. Mueca helada.
Un rostro
Rehúye en la austeridad&
Aunque, ¿A cuál complicidad?
¿A cuál complicidad, entre el suelo despejado de aves,
Que parten al bosque de cerillos hechizados?
¿A cuál complicidad, entre las horas digeridas,
Y devueltas a la identidad usurpada,
Donde el precio se toma por cobrado?
Si de líneas se ha dibujado en la piedra mohosa,
O de presión se ha hundido su despido lustroso.
¿Qué rostro somos?
¿Qué proporción de la opinión astuta,
Del canino espumoso se avienta,
Al cuello acompasado de dudas expresivas,
Y de aciertos fingidos?

II CANTO

Un dedo sin mancha absorbe el lodo en lo ajeno,
Que se arrastra como la sal al corroer en las miserias,
La hipnosis entre los labios que ríen en cortejos.

Una mano sin anhelo oscurece la mejilla de lo ajeno.
Se lastima al tocar el puente del polvo al brebaje,
Que exhala la aspereza del privarse de complejos.

Un brazo sin espada huye por la espalda a lo ajeno,
Cuando se abalanza en el pabellón las cuerdas,
Que tensan el adusto tallo que roza a los conversos.

Un cuerpo sin deseo restriega cal sobre lo ajeno,
Antes de cantar la marcha de la mejilla culpable,
Luego del pestañar de las losas que cayeron.

Una pierna que descansa se escurre por lo ajeno,
Y no pedirá limosna a las cejas para que mientan,
Murmuren al mendigo el rostro de los forasteros.

III CANTO

¿Qué rostro somos,
Al dividir las curvas del tiempo colérico
Que se aventaja en los surcos de las miradas
Del hombre ajeno o de la deidad pagana?

¿Qué rostro somos,
Qué constitución pertenece a lo primitivo y exhaustivo
Del pensamiento original que del mar retorna a la tierra
Y de la tierra al mar;
Que en la oscuridad comprime al sueño,
Y de sueños compone el cristal de la aurora deforme
De nuestra realidad?

¿Qué rostro somos,
Que rostro nos corresponde,
Que rostro nos compone y nos descompone?

¿Qué rostro nos divide en pensantes criaturas o en bestias ocultas,
Cobardes, absurdas e inocentes o impuras?

¿Qué rostro se nos define al nacer y ser o cosa o costura,
De la especie que alcanza al orgullo de locura aceptable
Entre el líder inculto,
Y el lucro plausible hacia la ignorancia
De quienes se arrojan a la atmósfera del rebaño?

¿Qué rostro somos,
Qué cuerpo,
Qué manos y brazos,
Qué pies y piernas?
Mejilla y labios ¿Tierra y fango?
Ojos y pestañas ¿Oro y plata?
Nariz y orejas ¿Anís y menta?
Donde la oruga pulula sintiendo por sus huellas.

IV CANTO

Rostro,
Clavo y retrato.
Vestigio de la pupila subjetiva.

Rostro,
Desde la prisa hasta el cansancio.
Aire de huida.

Rostro,
Fragilidad o descaro.
Prenda de ocasión fortuita

Luis J. Cabré
10 de enero de 2019

Lo recomiendan

5 Comentarios

  • Creatividad

    Waow! Te has lucido amigo. Muy bien escrito. Saludos

    11/01/19 04:01

  • Regina

    Me he dejado el intelecto en tu texto, precioso tu escribir, una verdadera obra de genialidad.
    Saludos muy cordiales.

    11/01/19 09:01

  • Beatrix

    Me ha gustado mucho tu texto. Un saludo cordial

    13/01/19 10:01

  • Diegozami

    Parece que la inspiración golpeo tu puerta amigo...

    Muy interesante Luisjose.

    Saludos.

    15/01/19 08:01

  • Polaris

    Increíble, tiene usted mucho talento, mucho, te felicito.

    Pol.

    19/01/19 10:01

Más de Luisjose