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Bernandillo Cruza El Rio

En la ribera del río bajo un cielo perfecto, millones de palpitantes estrellas derraman su luz en finos halos de plata sobre sus aguas. Perfilada en el reflejo de sus danzantes corrientes, una figura romántica llena de misterio  un momento kodak - emerge de la noche. Reflejada en el espejo de sus cálidas aguas la imagen rebota contra la superficie del agua y tipo Cher en concierto aparece Bernardillo - Caronte de Huamán Urco- cabalgándolas. Bernardillo flota encorvado sobre un ancho tronco de topillo con el palo madero hundido hasta el fondo. Para bruscamente y suspira hondamente. No sabe si es cansancio o esta enamorado. Deja su mente divagar y quieto, mudo y expectante escucha la respiración que emana de su pecho, siente su corazón palpitando como un inmenso tambor y es sacudido por un fuerte estremecimiento que le hace doblar las rodillas. Cuando el temblor se ha ido. Vuelve a suspirar larga y desconsoladamente ruega al cielo ayuda o consuelo. Y al alzar el rostro un chorro de plata le da en pleno hocico y toda esa imagen romántica descrita& ¡se va a la mierda!

Bernardillo, en un zoom extra fast  tipo Tarantino- aparece camuflado bajo la silueta del Jorobado de Notre Dame y la cara de Marty Feldman en "El Joven Frankeisntein" de Mel Brooks. Sus ojos disparados salen volando como si estuviesen enojados el uno del otro y quisieran estar lo más lejos posible. Tipo matrimonio viejo. O divorcio inglés. ¡Así de toxico es!

Bernardillo, cerca del metro y veintidós de estatura, soporta el peso de una deforme joroba bien parado en las plantas callosas y desiguales del pie que arrastra al andar. Su rostro dulce y confiado es el de un niño un veinticuatro de Diciembre esperando a Papa Noel. Revela la paz y la tranquilidad que da la ignorancia. Lo que lo diferencia de Quasimodo; es que Bernardillo en lugar de columpiarse en las campanas vadea el río con una pértiga de madera de 2.2 como si estuviese saltando garrocha.
La chamba de Bernardillo es vadear una vertiente del Napo que en crecida inunda las casas y parte la comunidad en dos y que cuando llueve fuerte es turbulenta y traicionera; si te agarra desprevenido- o borracho- fácil te ahogas. Pero normalmente es tranquila y en épocas secas se la cruza a pie.
El pobre del Bernardillo es fallau pero no de corazón: de corazón es bueno, muy bueno. Bernardillo es ingenuo, inocente, de buenos modos y muy querido en la comunidad pero también es carne de cañón y lo joden rico. Una de sus chapas - sin decírselo por supuesto- como se hacen las cosas normalmente- es decir: a la espalda- es: ojo de gallo mirando en rejilla de encomienda.
Cada vez que el profe lo ve, lo alucina en su pueblo parado en medio de la Plaza de Armas viendo dos películas a la vez: con un ojo en una del cine San Martín y con el otro en el cine Los Andes.
Bernardillo esta solo y varado en medio del río y se deja llevar por la corriente de vez en cuando, cuando lo ha llevado lejos, rema de vuelta adonde estuvo parado antes. Lo hace de manera tan graciosa e infantil que parece un Tom Sawyer Aguaruna salido de algún loco cartoons.

El Profe grita fuertemente su nombre y lo llama para que lo vadee pero no es respondido. Lleva ambas manos a la boca y acompañándose de exageradas señales forma un embudo y grita más fuerte. Nada. Más fuerte. Nada. Ignorado completamente. El Profe ya se empicho, y llevando las manos al cuello hace como si se fuese a ahorcar pero de pronto su rostro se ilumina al tocar con una pita de su infantable amigo, la jala apurado y sale el pito el bendito pito que siempre lleva consigo. Es un la parte de su ser que da voz a su silencio. - Vamos amigo sopla, sopla - le pide. Hinchando el pecho inhala todo el aire posible y sopla fuertazo y salen notas de carnaval. El silbido es tan agudo y potente que la selva entera se sacude. Y de la quietud, de la nada las ranas y los sapos rompen el silencio y en una sola voz revientan sus buches en un rítmico croar, como bass in hi fi. Ellos - siempre sapos- llaman a la selva entera a festejar.
El tono arranco: Al toque de la espesura de la selva salen cueteaus y volando los ninacuros esparciendo psicodélicas luces desde sus vientres de plata, llegan los grillos en mancha y llegan también los pendejos de los chinchilejos. Llegan chillando histéricos y sin control surcando el aire los mashos vienen bailando una danza aérea volando free style.
La selva entera ya se puso a tonear. Todos a bailar: las plantas y arbustos también. Sacudiendo sus ramas y copas al ritmo alegre y tonero del Profesor. Ahora: todos juntos, todos toneando, todos saltando, todos confundidos en un solo sentimiento uno de alegría y celebracion de festejo: se festeja la dicha de estar vivo y tener momentos como estos que hacen que la vida valga la pena vivir. Breves momentos que repercutiran por el resto de la vida.

Bernardillo, llevando el ritmo con el pie escucha anonadado el ruido del pito que sale del otro lado de la aldea y sonríe ampliamente. Ese es el Profe - se dice- Loco de mierda- añade y hundiendo lo más profundamente posible su palo en el lecho del rio se dirige hacia él. Rema tan fuerte que parece una piedra plana rebotando en la superficie.

El Profe, desde el otro lado, ya se olvido por que sopló y esta que tonea con los animales que han salido a juerguear. El, bailando feliz y sonriente y con los ojos semiabiertos se abandona a la orgia de amor y comunicación abrazándose a la selva con gratitud y placer.
Al profe- en momentos como este - lo quiere mucho la selva por la alegría que les da. Les pone las pilas, los hace tonear. Buena onda el profe es.

Bernardillo choca contra el barro del puerto y salta de su frágil embarcación va de lleno hacia el profe y tirándosele al cuello hace que este suelte el pito y que al dejar de soplar la selva entera se calle. Bernardillo dice !Oops! nervioso busca la pita, coge el pito y se lo pone en la boca del Profe.

- Nos cago el tono - dicen por ahí.
- Nos cago.

De repente el Profe vuelve a la realidad y ya esta Bernardillo paque lo vadee a su casa. Y cuando menos lo esperan: El profe, Ubert y Bernardillo, ya están en el madero, ya ´tan cruzando, ya ´tan desembarcando, ya ´tan en el puerto de la casa de Don Bernardo. Ya ´tan. Ya ´tan.
Tan. Ta. Ta. Tan.
MclunaPublicado el 10 de junio de 2019
Archivado en jacoba una novela de amor a lo corin tellado carlos castaneda y harry potter capitulo xxii

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1 Comentarios

  • Regina

    Una verdadera gozada de texto, lo he disfrutado y reeleido, Felicidades Mcluna.
    Saludos cordialísimos.

    12/06/19 05:06

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