El Mayate que Queria Escribir

Publicado por Mcluna el 22 de diciembre de 2017.
Uno de mis mayores pasatiempos en la prisión de Tehachapi, California, era escribir, me ayudaba a matar el tiempo y a escapar de la encarcelación misma. Lo que escribía, a veces, lo leía a mis compañeros y ellos reían y me jaraneaban. De vez en cuando; les escribía cartas de amor para sus flacas, rucas, hembritas, a cambio de un par de cigarros o frajos como se dice acá. Pero todo cambió cuando un zambo, medio mongolo, lo que acá dicen mayate, tomo interés en las peripecias, que contaba alucinado, en mis escritos. Me dijo que él también quería escribir. La verdad era que el pobre mayate no tenía ni la mínima idea de lo que quería hacer, pero se le había metido en la cabeza de que quería escribir y no acerca de cualquier cosa; su alter ego lo empujaba a ser un espía, un espía a lo James Bond, pero negro, ¿me entiendes? El mayate no sabía siquiera agarrar un lápiz, menos aún, poner dos palabras juntas sin consultar el diccionario, o en su defecto a cualquiera que pase por su lado. El trato- según mis cálculos- era bueno. Una paca de cigarros por hoja, órale man, me dije.

- Bueno y... ¿qué quieres escribir?
- No sé - respondía en inglés- put a lot a women. OK?

Y muchas mujeres, le puse a pedido del Mayate.
Cada martes nos reuníamos lejos de la población penal ( la pope) y poco a poco empecé a deslumbrar un personaje atrevido, gracioso, de buena presencia , físico arrollador y, a insistente petición del mayate, un zambo zapatón, tres piernas follando lot´s and lot´s of women. La verdad es que la novelita estaba quedando sorprendentemente entretenida y emocionante. Después de cada sesión del martes por la tarde, el mayate iba emocionado a reunirse con su pandilla, los Blood, a contarles de lo increíble y genial que había escrito, y a lo lejos, los escuchaba embelesados, entregados en cuerpo y alma a su oscuro héroe. Después de las primeras sesiones, la historia cobro interés general. La expectativa en la prisión, por saber más del avance del héroe y sus aventuras, era enorme y el Mayate, feliz, repetía balbuceando la historia a quien quisiera escuchar o no. Lo veía a lo lejos, hinchado como un sapo, con su cabezota asintiendo a todo la creatividad que se le sugería. Venía con miles de ideas (malas), y consejos que le habían dado. Pero nada, era una foja en blanco, nunca aportaba nada. Contaban que por las noches, se pasaba mirando el techo, soñando despierto con su súper héroe. Una perenne sonrisa iluminándole su rostro. Al poco tiempo ya no eran suficientes los martes por las tardes en el patio general del penal, ahora quería dos, tres veces por semana. Por mí no había problema mientras pagase su paca por hoja. No problem man. Let´s do it!
Y así, llevé a su héroe a través de escarpadas montañas, peligrosos tornados, reactores nucleares, mujeres hermosas de a dos, de a tres. Put lot´s and lot´s of women man! Y le ponía mujeres como mierda. Cada día, la lectura el patio era concurrida por sus causas, quienes se asombraban como un pobre diablo que no sabía ni leer, lo hiciese tan de puta madre, un genio el tío este. Como se podrán dar cuenta; a mi nada de crédito. Yo tenía que estar alejado y apagado. Al comienzo, como que no jodía, pero cuando el interés se hizo mayor, este pechito como que quería un poco de reconocimiento. Cuando el mismísimo director del penal se interesó por la novelita y lo mandó a llamar a proponerle una casa editorial. El mayate vino corriendo a contarme lo sucedido y decidí salir del closet, dejar de ser el Ghost Writer y compartir, aunque sea los créditos con él. Me dijo que lo iba a pensar, pero de ahí no más me cayó toda su batería y me convertí en el escritor fantasma oficial. Su batería, comenzó a hacer folletines novelescos de fotocopias que comenzaron a vender por toda la prisión. Era como esas películas de matinée en domingo por la tarde, las que siempre se continuaba para la próxima semana. Y así, semana tras semana, se hizo una novedad esperar las AVENTURAS DE& (No puedo poner el nombre ya que no tengo el copyright) Para esto, el Director del Penal, ya había hecho un par de llamadas y al ver que el material tenia gran acogida en tan numeroso penal, pudo convencer a agentes de Hollywood a que contratasen al Mayate que quería escribir. Lo primero que hizo, después de firmar el contrato, fue prohibir los folletines fotocopiados y después prohibió todo lo concerniente al héroe, ya que había vendido los derechos de autor a un estudio de Hollywood. Chucha, Hollywood me dije, ¿Y yo?
Las aventuras se convirtieron en un guión y el guión se hizo película, la película tuvo un éxito enorme y se convirtió en una serie de películas; súper taquilleras todas. El director del penal, socio del mayate, dejo la prisión para hacerse Productor y el Mayate gastó su fortuna en drogas, crack y women. Lot´s of women. Mientras que yo acá, sigo adentro en la prisión, con la amenaza pendiente sobre mi cabeza, de no volver a escribir. Pero hoy día, después de haber visto Shawshack Redemption o Sueños de Fuga, como que me ha puesto a pensar&


1 Comentarios

  • Mcluna

    sEGUNDA entrega de cuentos kaneros de mi libro "22 CUENTOS"

    22/12/17 05:12

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