Interregno

Camino cada vez más lejos,
cada vez más viejo,
cada vez más necio.
Estoy vencido, miro al espejo,
desarmado.
Y como solo me queda el reflejo
nos abrazamos.

Ya no hay musas a las que rendir pleitesía
ni labios que me interese abrir de asombro.
Y bajo los escombros de la sagaz ordalía
sé que las nubes irán a caballo.

Siento rabia por no ser el intocable de Eliot Ness
pues me retiré invicto y fracasé
para ponerme en entredicho.
Lo primero que escribí ya había sido escrito:
el remedio de los versos que cometen fratricidio.
Soy la cruz que dobla y borra,
que marca el lugar y que redime
huyo del poder hacia la sombra
para saber quién nos dirige.
Esta es la tercera vez que la Historia se repite
y en el dique seco del tiempo que nos queda
poco más puedo ya pedirles
de lo que le piden las Rutas a la seda.

Porque aquí, en esta existencia telaraña,
en el pecado van la indecencia y las infamias
pero la coraza que a nivel total me cubre
es del mismo metal con que me dañan.

AH, por fin.
Soy el Dios de mi realidad que hoy se hace verso.
Nada temo, y solo vierto
flema y esputo de la gloria impía...
rocío de desprecio a quien me guía,
a quien le relaja acariciarme,
y seguir los surcos de mi piel
bajo el tatuaje, a quien busca seguir huellas
que conduzcan a un mensaje oculto en los pliegues
de mi disfraz de cobarde.
Y mientras, sumo para ser menos,
me río de la sangre,
rimo con aspereza y me burlo de los grandes
y ejecuto metáforas sin arrepentimientos
ni alardes.

Un chasquido no abrirá las puertas de Numancia.
Apolo me dijo eso la otra noche,
tras hacer correr(se) a Dafne.
Pero la luz del infinito quizá derrita el Ártico.
Porque me gusta la verdad cuando pasa inadvertida,
adoro el movimiento ferozmente sarcástico
de ir cruzando el río en un arca perdida.

Vamos a acabar con un aplauso,
porque sabéis que un solo verano
no templará mi criogenia
y seré el hombre de hielo
hasta que no haya más que cal y arena,
y entonces enseñaré a silbar
canciones obscenas
a los cuervos que vengan a deleitarse
con el cadáver inmaculado de un reino sin reina,
de esta tierra sin ley
en la que no hay rey,
ni futuro, ni senda,
ni héroes que den la talla.
Por suerte, habrá valkirias.

Y si pierdo, vencida la batalla,
el bastardo don de la palabra,
melancólico gestaré el consuelo
de haber descrito lo que veía
cuando habitaba a ras del cielo.

22 / marzo / 2018

Etiquetas:

Lo recomiendan

3 Comentarios

  • Lasombra

    No entiendo de poesia y reconozco que me he perdido en algun verso, pero tengo la sensacion de estar delante de algo bueno.

    22/03/18 10:03

  • Remi

    Meditación sobre la propia existencia recorrida y la que queda por recorrer, desentrañas con intensidad en una bella poesía, todo lo que llevas dentro.
    Me ha encantado leerte, un saludo.

    23/03/18 08:03

  • Voltereta

    Transitas mundos de poesía antigua y jalonas sus senderos, como un auténtico maestro. En la profundidad de las simas, aparecen siempre animales nuevos, jamás vistos con anterioridad y eso es una peculiaridad de tu poesía, que siempre abres nuevos caminos, que además aparecen recónditos para la mayoría de los mortales, pero que sin duda como poeta te suben al Olimpo y es un auténtico placer contemplar tus creaciones desde abajo.

    Un saludo.

    24/03/18 08:03

Mas de Luko1791